Un grupo de organizaciones junto con el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) y el Comité de Recuperación de La Coronilla anunció su intención de delimitar las bases de un nuevo diagnóstico sobre los niños y adolescentes que viven en las calles esta semana, anunció la directora de esa repartición, Ruth Mery Trigo.
El objetivo es conocer cómo evoluciona la población que vive en villas o debajo los puentes, que está afectada por el consumo de drogas como la clefa o la cocaína. También analizar la consolidación de hábitos de vida como el robo, pues, para algunos, el hurto es una especie de compulsión más que una necesidad.
Los resultados que se logren con este nuevo estudio se complementarán con los obtenidos en el diagnóstico de 2002, que en parte de sus conclusiones estableció que ya llegaban a dos las generaciones que vivían en la calle.
La responsable del Sedeges dijo que, si bien algunos adolescentes asentados en la villa Las Piñas en La Coronilla tienen la intención de mudarse a un cuarto, el plan del Sedeges es darles una oportunidad diferente, ya sea a través de un hogar o de una estrategia que les ayude a romper con las drogas.
También dijo que aquellos adolescentes que se vean envueltos en conflictos con la ley recibirán el mismo trato que los adolescentes comunes, que son remitidos a juzgado especial y si la situación es grave, al centro de infractores.