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Cuba impulsa diversificación de industria azucarera |
| 30-10-2006 - 12:05 h. |
| La Habana | EFE
La Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba (ATAC) abogó por una industria azucarera flexible y diversificada que pueda moverse en función de lo que resulte más beneficioso económicamente al país, informó hoy la prensa local.
El presidente de la ATAC, Tirso Sáenz, destacó en declaraciones al diario oficial "Granma" que el 49 Congreso de la asociación abordará los retos para un industria que "no es la agroindustria de los años ochenta y noventa del siglo pasado, y por eso iniciará un proceso de refundación".
"Uno de los objetivos capitales del Congreso será promover la flexibilidad de las instalaciones industriales y materializar el sueño del comandante en jefe (Fidel Castro) de que cada central (fábrica) se convierta en un complejo bioenergético e integral que produzca todo el año", señaló.
En el congreso, que tendrá lugar entre el 1 y el 3 de noviembre, los técnicos deberán "acordar líneas de trabajo para buscar una industria flexible y autoenergética, que permita producir azúcares y alcoholes utilizando sólo bagazo (subproducto de la molienda de la caña) y residuos de la cosecha como combustible", indicó Sáenz.
Precisó que el objetivo es que este combustible sea destinado al Sistema Electroenergético Nacional, algo que, señaló, es un "reto técnico, no una quimera".
En ese sentido, la ATAC ya ha debatido en el ámbito provincial sobre la necesidad de producir alcohol, energía eléctrica y azúcares "en calidad y cantidad", para satisfacer la demanda interna y externa, mediante una explotación agrícola, industrial y energética más eficiente.
Las autoridades cubanas anunciaron en junio la puesta en marcha de un programa para quintuplicar su capacidad de producción de alcohol derivado de la caña de azúcar, actualmente situado alrededor de los 500 millones de litros anuales, con el objetivo de aprovechar sus aplicaciones en el sector energético.
El alcohol del azúcar se emplea en la generación de etanol, que puede ser combinado con los combustibles tradicionales y fósiles para su aplicación industrial.
Cuba se ha volcado en la recuperación del sector tras una reestructuración a partir de 2002 que llevó al cierre de casi un centenar de ingenios (fábricas) y a la asignación de la mitad del área destinada a la caña a otros cultivos.
Tras la subida de los precios del azúcar en el mercado internacional, las autoridades de la isla decidieron impulsar de nuevo la producción de caña, antiguo motor de la economía local.
La producción de azúcar da empleo a más de 350.000 trabajadores en Cuba.
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