La Universidad Mayor de San Simón se comprometió ayer con los adjudicatarios de la denominada Agromin 2, que se asentaron la madrugada de este lunes en terrenos de la zona denominada El Martillo, del sector de Pucara-Molle Molle, a reubicarlos hasta este jueves en un nuevo espacio para evitar cualquier enfrentamiento con los comunarios del lugar.
Además, la Universidad solicitó ayer a la Prefectura de Cochabamba y la Policía Departamental garantías para los adjudicatarios de Agromin 1, que construyeron sus viviendas en Palka Orqo, en el ex fundo de La Tamborada. Estos adjudicatarios, según denuncias, son, al momento, víctimas del hostigamiento de los comunarios de esa zona que también reclaman tener derecho propietario sobre los predios de la UMSS.
El representante y encargado de los terrenos de la Tamborada por parte de la universidad, Fernando González, dijo que con estas dos acciones se pretende evitar los enfrentamientos en las 148 hectáreas de tierras, que la Universidad puso a disposición de un proceso de monetización, previa aprobación en el Congreso Nacional.
Según González, los denominados Agromin 2 no pretenden asentarse en El Martillo, sino que tomaron esos predios sólo como medida para presionar a las autoridades universitarias para que éstas les hagan realidad los lotes que pretendían comprar, dado que la mayoría de ellos ya pagó un 90 por ciento de su derecho propietario.
"Esperamos encontrar una solución con este sector, porque son más de 100 personas que ingresaron a la zona sorprendiendo a los comunarios, quienes actualmente se encuentran molestos y están dispuestos a desalojarlos", señaló.
Agromin 1
El otro grupo de adjudicatarios, los pertenecientes a la Asociación Agrícola Minera (Agromin), que se encuentran dentro de la ex fundo de la Tamborada, exigieron garantías ayer al rector de la UMSS, Franz Vargas, puesto que, según dijeron, desde la semana pasada fueron objeto de desalojo por parte de algunos loteadores y comunarios del lugar.
Uno de los afectados, Andrés Orellana, dijo que los comunarios no respetan propiedades y les están desalojando con palos y chicotes.
González dijo que en este sector se encuentra un grupo de policías que en cualquier momento pueden ser avasallados por ambos sector y que podría traducirse en un enfrentamiento.