Bagdad y Washington | Agencias.- Una ola de atentados dinamiteros contra áreas donde viven chiítas, la mayoría religiosa en Irak, dejó ayer un saldo de por lo menos 54 muertos y 120 heridos, en la jornada más sangrienta de las últimas semanas.
Por otra parte, las autoridades anunciaron la captura de un importante cabecilla terrorista.
La oficina del primer ministro dijo que el sospechoso de terrorismo Ahmed Hussein Dabash Samir al-Batawi fue capturado el lunes y confesó haber decapitado a centenares de personas en Bagdad y en otras partes de Irak.
En el peor atentado, un automóvil cargado con explosivos estalló el martes en un mercado en una zona chiíta al norte de Bagdad, matando a por lo menos 25 personas e hiriendo a 65, informó el Ministerio del Interior.
Por otra parte, un diplomático de los Emiratos Árabes Unidos que estaba secuestrado en Irak fue puesto en libertad sin necesidad de pagar rescate.
Naji Rashid al-Nuaimi, de 28 años, primer secretario de la embajada de los Emiratos, fue secuestrado hace más de dos semanas en Bagdad por pistoleros que mataron a tiros a su chofer sudanés.
Más marines
El mando militar estadounidense en Irak ha decidido enviar 3.500 soldados de la reserva a la conflictiva provincia de Anbar, en el oeste del país, para reforzar las tropas que combaten contra la insurgencia.
El aumento de los ataques perpetrados por miembros de Al Qaeda en Irak en esa región, de mayoría suní y controlada por la insurgencia, está dañando muy seriamente los esfuerzos de los líderes tribales que cooperan con los militares de Estados Unidos, según "The Washington Post", que revela la información.
Al menos 11 líderes tribales de la zona de Ramadi, capital de la provincia, han muerto desde finales de 2005, cuando los responsables locales comenzaron su colaboración con las tropas de Estados Unidos, lo que ha bloqueado la cooperación.
"Esperamos deshacernos de Al Qaeda, que es un gran carga para la ciudad. Desafortunadamente, el puño de Zarqaui (líder de Al Qaeda en Irak) es más poderoso que el de los estadounidenses", dijo un líder tribal al diario, que pidió el anonimato por temor a las represalias de los insurgentes.