Mientras la huelga de hambre de 16 consejeros sostenida desde el viernes pasado en la Prefectura de Cochabamba daba señales de masificarse con la incorporación de alcaldes y concejales de varios municipios, el prefecto Manfred Reyes calificó las medidas de "políticas".
Los consejeros ayunadores, alineados con el MAS, reclaman que la partida de obras nuevas en los municipios para la gestión 2007 se eleve de los 30 millones de bolivianos contemplados actualmente a 100 millones.
Entre otras demandas, se hallan la revisión del organigrama de la Prefectura, eliminar la publicidad prefectural, ajustar los gastos de funcionamiento e inversión del POA 2007 y destituir al secretario general, Johnny Ferrel.
El alcalde de Entre Ríos, Emilio Zurita, dijo ayer estar dispuesto a ingresar e incluirse en el grupo de ayunadores, ya que su municipio no fue tomado en cuenta por la Prefectura de Cochabamba dentro de los proyectos nuevos del POA 2007.
"Por concepto de regalías, mi municipio aporta 200 mil dólares al mes y no es posible que no nos tomen en cuenta en la partida de los proyectos", señaló.
A este anuncio, se suman los alcaldes de Morochata, Román Choquevillca, y de Vinto, Pacífico Otalora, quienes dijeron que en esta misma línea se hallaban sus similares de Bolívar, Pasaropa, Mizque y Pojo, además de los concejales de Independencia.
En respuesta, el prefecto Reyes Villa desafió a los manifestantes a hacer gestión, como los ocho consejeros que se mantienen al margen del ayuno y discrepan con la actitud de sus similares.
Añadió que el piquete retrasa la ejecución del POA 2006 y la aprobación de 2007, que debe realizarse en estos días, un plan que prioriza la ejecución de obras en las provincias que fortalezcan la red vial del departamento.
Reyes Villa desacreditó la huelga de hambre de los consejeros, a quienes acusó de haber ingerido chocolates y comida sólida el fin de semana.
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Reyes Villa refutó el pedido de los consejeros en huelga, que observaron un excesivo gasto del Prefecto en mensajes televisivos con el argumento de que el presupuesto de Comunicación es de 900 mil bolivianos, menos del 1 por ciento de las finanzas de la Prefectura.
Añadió que continuará con sus apariciones porque está "en el deber de informar a la población" sobre sus actividades al ser el primer prefecto electo.