La política haría posible el egoísmo de todos y para cada uno. "Entre la ley de la jungla y la ley del amor está la ley sin más. Entre el angelismo y la barbarie está la política" En la televisión aparecen todos los días los políticos. En las calles, en nuestras casas y oficinas hablamos de política. En nuestro cerebro martilla la tesis de que todos somos seres políticos. Pero, cuando uno se detiene para definir y precisar la política, como un jaboncillo mojado se escapa de nuestras manos. Y todo lo que tenemos resulta siendo la levedad de la espuma. En mi caso, pesqué la reflexión más honda y acertada sobre la política -¡en este periodo tan eminentemente político!- en la filosofía, no en las ciencias políticas, y reverencio lo escrito al respecto por un filósofo francés de inexcusable visita para tocar éste y otros temas: André Comte-Sponville -todas las consideraciones que continúan están inspiradas en dos de sus libros, Invitación a la filosofía y La sabiduría de los modernos-.
¿Por qué los humanos necesitamos de la política? Si los humanos fuésemos virtuosos, solidarios y justos no necesitaríamos ni de la política ni del Estado, todo sería un angelical batir de alas en el reino de la moral; precisamente porque no somos (o muy pocos y en pocas ocasiones) virtuosos, buenos y justos necesitamos de la política y el Estado (con sus tribunales, policía y ejército).
¿Para qué la política? En un primer sentido, para zanjar nuestras disputas sin violencia, para que nuestras fuerzas se sumen en vez de aniquilarse y para librarnos del miedo y la incertidumbre. Es decir: para poder vivir juntos a pesar de nosotros mismos (de nuestras ambiciones, egoísmos y mezquindades). Y en un segundo, para hacer posible el bienestar común, la libertad personal y la fraternidad colectiva. Es decir: para poder vivir juntos gracias a lo mejor de nosotros mismos (de nuestra generosidad, cortesía y amplitud de miras).
¿Qué es entonces la política? Un arte desplegado en dos direcciones: la primera, permitir a todos vivir juntos zanjando sus conflictos de intereses, valores y opciones, impulsando arreglos, acuerdos y alianzas que deberán promoverse de forma continua y siempre circunstancial -negociación desesperada la suya, porque nunca alcanzará acuerdos definitivos-; y la segunda, "puesto que todos somos egoístas, mejor serlo conjunta e inteligentemente", así la política se convierte en la gestión no del bien público, sino del egoísmo común: se trata de ser egoístas juntos de la manera más eficazmente posible -¡fantástica comprensión de la política terrena la de Comte-Sponville!-.
¿Cómo opera la política? De forma paradójica: une oponiendo. Opone a los partidos en las elecciones y luego en el parlamento. El ganador gobierna y el perdedor hace oposición. Puede ser constructiva (sugiere, critica, plantea alternativas) o puede ser destructiva y llevarlo contra las cuerdas: rechazar y bloquear sistemáticamente
-no por nada se subraya que la calidad de la democracia está dada por la calidad del Gobierno y también de su oposición-. ¿Todos somos seres políticos? No lo somos genéticamente, llegamos a serlo culturalmente, en la medida que nos alejamos de la violencia como forma de resolución de nuestros conflictos y de ahí para abajo podemos obrar por lo recto (diálogo franco, negociación abierta, deliberación responsable) o lo torcido (manipulación, mentira, intimidación). Todo está permitido. Y eso es mejor que la guerra civil. ¿Qué es la política en tiempos peligrosos? No mirar las bellas palabras de las que se reviste la política, sino que los egoísmos de mayorías y minorías se miren de frente, reconociendo los segundos que los egoísmos de las mayorías deben estar en primer lugar, sin serlo todo; y reconociendo los primeros que los egoísmos de las minorías deben continuar estando, sin ser los únicos.
De esta forma, los tiempos peligrosos darán paso a las épocas de paz porque la política estaría haciendo posible el egoísmo de todos y para cada uno. "Entre la ley de la jungla y la ley del amor está la ley sin más. Entre el angelismo y la barbarie está la política".