La Paz | ANF
El Gobierno reconoció que la disputa que libran militantes del Movimiento Al Socialismo (MAS) por ocupar cargos públicos en el aparato estatal mella su imagen ante el resto de la ciudadanía.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, tras admitir este perjuicio, afirmó que es necesario combinar el compromiso, la conciencia social junto a la capacidad profesional entre los empleados públicos que trabajan en las diferentes instituciones del Estado, con el fin de coadyuvar a la labor de cambio que ejecuta el presidente Evo Morales.
"Entonces les pedimos a estos sectores del MAS que también tengan una actitud paciente y contribuyan a la gestión de Evo Morales, evitando crear en instituciones públicas conflictos, algún tipo de ocupaciones, presiones que se han dado en las últimas semanas porque le digo, todas esas acciones lo único que hacen es mellar la imagen del Gobierno", dijo la autoridad.
El segundo congreso departamental del MAS acabó dividido por la demanda de cuotas de poder, cargos públicos y dos convocatorias para un tercer encuentro que se realizaría de manera paralela en la población yungueña de Irupana y El Alto de La Paz.
El jefe departamental del MAS, Lino Villca, considera que es legítima la demanda de "pegas" entre la militancia masista, más aún cuando esta gente contribuyó al cambio en el país, desde los movimientos indígenas y campesinos que "merecen cupos de poder".
Villca manifestó que su sector siente que está en el Gobierno pero no en el poder y espera resultados de la Asamblea Constituyente para continuar la transición hacia la refundación de Bolivia.
Las bases del MAS en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz hicieron saber a sus dirigentes departamentales y nacionales que están dispuestas a exigir una "masacre blanca" en la administración pública para que la militancia masista ocupe cargos en el aparato estatal, con la diferencia de que estarán comprometidas con el proyecto de cambios que pregona el Jefe de Estado.
Esta posición fue apoyada por el diputado del MAS, Gustavo Torrico, quien considera necesario que la gente que llegó a ocupar "pegas" por el color político ahora deban alejarse del aparato estatal para dar paso a la militancia masista.