Sin embargo de las expectativas que justificadamente abriga como reservorio de gas natural y en razón de los nuevos contratos entre el Estado y las empresas petroleras que operan en el país, el departamento de Tarija ha elaborado una estrategia de desarrollo que va más allá, apuntando al fortalecimiento de su sector productivo para sustentar a futuro la economía de la región.
Así lo hizo saber la Prefectura tarijeña, para quien el gas genera el 97 por ciento de sus ingresos, pero que tratándose de un recurso no renovable, ello puede variar, por lo cual es necesaria una diversificación, en este caso productiva que, dado el caso, esté en condiciones de suplir los aportes que el energético hace por concepto de regalías y participación tributaria.
Se pretende crear empleos desde la agropecuaria y la industria; desarrollar al individuo mejorando los servicios básicos; integrar territorial y económicamente al distrito sureño en sí mismo y con el resto del territorio nacional y el exterior, e impulsar una gestión participativa y descentralizada, según informe divulgado el fin de semana en la capital del Guadalquivir, al margen --claro está-- de los proyectos y obras en actual ejecución gracias al financiamiento disponible.
Esta iniciativa muestra un sentido previsor que debiera constituirse en ejemplo para el resto de los departamentos, sean cuales fueren su vocación y el volumen de sus ingresos.