Texto | Ma. Renée Cortés B.
Fotos | Cortesía Ricardo Castañón Gómez
HUMANISTA | Ricardo Castañón Gómez explica cómo el comportamiento de los humanos se fundamenta en la biología y la fe, y que, entendiendo ambos mundos mediante la razón, se puede llegar a comprender más sobre la vida y nosotros mismos.
FE & CIENCIA. Ricardo Castañón encontró la armonía entre la ciencia y la fe, algo que no muchos científicos pueden lograr.
“No es la ciencia que está opuesta a la fe, son los científicos que sólo creen en la verdad material. Sin embargo, la fe es una verdad que se debe tomar en cuenta”, explica el experto, subrayando que se debe abrir la mente y estudiar también la verdad y la realidad espiritual.
A pesar de que hoy es un científico de mucha fe, el doctor Castañón fue seguidor del Existencialismo Ateo de Jean Paul Sartre, filosofía que adoptó mientras estudiaba en Europa.
“Como estudiante de ciencia, filosóficamente estaba muy ligado a la ciencia y bioquímica, alejándome de todo lo que es espíritu. Me parecía que todo tenía explicaciones lógicas”, explica.
Sin embargo, sus creencias y posición ante la fe dieron un giro inesperado el año 1992, cuando lo llamaron para que estudie al Cristo que llora sangre en La Paz.
“En un principio pensé que había poderes mentales en este fenómeno paranormal o parapsicológico. Llevé las muestras a varios laboratorios, y descubrieron que la sangre era humana. Me quedé sorprendido; no podía expresar qué sucedía. Tuve que abrirme a la posibilidad de que hay un espíritu divino que permite el evento extraordinario científico, que la ciencia no puede explicar”, dice el experto.
Este hecho despertó la curiosidad de Castañón y lo llevó a investigar casos de la misma naturaleza alrededor del mundo, incluyendo el caso del Cristo que llora sangre de Cochabamba.
“Llegué a la fe a través de la razón; un modo de llegar a la verdad”, admite, afirmando que el punto de encuentro entre la ciencia y la fe consiste en que el hombre descubra la verdad natural a través de medios técnicos y científicos; por otro lado, que el hombre de fe que cree en la dimensión espiritual, estudie esta verdad a través de la filosofía, la biología y otros métodos.
“En mi concepción, la verdad natural y científica es una plataforma que me ayuda a descubrir la verdad sobre la química y se complementan en el momento que uno es vida y tiene espíritu”, aclara.
“La fe no debe ser científica, ya que da razones para creer en la dimensión espiritual. Creo que el hombre debería buscar el punto de encuentro, utilizar los dos instrumentos y perspectivas para así lograr una mejor comprensión de la verdad”.
¿Falta de fe en el siglo XXI?
Al estudiar la conducta humana, Castañón puede analizar los comportamientos de los hombres hoy, que muchos califican como una generación hedonista.
En la actualidad, la gente vive el instantaneísmo y existe un predominio de la imagen y de la seducción, destaca el valor a la utilidad en la cuál se busca la calidad material en vez de la espiritual, medida por criterios utilitarios y hedonistas.
“Me parece que el hombre se ha concentrado mucho en lo que es la sociedad, la biología; el hombre es sólo carne, instinto, dinero, deseo. Cuando se concentra en su naturaleza biológica y en la sociedad, se olvida de los valores que van mas allá de su biología”, dice el especialista, haciendo alusión a un hombre moderno que se ha centrado en lo próximo y concreto y ha ido perdiendo valores superiores transcendentales, como la templanza.
“Por qué tomarse una botella de whiskey y por qué toda la borrachera, por qué no dos copas de vino; si tu amigo tiene un mejor auto que el tuyo, por qué la envidia y la rabia. No nos damos cuenta que el hecho de centrarnos en nosotros mismos, el egocentrismo, nos ha quitado lo trascendental, un aspecto tan especial del hombre”, expresa.
A pesar de la tecnología y los avances sigue existiendo hambre y distribución injusta de la riqueza y es por la pérdida de la parte espiritual, lo más importante. Gracias al espíritu uno puede ser bondadoso, cariñoso y puede reflexionar.
Castañón asegura que hoy vivimos un nihilismo, tendencia filosófica que le da mucho cuerpo a Federico Nietzche, hombre que vivió peleado con Dios.
“Sin Dios todo es permitido y el nihilismo se basa en esta actitud; yo quiero estar feliz en mi cuerpo y hago lo que quiera, viviendo para sus propios intereses y satisfacción”.
Sin embargo, con conferencias ocupadas hasta el 2011, Castañón demuestra que la gente busca escuchar y aprender sobre los valores.
“Es importante aclarar que no es la sociedad, es el incendio que se hace con palabras que queman, en vez de hacerlo con palabras buenas que abrazan”.
PALABRAS QUE DEJAN HUELLA
El extenso estudio científico que realizó Castañón sobre la conducta humana lo ayudó a comprender mejor la relación entre la biología y el comportamiento. Por esta razón, el especialista se abocó al estudio de la Neuropsicofisiología Cognitiva, para analizar cómo la conducta puede influir en el cerebro, y viceversa, comprobando así que la inseguridad o el comportamiento son consecuencia de palabras dichas en el pasado.
A pesar de que la palabra es el mejor instrumento de comunicación, puede ser nociva para la salud emocional de la persona si no es utilizada apropiadamente.
Muchas personas lastiman con palabras como "tú no sirves para nada", "no vas a llegar a nada", "eres un tonto". Éstas impactan al cerebro y la memoria de la persona ofendida.
“Al estudiar cómo reaccionan las células del cerebro y las neuronas, descubrí que cuando una persona se acuerda de la palabra que le hirió hace 20 años, su cerebro funciona como si la estuviera escuchando nuevamente”, explica.
“Esa información que queda en la memoria no es abstracta, pues los recuerdos de palabras hirientes condicionan la conducta personal”.
De esta manera, Castañón demostró que, cuando se habla, las palabras no se quedan en el aire, sino que son asimiladas por un sistema complejo en el cerebro que va creando ciertas huellas de naturaleza fisiológica.
“La huella se queda ahí, y mientras más profunda sea, más profunda es la marca”.
Para evitar este daño, el especialista propone la eufonía, un modo positivo y constructivo de hablar, logrando “que la palabra deje una huella constructiva, aun cuando se observan y se encuentran críticas. Es necesario que la gente hable con criterio”..
RICARDO CASTAÑÓN GÓMEZ
Ricardo Castañón Goméz, doctor en Psicología Clínica, realizó estudios universitarios en Alemania e Italia. Posteriormente se especializó en Neuropsicofisiología Cognitiva, rama que estudia la relación entre el cerebro y la conducta humana, y cómo éstas se afectan mutuamente. Realizó estudios de especialidad de Psicoterapia en Londres; Patologías en Lyon, Francia, además de otros cursos de especialización en Toxicodependencias en Berkeley, California; Bioquímica en Alemania y Psicología aplicada en Bélgica.
Por otro lado, es especialista en fenómenos místicos, y mediante sus extensos estudios logró demostrar la conexión entre ciencia y fe.
Ha dictado conferencias en la Universidad de Georgetown Washington, en la Universidad de Austin, Texas, en el Banco Interamericano de Desarrollo, en la Universidad Politécnica de Madrid y en distintas instituciones alrededor del mundo, desde Egipto a Oceanía, realizando hasta el presente más de 1.200 conferencias.
Por su aporte científico ha sido galardonado con el “Esculapio de Plata” por el Comité de Defensa Civil de las Naciones Unidas e integrado a la Academia Tiberina de Roma como miembro de la Legión de Oro.
Actualmente es presidente e investigador del “Grupo Internacional para la paz”, organización privada sin fines de lucro que promueve en el mundo investigaciones que permitan estimular el diálogo entre la ciencia y los valores interiores del hombre.
DATOS EXTRAS
En la próxima conferencia, que dictará en Cochabamba el 21 de octubre, presentará la décima edición de su libro, “Cuando la palabra hiere”, obra que tomó a Castañón 17 años de investigación.
“El grupo Internacional para La Paz” invita a participar en el de XXI Simposio internacional de bio-psicología integral presentando el tema “Cerebro, persona y conducta” en el cual el Dr. Ricardo Castañon Gómez Ph.D. presenta “Raíces de conducta violenta: Agresión e intolerancia”.