Un trastorno del sistema inmune | En algunos casos no tiene tratamiento curativo y se estima que afecta a 4 de cada 10.000 personas, siendo el sexo femenino al grupo que más ataca. Un estudio, publicado recientemente en la revista médica Nature Medicine, ha hecho eco de un nuevo hallazgo que permitirá abrir puertas en la elaboración de remedios contra esta enfermedad
El lupus es una enfermedad reumatológica de causa desconocida que por lo general se presenta en personas entre los 20 y 35 años, si bien ataca más al sexo femenino, también puede presentarse en niños, jóvenes o adultos. A pesar de los avances en la medicina no se conoce la verdadera causa de esta patología, sin embargo se han barajado varias hipótesis, entre ellas la genética y el ambiente.
“Hay ciertos factores que pueden desencadenar la enfermedad, pero no todas las personas son susceptibles a esto. La exposición a la luz solar podría ser un factor liberador del lupus, de hecho, muchos individuos con esta enfermedad tienen fotosensibilidad a los rayos ultravioleta. El sol, productos para teñir el pelo, enfermedades virales e infecciones pueden ser algunos de los desencadenantes de esta patología”, explica el Dr. Jaime Marañón, reumatólogo.
Asimismo, las hormonas, en concreto los estrógenos femeninos, pueden ser los causantes de la enfermedad. De hecho, se ha observado que las píldoras anticonceptivas pueden acelerar su aparición en mujeres genéticamente predispuestas.
Normalmente, el sistema inmunológico controla las defensas del cuerpo contra la infección. En el caso del lupus eritematoso sistémico (LES) y otras enfermedades autoinmunes, estas defensas se vuelven contra el cuerpo y las células inmunes anómalas atacan a los tejidos. Es posible que se produzcan anticuerpos que pueden reaccionar contra las células, órganos y tejidos del cuerpo, lo que lleva a las células inmunes a atacar los sistemas afectados, produciendo enfermedad crónica a largo plazo. No se conoce completamente el mecanismo ni la causa de las enfermedades autoinmunes, pero los investigadores sospechan que se presentan después de una infección con un organismo que se parece a proteínas particulares en el cuerpo, que posteriormente son confundidas con dicho organismo y elegidas por error como blanco de ataque.
Síntomas
“Al tratarse de una enfermedad multisistémica afecta a varios órganos, algunos de los síntomas que se presentan son cansancio, pérdida de peso inexplicable, fiebre prolongada que no se debe a ningún proceso infeccioso y alteraciones de la temperatura, caída del cabello en grandes cantidades”, dice Marañón.
Sin embargo, los síntomas articulares y musculares son las manifestaciones clínicas más frecuentes. El 90 por ciento de los pacientes con lupus padece dolor e inflamación en las articulaciones (artritis) en manos, muñecas, codos, rodillas y pies con más frecuencia.
“Las afecciones en la piel son frecuentes; la lesión más conocida, aunque no la más frecuente, es la denominada “eritema en alas de mariposa”, que consiste en un enrojecimiento y erupción de la piel en la parte de las mejillas y la nariz”, explica.
Puede afectar al corazón y los pulmones ocasionando insuficiencia cardiorrespiratoria. También afecta al riñón; la lesión más frecuente es la inflamación (nefritis), que a veces impide que el riñón elimine adecuadamente los residuos del organismo y estos se acumulan en la sangre y debido a esta inflamación, muchas veces el riñón se ve imposibilitado de asimilar y retener proteínas, produciendo hinchazón en la cara y piernas.
El lupus puede afectar al sistema nervioso y es un problema que debe vigilarse. Se manifiesta con dolores de cabeza, depresiones o situaciones de hiperactividad. Son manifestaciones muy frecuentes en la población general y puede deberse a una leve inflamación cerebral por lupus o por otras muchas circunstancias.
Tratamiento
“El tratamiento depende de los síntomas que presenta el paciente. Si hay manifestaciones articulares, se recetan antiinflamatorios no esteroideos, pero en otros pacientes que ya tienen comprometidos otros órganos y sistemas se utiliza la terapia con corticoides. No se le debe tener miedo al uso de corticoides porque es una buena alternativa y es considerada como el tratamiento básico”, asegura Marañón.
Si los órganos dañados son el pulmón, el corazón, el sistema nervioso central o el riñón, el tratamiento debe ser mucho más agresivo y se basa en corticoides en dosis muy altas y tratamientos inmunosupresores.
La alimentación debe ser completa, sana y equilibrada. No hay ningún alimento perjudicial para el paciente, pero cuando la enfermedad afecta al riñón y sobre todo cuando hay hipertensión arterial, los pacientes tienen que saber que no es recomendable el consumo de alimentos salados o muy condimentados.
Entre algunos estudios del Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesquélicas y de la Piel (Niams), se está probando una nueva droga que los científicos esperan tenga efectos secundarios más leves que los medicamentos utilizados en los tratamientos actuales. Otro estudio está probando cómo funciona la combinación de dos medicamentos, uno que ya es utilizado con una nueva droga.
Lupus y embarazo
Hace unos años se contraindicaba el embarazo en las mujeres que padecían la enfermedad. Sin embargo, en el último tiempo el tratamiento ha mejorado y los riesgos son menores. Las únicas contraindicaciones formales de embarazo son cuando el lupus está activo y existen complicaciones de la enfermedad como la nefritis o si están tomando medicamentos potencialmente dañinos para el feto.
“Yo personalmente he visto casos de mujeres con lupus que han vencido a la enfermedad después de un embarazo. Sin embargo, la mujer embarazada con esta enfermedad tiene un riesgo mayor de sufrir un aborto o parto prematuro. Pero los hijos suelen nacer sanos, aunque en los primeros meses de vida pueden padecer lesiones en la piel, éstas remiten con el tiempo”, añade.
Una institución de ayuda
El lupus tiene muchas caras, puede afectar a personas de diferentes razas, grupos étnicos y edades. La buena noticia es que se puede encontrar ayuda y combatirlo.
Abelya (Asociación Boliviana de Esclerodermia, Lupus y Artritis), en Cochabamba, es una institución sin fines de lucro que fue fundada por Sonia Andrade Gutiérrez que padecía esclerodermia y falleció debido a esta enfermedad.
Continuando con esta obra, la madre de Sonia, Delicia G. de Andrade, en cooperación con la empresa Delgiros, también de Cochabamba, apoyada por un grupo de mujeres que conforman el directorio, mantiene la oficina con el objetivo de ayudar a las personas que padecen cualquiera de estas enfermedades
“Uno de los objetivos de Abelya es agrupar a todas las personas de todo el país que han sido afectadas por estas enfermedades y ayudarlas en coordinación con médicos especialistas en reumatología. También facilitamos el acceso a los medicamentos que existen y se han logrado contactos importantes con asociaciones de España, México y la Asociación de Lupus de Argentina, entre otras, para obtener más ayuda e información en cuanto a los últimos tratamientos”, concluye Andrade.