Montevideo | EFE.- El Gobierno uruguayo impuso ayer restricciones al uso de energía eléctrica debido a la sequía que desde hace meses sufre el país, y analiza la posibilidad de alternar los cortes de luz en zonas del país si la situación no mejora.
El Ministerio de Industria, Energía y Minería informó en un comunicado que los comercios tendrán que reducir la iluminación interior en un 50 por ciento y los edificios privados sólo podrán mantener en funcionamiento la mitad de sus ascensores y escaleras mecánicas.
A partir de ayer está prohibido encender carteles luminosos, a excepción de las farmacias, y en las viviendas no se podrá encender luces decorativas en los jardines y fachadas.
En la parte externa de las viviendas sólo se permitirá las luces consideradas importantes para la seguridad pública.
Inspectores de la empresa estatal de electricidad Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE) recorrerán el país, impondrán multas en casos de incumplimiento y suprimirán el servicio en casos de reincidencia.
Estas medidas fueron precedidas por una orden del Gobierno, difundida el pasado mes, para que las oficinas públicas redujeran al máximo posible el consumo de electricidad.