Caracas | Agencias.- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quiere aprovechar la próxima reunión de la OPEP, que será cumplida mañana en Caracas, para convencer a sus asociados de que el mercado mundial de petróleo se encuentra actualmente bien surtido y conseguir que admitan un recorte de la producción de un millón de barriles diarios.
Esta posición ha sido expuesta ya oficialmente por el ministro de Energía venezolano, Rafael Ramírez, aunque no parece tener demasiadas posibilidades de prosperar, porque los representantes de algunos de los principales países de la organización, como Emiratos Árabes Unidos o Irán, han manifestado ya su oposición.
Pero el recorte en la producción no es el único objetivo que se ha planteado Chávez para la reunión del jueves. También quiere introducir a Bolivia en el organismo, informaron fuentes cercanas al Gobierno venezolano.
El Gobierno boliviano aprovechará la Cumbre de Caracas para solicitar ser admitido como observador en la organización con vistas a convertirse a medio plazo en un miembro de pleno derecho, condición que ahora ostentan junto a Venezuela, Arabia Saudí, Irak, Irán, Kuwait, Qatar, Indonesia, Libia, Emiratos Árabes Unidos, Argelia y Nigeria.
En el encuentro de mañana participarán como observadores México, Angola y Siria. Bolivia podría estar presente, en la misma calidad, en próximas citas.