Más de la mitad de los fallecidos en la ofensiva al pueblo de Qana son niños
Agencias.- Al menos 57 civiles libaneses, entre ellos unos 30 niños, murieron ayer en un ataque aéreo israelí calificado como el más "sangriento" y que incrementó la presión mundial para un cese del fuego.
La incursión sobre el poblado de Qana, en el sur de Líbano, fue la ofensiva que dejó el mayor número de muertos en 19 días de enfrentamientos entre el ejército de Israel y Hizbulá.
El Gobierno libanés, enfurecido por la masacre, canceló una visita prevista a Beirut de la secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, quien decidió quedarse en Israel para tratar de salvar las negociaciones para el alto el fuego.
Aunque la clase política israelí reaccionó inicialmente con estupor, la crítica internacional obligó a Israel a suspender durante 48 horas sus bombardeos aéreos sobre el sur del Líbano con el fin de facilitar a los civiles que lo deseen a abandonar la zona y para iniciar una investigación sobre el ataque en Qana, informó ayer en la noche el departamento de Estado de EEUU.
Este avance en la situación se produjo poco después de que el primer ministro israelí, Ehud Olmert, informara a Rice, tras reunirse el sábado con ella, que su Ejército necesita entre "10 y 14 días" para terminar sus actividades militares en Líbano.
Israel accedió también a coordinar con la ONU el establecimiento de un corredor de seguridad con una vigencia de 24 horas para que los residentes en el sur libanés puedan abandonar la zona.
Por su parte, el grupo Hizbulá respondió al ataque con el mayor lanzamiento de cohetes, unos 140, sobre el norte de Israel desde el pasado 12 de julio, sin provocar víctimas mortales.
Líbano exige alto
El primer ministro libanés, Fuad Siniora, pidió ante el cuerpo diplomático en Líbano un alto el fuego "incondicional e inmediato" tras lo que calificó de "nueva matanza israelí".
"No se puede esperar que negociemos o discutamos otra cosa mientras la espada despiadada y brutal de la máquina de guerra israelí continúa derramando la sangre de mujeres y niños inocentes", dijo Siniora en su declaración ante los embajadores.
Una vez más, Siniora reiteró el apoyo de todo su Gobierno, incluyendo los ministros de Hizbulá, al "plan de siete puntos" que recoge un alto el fuego inmediato, la retirada de Israel de todas las zonas que ocupa, incluidas las Granjas de Cheba, y el despliegue del ejército libanés en el sur del país, entre los detalles más importantes.
El Gobierno israelí se limitó a decir que lamentaba las víctimas civiles que ha producido el ataque, pero culpó de lo ocurrido a la guerrilla de Hizbulá porque, dice, "actúa desde zonas habitadas".
Mientras dormían
La Policía dijo que Qana, a unos 11 kilómetros de la frontera con Israel, fue bombardeada en la madrugada del domingo (hora local). El ataque demolió un edificio de tres pisos, en cuyo sótano se encontraban más de 60 personas desplazadas. Muchos murieron cuando dormían.
"Dios tenga piedad de esos niños. Vinieron aquí para huir de la lucha. Ellos están asesinando niños para poner a los combatientes de rodillas", gritó Mohamed Ismail, uno de los numerosos aldeanos que estaba revisando entre los escombros para sacar cadáveres y sobrevivientes.
Los trabajadores de rescate cavaron entre los escombros con las manos, retirando cadáveres de niños cubiertos de polvo.
Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Líbano dijo ante una sesión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU que habían muerto más de 60 personas, la mayoría de ellos mujeres y niños. Más temprano, la Policía estimó la cifra de muertos en un total de 57, de los cuales 37 eran niños.
Annan urge a Consejo a que inste un alto
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, instó ayer al Consejo de Seguridad a condenar a Israel y pedir un cese de hostilidades, en medio de la resistencia de EEUU.
Annan pidió la convocatoria de una reunión urgente del Consejo de Seguridad para condenar la "trágica" ofensiva aérea israelí en la localidad de Qana, que causó casi 60 muertos.
"Está claro que no hay cabida para una solución militar", declaró. El titular de la ONU urgió a los 15 miembros del Consejo que condenen en "los términos más firmes posibles" la matanza de Qana y reiteró que es imperativo el cese de las hostilidades.
"Es necesario que el Consejo tome medidas para evitar que la situación sea incontrolable y se expanda la escalada de violencia", puntualizó.
El ataque israelí en Qana ha aumentado la presión internacional, tanto de países europeos como árabes, para que el Consejo de la ONU adopte una resolución en la que exija el alto al fuego inmediato.
Miles salen a las calles para condenar ataques
Miles de personas en varios países del mundo salieron a las calles para protestar contra los últimos ataques de Israel a Líbano que provocaron la muerte de civiles.
Cientos se congregaron ayer en la londinense plaza de Trafalgar para protestar, por segunda vez en la semana, contra los ataques de Israel en Líbano.
Ondeando banderas libanesas y de la milicia chií Hizbulá, los manifestantes recibieron con aplausos las intervenciones de varios personajes.
Unas 5.000 personas se manifestaron en Bruselas y varios centenares hicieron lo mismo en París en apoyo del pueblo libanés, a la vez que pidieron la intervención de la comunidad internacional para lograr el fin de los enfrentamientos entre Israel e Hizbulá, según fuentes policiales.
Otras miles de personas con banderas libanesas y de Hizbulá se congregaron frente a la sede de la ONU en Beirut, y algunas de ellas arrojaron piedras contra el edificio mientras que otras irrumpieron en sus instalaciones.
En Israel, israelíes de la minoría árabe se manifestaron en distintos puntos de Galilea para protestar contra la política del Gobierno del primer ministro Ehud Olmert.
Decenas de musulmanes, descendientes de familias árabes y ciudadanos costarricenses, realizaron una marcha en el oeste de San José para protestar contra los ataques de Israel en Líbano de las últimas semanas.
Los miembros de la comunidad musulmana en Costa Rica condenaron los bombardeos israelíes tanto en Líbano como en Palestina, que, según afirman en un manifiesto, han dejado más de 300 muertos y 1.000 heridos en Gaza, y 850 muertos y 2.000 heridos, además de cientos de miles de refugiados, en el Líbano.
REACCIONES
Avalancha de condenas al ataque israelí
El ataque de Israel a la localidad libanesa de Qana mereció una condena unánime de los principales países y organismos internacionales.
Benedicto XVI
El Papa hizo un llamamiento a "todos los responsables de la espiral de violencia" en Oriente Próximo para que dejen las armas, al tiempo que instó a los gobernantes y a las instituciones internacionales a "no ahorrar esfuerzos" para lograr el "necesario" cese de las hostilidades.
Francia
El presidente francés, Jacques Chirac, condenó el bombardeo israelí y pidió a su ministro de Sanidad, Xavier Bertrand, que viaje a Beirut para "para aportar una ayuda humanitaria de urgencia".
Comisión Europea
La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, calificó de "injustificable" el bombardeo e insistió en la necesidad de un "inmediato cese de la violencia y las hostilidades".
Liga Árabe
El secretario general, el egipcio Amro Musa, calificó el ataque de "agresión salvaje" y pidió el inicio de una "investigación internacional sobre la matanza y todos los crímenes de guerra cometidos por Israel en Líbano, especialmente los que tuvieron como blanco a los civiles".
Egipto
El presidente egipcio, Hosni Mubarak, calificó de "irresponsable" el bombardeo y llamó de nuevo a un inmediato alto el fuego.
Jordania
Abdalá II de Jordania emitió la siguiente nota: "El rey condena enérgicamente el feo crimen cometido por el Ejército israelí que mató a muchos civiles libaneses, en su mayoría niños y mujeres".
Argelia
Un portavoz gubernamental denunció el bombardeo como "un acto de criminales de guerra", y señaló que Argelia apoya totalmente la posición del Gobierno y el pueblo libanés.
España
A través de una nota emitida por la Dirección General de Comunicación Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Gobierno español expresó su "más profunda consternación y condena" por el bombardeo.
Brasil
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, envió un mensaje al primer ministro del Líbano, Fuad Siniora, en el que se declaró "indignado" y "consternado" por el bombardeo israelí contra la aldea libanesa de Qana.
Estados Unidos
Con la crítica más leve, EEUU pidió a Israel que "tenga más cuidado", después de que por lo menos 57 civiles perdieron la vida, pero no ha pedido un alto el fuego en el sur de Líbano. "Este fue un incidente trágico y terrible", indicó en un comunicado el portavoz en la Casa Blanca, Blair Jones.