Italia podrá a partir de hoy olvidarse de los escándalos de corrupción y concentrarse en sus preparativos para la Copa Mundial con un par de exigentes amistosos.
Los "Azzurri" se medirán mañana con Suiza en Ginebra y el viernes lo harán ante Ucrania en Lausuna.
"Escogimos oponentes fuertes porque yo soy partidario de jugar contra equipos de peso. El resultado es lo de menos, nos interesa que el equipo tenga ritmo de juego", dijo el técnico Marcello Lippi.
Desde que la selección se concentró en Florencia, el 22 de mayo, el centro de atención no ha sido el mundial, sino las interrogantes sobre los escándalos de corrupción que tienen en jaque al fútbol italiano.
"La moral está bien. Pueden tener bien seguro que si las cosas no salen como queremos en Alemania, no vamos a poner excusas", dijo Lippi. Roma | AP