Bantul, Indonesia | Ap.- Las esperanzas de encontrar a más sobrevivientes del devastador sismo en Indonesia se desvanecieron ayer, mientras trabajadores de asistencia se concentraban en ayudar a los damnificados. Cifras oficiales indicaron que ya llegan a casi 5.700 los muertos en el terremoto del sábado.
La mayor parte de los sobrevivientes del sismo de magnitud 6,3 del sábado viven en refugios improvisados cercanos a sus derruidas residencias o levantados en arrozales. Los hospitales permanecían repletos de pacientes, muchos de ellos cubiertos de sangre.
Obtener alimentos y agua potable sigue siendo un problema grave.
Miles de personas han salido a las carreteras a mendigar dinero y abastecimientos.
El cercano monte Merapi, que ha vomitado lava y gas durante semanas, lanzó altas columnas de humo y escombros. Un científico que sigue la actividad del volcán dijo que el sismo incrementó la actividad de la montaña.
El Banco de Desarrollo Asiático anunció ayer que otorgará subsidios y préstamos a bajo interés por 60 millones de dólares para que el Gobierno de Yakarta reconstruya viviendas en la zona afectada por el terremoto.
El jefe de un equipo de ayuda de emergencias proveniente de Malasia dijo que no esperaba encontrar a más sobrevivientes o cadáveres bajo los escombros.
"Las casas derribadas eran tan pequeñas que cualquier persona atrapada en ellas ya hubiera sido sacada por sus familiares", dijo el superintendente Abdul Aziz Ahmad. Indicó que su grupo encontró apenas un cadáver el lunes, al revisar el distrito de Bantul, la zona más afectada por el sismo.
LLEGA AYUDA
Muchos sobrevivientes, quienes han enfrentado lluvias torrenciales y el fuerte sol tropical, se han quejado de que no han recibido suficiente asistencia.
Unos 20 infantes de marina llegaron en dos aviones militares de carga a la histórica ciudad de Yogyakarta para descargar maquinaria pesada y un hospital móvil, mientras malasios, chinos y japoneses llegaban a proporcionar equipo médico y suministros de emergencia para algunas de las 200 mil personas que se quedaron sin hogar.
Un equipo de 44 médicos, trabajadores de asistencia y sismólogos de China llegó con cinco toneladas de abastecimientos, dijo la agencia noticiosa Xinhua.
Tailandia informó que enviará a 48 médicos militares al área, junto con medicinas y equipos. Equipos de Malasia, Singapur y otras naciones ya están trabajando en la zona.