Texto | Mónica Luján
Ilustración | Gastón Calbimonte
POR MUCHO TIEMPO | Se ha considerado que la vejez es sinónimo de aislamiento, descanso y dejar paulatinamente de tener actividad y vida social. Sin embargo, mantenerse útil y activo favorece las condiciones vitales de las personas. Por ello, en esta etapa de la vida también se debería practicar regularmente un deporte, no sólo para sentirse útil, sino porque mejora la circulación y previene enfermedades.
La importancia de practicar un deporte a cualquier edad es una actividad que conlleva beneficios de orden físico, psicológico y social, mejorando la calidad de vida de las personas. Actualmente, un número creciente de personas de la Tercera Edad practican algún tipo de actividad física recreativa e incluso esa práctica se ha extendido a una competitiva que lleva a miles de personas a campeonatos mundiales y regionales de algunos deportes que se han preocupado por desarrollar actividades para el adulto mayor.
“En nuestro medio veo con preocupación que los centros se dedican a ofertar servicios deportivos centrados en lo estético realzando la belleza corporal, la musculación y lo competitivo, y muy poco a la práctica de deportes por salud o recreación. Considero que no es lo adecuado ya que todas las modalidades de actividad física son tan relevantes como las otras, la diferencia está únicamente en los objetivos de cada modalidad que se tiene para la práctica deportiva”, explica Marco Luque psicólogo y entrenador diplomado de atletismo.
Según explica Luque, a medida que pasan los años y ya desde el final de la adolescencia, se van perdiendo facultades físicas a un promedio del uno por ciento anual, lo cual suele ser causa en determinado momento de las enfermedades propias de este grupo etario. Esta disminución de las facultades abarcará cambios biológicos, psicológicos y sociales, disminuyendo la capacidad funcional y resistencia a las enfermedades. Algunos de estos cambios son la pérdida de masa muscular, degeneración de las articulaciones (sobre todo en la columna vertebral), la pérdida de masa ósea, pérdida de elasticidad y disminución de la capacidad de consumir oxigeno.
¿CÓMO AYUDA EL DEPORTE?
“Estos procesos naturales producto del envejecimiento pueden ser retardados a través de una práctica deportiva regular, ayudando inclusive a mejorar la capacidad de concentración y atención. En la tercera edad, la actividad física ayuda a disminuir la acumulación de grasa corporal, aumenta la masa muscular, mejora del metabolismo de azucares y grasas, por tanto las personas que practican un deporte regularmente tienen menor probabilidad de padecer arterioesclerosis, menor incidencia de enfermedades del corazón y un incremento de la fuerza producto del entrenamiento hasta en un 30 por ciento”, explica Luque.
La actividad física ayuda también a mantener un buen estado psicológico como lo manifiesta la geróntologa alemana Ursula Lehr en su obra “Psicología de la Vejez”, quien dice que la gente que vive mejor es la gente que tiene actividad física y cognitiva, y que “no sólo es importante agregar años a la vida, sino también agregar vida a los años” y la práctica de un deporte puede lograr esto.
¿CÓMO PRACTICAR DEPORTE EN LA TERCERA EDAD?
Para las personas de la tercera edad que practican deportes se recomienda tomar en cuanta los siguientes aspectos:
- Practicar algún tipo de actividad física de 3 a 5 veces a la semana, pero de manera continua durante casi todo el año.
- Las actividades más recomendables son: Caminar, manejar bicicleta, practicar danzas y nadar. Éstas son las que tiene menos probabilidades de lesión. Sin embargo, otras actividades diferentes a estas no están excluidas.
- Antes de iniciar una sesión de actividad física, debe calentar por un espacio de 10 a 15 minutos.
- Al concluir la sesión de entrenamiento debe dedicarse unos minutos a que el organismo vuelva a la calma, es decir disminuir progresivamente la actividad para que el organismo no pare bruscamente.
- Si hace mucho tiempo no practica deporte, es recomendable hacerse un chequeo médico antes de iniciar cualquier actividad física.
La vejez es una etapa de la vida que hay que vivirla en forma activa dentro de las posibilidades de cada individuo. Sin duda todos quieren llegar a la tercera edad sanos y sin los dolores o enfermedades típicos de este grupo erario. Por ello, es importante que invierta en su futuro y la forma de lograr esto es acostumbrándose a llevar un estilo de vida saludable, en el que una buena dieta y la actividad física formen parte de su rutina.