"Los temas relacionados con el precio de la venta-compra del gas y de las refinerías bolivianas de propiedad de Petrobras no están incluidos en dicho acuerdo", señala un escueto comunicado de prensa de la Gerencia de Comunicación Institucional de esta compañía.
Petrobras destaca la firma del contrato que permitirá la permanencia de la compañía en Bolivia en los negocios de exploración de exploración y producción de gas en los campos San Alberto y San Antonio, en la provincia Gran Chaco de Tarija.
Bolivia sostiene aún negociaciones con Petrobras, con miras a lograr un mejor precio por la compra-venta de su gas natural a Brasil.
También está pendiente la posesión de las dos refinerías: Gualberto Villarroel de Cochabamba y Guillermo Elder de Santa Cruz, que durante el Gobierno de Jorge Quiroga fueron vendidos a Petrobras.
Al respecto, Juan Carlos Ortiz Banzer admitió las tareas pendientes con Petrobras: "Por el decreto, lo que tocaba negociar hasta el 28 de octubre eran los contratos de exploración y explotación, el tema de precios y otros temas continúan negociándose en las instancias correspondientes".
De momento, el Gobierno ha adelantado que en su contrato, firmado el viernes, la francesa Total se comprometió a invertir 2.100 millones de dólares en dos campos, sin especificar el plazo.
Ortiz también dijo ayer que la firma con las restantes empresas asegura la inversión, hasta 2010, de al menos 2.000 millones de dólares para la venta de más gas a Argentina.
Por su parte, el jefe de la bancada del MAS en la Cámara de Diputados, César Navarro, dijo que el Congreso aguarda los documentos para dar su visto bueno.
"Nosotros tenemos previsto que el Poder Ejecutivo envíe toda la documentación para que podamos autorizar de manera oficial la firma de los contratos con las diferentes empresas; el día de ayer ha sido básicamente la ratificación de un hecho legal, de un hecho histórico y de un hecho político", subrayó Navarro.