Oaxaca, México | EFE
Miles de simpatizantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) y de los maestros, que llegaron ayer al centro de Oaxaca, anunciaron que mantendrán sus movilizaciones pacíficas hasta que la marcha de las fuerzas del orden y la renuncia del gobernador, Ulises Ruíz.
En un multitudinario mitin celebrado en el Convento de Santo Domingo, cerca del Zócalo de esta sureña ciudad, el dirigente de la APPO, Jesús Rodríguez, pidió a los manifestantes que no se enfrenten con los agentes de la Policía Federal Preventiva que el domingo retomaron el lugar.
Los integrantes de la protesta, que habían llegado minutos antes al centro de Oaxaca desde diferentes lugares, anunciaron que estarán en la explanada del convento hasta que se cumplan sus reclamos.
Desde los aledaños del Zócalo de Oaxaca insultaron a los policías que el domingo ocuparon la zona tras un operativo de seis horas, al tiempo que corearon gritos contra el gobernador.
Por su parte, el presidente de México, Vicente Fox, aseguró ayer que Oaxaca volvió a la normalidad y que la actuación de la policía federal para recuperar la capital estatal se realizó con un "saldo blanco" y sin armas.
"Se ha regresado a la paz en Oaxaca. Se sumó el diálogo y acuerdos con implantación de orden y respeto a la ley", sostuvo el mandatario mexicano.