Texto | Redacción ¡OH!
Fotos | Archivo
Centenario | El pasado 26 de junio, se recordó el primer centenario del nacimiento del médico chuquisaqueño Ricardo Bacherer, un hombre que hizo de la fe y de la dedicación a los desvalidos una forma de vida
Nacido en la capital de Bolivia en 1906, Ricardo Bacherer fue un hombre que marcó su vida por la entrega hacia los demás. Realizó sus estudios en el colegio Sagrado Corazón y en la Facultad de Medicina de San Francisco Xavier en Sucre. Hizo su año de provincia en Potosí, y participó activamente en la guerra del Chaco donde obtuvo el cargo de Mayor de Sanidad. Fue director del Hospital de Villamontes y luego médico titular del Hospital Militar “Capitán Roberto Orihuela” en La Paz.
El historiador Guillermo Calvo Ayaviri cuenta que desde 1946 Bacherer descolló en la docencia universitaria y fue decano de la Facultad de Medicina y de la de Ciencias de la Salud; trabajó en el Hospital Santa Bárbara, la Caja Nacional de Seguridad Social, clínica San Francisco, los dispensarios San Lázaro y Poconas, el Policlínico Nuestra Señora de Fátima y en su consultorio privado. Como decano, introdujo reformas en los estudios universitarios y el año de práctica previo al egreso. Luchó por la Autonomía Universitaria y por la democratización del plan de estudios; impulsó el sistema democrático de gobierno docente - estudiantil. Prestaba también servicios en los dispensarios de varias parroquias, atendiendo con preferencia a los pobres, a los que no cobraba, sino que más bien les daba dinero para la compra de medicinas y para cubrir otras necesidades.
"Como cirujano practicó 25.000 intervenciones de diferente tipo, de las que un 60% fueron realizadas gratuitamente a gente necesitada. Se lo considera como el primer médico que practicó en forma gratuita las transfusiones de sangre a los enfermos del Hospital", señala Calvo Ayaviri.
Además Bacherer fundó el Instituto Broncopulmonar, el Ateneo de Medicina y la Asociación de Médicos "San Lucas", y también fue un leal colaborador del cardenal José Clemente Maurer. En sus últimos años, fue responsable de la oficina de Cáritas Diocesana, y con esta institución de la Iglesia contribuyó a la dotación de casas para personas pobres. Implementó y sostuvo la fábrica de tejidos Texur con el sólo propósito de dar trabajo a persona desocupadas. Intentó volverla cooperativa, pero fracasó en el proyecto.
Miembro de Acción Católica, de Cursillos de Cristiandad, del Movimiento Familiar Cristiano y, en sus últimos años, de un grupo de oración del Movimiento de Renovación Carismático, escribió varios artículos sobre temas de medicina, que fueron publicados en diferentes revistas especializadas. Recibió un diploma de Héroe por su participación en la Guerra del Chaco. La Santa Sede le otorgó la condecoración de Caballero Comendador de la Orden de San Gregorio Magno. Bacherer Gutiérrez falleció el 30 de mayo de 1878.
De cuerpos y almas
Casado con Lilia Soliz en 1935, tuvo 12 hijos. Su vida familiar refleja también su personalidad. A continuación algunas frases del documento Llamada a nuestros 11 hijos: "Os hablo en nombre de vuestra santa madre e incluyo en él a Ricardo, que también, desde el cielo, junto a su madre, recibe estas palabras de ánimo, de ejemplo y de vida". "No olvidéis nunca que, desde el momento, sois hijos de una familia humilde. Nosotros no queremos una vida cómoda y agradable, sino una vida sencilla, para la que fueron necesarios de vuestros padres disciplina, austeridad, ahorro y duro trabajo". "Y de manera especial supuso el sacrificio permanente de vuestra santa madre, educadora incansable de 12 hijos, sin por ello perder ni un momento su alegría"." No olvidéis nunca que fuisteis y sois 12 hermanos (dos de ellos en el cielo), que fuisteis recibidos como regalo de Dios en un hogar, y que nosotros quisimos que fuera lo más cristiano posible"." Nos esforzamos por criaros y educaros lo mejor que nosotros supimos, y eventuales deficiencias habréis de achacarlas a la debilidad humana". "Nos preocupamos por educaros en la fe en Dios, que es el don más precioso del Señor: No lo perdáis pues es el mejor de los bienes que vuestros padres pudieron dejaros". "No os pedimos que traigáis al mundo tantos hijos como vuestros padres, pero no rechacéis a la Iglesia como hoy en día hacen tantos, incluso en Bolivia: consideradlos siempre como el don más precioso de los esposos". " Sólo seréis felices si vivís cristianamente para vuestra patria. No seáis mezquinos en vuestro don de seguir transmitiendo la vida, que es un gran regalo del altísimo, que por esa acción, os hace partícipes de su acto creador". " No es cierto que falten los alimentos; lo que ocurre es que son acaparados por unos pocos. Los hombres no se preocupan por los demás, y no abrimos nuestras manos para dar y donar nuestras personas a los necesitados". " No olvidéis, sobre todo, de educar a vuestros hijos desde la misma cuna, pues cada día sin educación es un día perdido".
Extraordinariamente humilde y sencillo, quienes conocieron a Ricardo Bacherer lo recuerdan como un médico que vivía pobre como los pobres y murió pobre por los pobres. En su consultorio tenía un letrero que resumía su fe en Dios y su motivación como profesional ‘Dios es el médico y yo soy su criatura; si a él le place, hago bien mi trabajo’. Dos principios caracterizaban su personalidad y su vida profesional. Afirmaba que "era tiempo perdido una formación del médico sin una formación de la persona". Precisaba siempre que el papel de cada persona en este mundo era el llamamiento al servicio de Dios y del prójimo. Enseñaba que "la misión del maestro no consiste en formar discípulos que le sigan, sino que le superen".
Bacherer ha sido reconocido en distintos campos. El nuevo edificio de la Facultad de Medicina, por ejemplo, lleva su nombre, así como una calle de Sucre y el hospital general de Tarabuco. Además, en septiembre de este año, durante la realización del I Congreso de la Academia Boliviana de Historia de la Medicina, dicha entidad rendirá un homenaje a Bacherer con la difusión de una monografía sobre el "Aporte de la Medicina durante la Guerra del Chaco".
(Con datos de Correo del Sur y Ceprolai)