París | Agencias.- Más de 250 policías arremetieron contra un centenar de jóvenes que se pronunciaron en el suburbio parisino de Montfermeil contra una polémica disposición antipandillas del alcalde de esa localidad, Xavier Lemoine.
Al menos tres personas fueron arrestadas durante el enfrentamiento, en el cual los agentes antidisturbios emplearon balas de goma contra los manifestantes, muchos de ellos enmascarados y armados con bates de béisbol.
La Policía se enfrentó por más de tres horas a los jóvenes amotinados, quienes lanzaron cócteles Molotov al edificio del Ayuntamiento, en protesta contra una regulación que prohíbe la reunión en las calles de más de tres jóvenes de 15 a 18 años.
Ese decreto, bloqueado a principios de mayo pasado por la justicia francesa, tenía el propósito de evitar una repetición de los desórdenes nacionales de unas tres semanas a finales de 2005, con saldo de dos muertos y más de 9 mil autos incendiados.
Las calles de esa barriada parisina amanecieron cubiertas de cristales rotos, piedras y basura recién quemada.
Los choques de anoche y parte de esta madrugada ocurrieron cerca de la zona extrarradio parisina de Cliché-sous-Bois, donde en octubre último dos jóvenes murieron electrocutados al refugiarse en una subestación eléctrica, tras sentirse perseguidos por policías.
Ese incidente fue el detonante principal de los motines callejeros, durante los cuales también fueron quemados edificios, gimnasios y otras instalaciones por una masa de jóvenes, en su mayoría hijos de inmigrantes árabes y africanos.
Para poner fin a esos desórdenes, durante los cuales los manifestantes denunciaron de esa forma la marginación a que son sometidos por la sociedad gala, el Gobierno decretó el estado de emergencia nacional por tres meses.