Texto | Redacción ¡OH!
Fotos | Agencias
Indudablemente Augusto Pinochet es un personaje peculiar que ocupará un importante capítulo de la historia de Chile | Odiado por unos y querido por otros, para nadie indiferente
Al cierre de esta edición, Augusto Pinochet se debatía entre la vida y la muerte, tras haber sufrido en la madrugada del domingo pasado un infarto de miocardio y un posterior edema pulmonar, lo que le mantenía ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Militar de Santiago. Por el estado de salud y su avanzada edad, no sorprendería que cuando Ud., amigo lector, tenga en sus manos este número de ¡OH!, el anciano ya no esté entre los vivos. Algo tan corriente como la muerte se ha convertido en su caso en el temor de toda una generación de ultra derechistas de perder a su ídolo, a quien consideran el salvador de Chile, y en el regocijo de los familiares de las miles de víctimas muertas y/o desaparecidas durante su dictadura, quienes ven al fin la posibilidad de que Pinochet pague por sus crímenes.
¿Dictador, yo?
Una polémica entrevista con la periodista Patricia Janiot de CNN en español, realizada hace unos años, mostraba a un Pinochet seguro e irónico que no lamentaba un solo acto de los que cometió durante sus años de dictadura, es más, para él ni siquiera hubo tal dictadura. Pinochet se mantiene firme en que todo lo que hizo lo hizo por Chile. Astuto y capaz para la economía, es cierto que estabilizó a su país en momentos álgidos, pero el costo no terminará jamás de asimilarse entre quienes fueron torturados, o perdieron a sus seres queridos durante su brutal régimen represivo. Luego los más de 500 días arrestado en Londres gracias a las demandas del juez español Baltasar Garzón, y la imagen del anciano abandonando Inglaterra en silla de ruedas y llegando a Chile completamente restablecido, para ira de sus detractores que consideraron burladas sus demandas, las denuncias de enriquecimiento ilícito que no se han resuelto y suman millones de dólares hasta en lingotes de oro, y toda la cadena de sucesos en los que se ha visto envuelto, tanto él como su familia, lo han convertido en uno de los personajes más polémicos de la historia chilena.
Pero la controversia no acabará con su muerte. Hay quienes consideran que debe ser enterrado con honores militares, y hay otros que se niegan rotundamente a cualquier muestra de respeto al ex dictador. Entre ellos, la actual presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien ya había comentado hace algunos meses que piensa que muchos chilenos se sentirían "violentados" si Pinochet recibiera honores de Estado en su funeral. Bachelet fue arrestada y torturada, al igual que su madre, con quien partió al exilio. Y su padre, un general de la Fuerza Aérea, murió en cautiverio tras ser torturado por su fidelidad al derrocado presidente Salvador Allende.
El protocolo de Estado no obliga a la presidenta de la República a asistir a las exequias. Y el hecho de que Pinochet esté procesado en los tribunales le resta posibilidades de ser homenajeado. Sin embargo, fue comandante en jefe del Ejército y tiene el grado de benemérito, lo que no impediría que sus compañeros de armas sí realizaran un funeral de grandes proporciones.
La posible muerte de Pinochet pone en jaque también a las más de 300 causas que enfrenta ante la justicia. Seguramente, estos procesos quedarán suspendidos debido a la muerte de su principal acusado, quien dejará una larga lista de deudas sin pagar. (Con datos de La Crónica y El Mercurio)
Perfil
- Augusto Pinochet nació en Valparaíso el 25 de noviembre de 1915.
- Fue uno de los seis hijos de un funcionario aduanero, Augusto Pinochet Vera, y de Avelina Ugarte Martínez.
- Ingresó a la Escuela Militar el año 1933. Tras cuatro años de estudios egresó de la Escuela Militar con el grado de Alférez de Infantería.
- Se casó en 1943 con Lucía Hiriart Rodríguez, hija de un influyente político del Partido Radical. Con ella tuvo cinco hijos, tres mujeres y dos hombres.
- En 1948 ingresó a la Academia de Guerra.
- En 1968 es nombrado Jefe del Estado Mayor de la II División de Ejército, en Santiago.
- En octubre de 1972, es nombrado comandante en jefe interino del Ejército chileno, en sustitución del general Carlos Prats, que había asumido el cargo de ministro del Interior en el gobierno del entonces presidente Salvador Allende.
- El 25 de agosto de 1973, tras la dimisión de Prats, Pinochet fue confirmado en el cargo de comandante en jefe del Ejército. Aunque nunca había destacado en su carrera ni había manifestado ningún signo de oposición al presidente socialista, al declarar Allende zona militar Santiago de Chile en respuesta a las huelgas y disturbios, anunció que si éstos persistían sacaría el Ejército a la calle.
- El 11 de septiembre de 1973, Pinochet y otros mandos militares perpetraron el golpe de Estado "para liberar al país del yugo marxista".
- El presidente Allende es asesinado y el palacio presidencial atacado por la Fuerza Aérea.
- Pinochet asume el cargo de Jefe Supremo de la Nación el 27 de junio de 1974 y el 17 de diciembre es nombrado presidente.
- Bajo su cargo, Manuel Contreras constituyó una organización de policía secreta, la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), temida por la población hasta adquirir tintes de leyenda por la brutal actividad de represión y torturas emprendidas contra las fuerzas opositoras de la izquierda.
- Entre 1983 y 1984 la crisis económica provocó innumerables protestas populares que hicieron tambalearse al régimen.
- El 7 de septiembre de 1986 un grupo de extrema izquierda intentó asesinarlo y desde entonces se rodeó de mayores medidas de seguridad en todos sus desplazamientos.
- En 1988 perdió un referéndum sobre su continuidad que él mismo convocó y en marzo de 1990 abandonó la Presidencia de Chile, aunque continuó como jefe de las Fuerzas Armadas. Antes de dejar el poder, se aseguró la facultad de nombrar a los jefes de las Fuerzas Armadas y la designación de nueve senadores.
- En marzo de 1998, cuando dejó la jefatura del Ejército, juró como senador vitalicio, cargo que le aseguraba la inmunidad.
- En 1998, el juez español Baltasar Garzón emprendió un proceso judicial que consiguió la detención de Pinochet en un hospital de Londres, donde había ingresado para una intervención quirúrgica y permaneció durante 503 días arrestado en Londres.
- Finalmente el Reino Unido desestimó la petición de extradición alegando razones humanitarias debido al estado de salud del anciano y ese fue el detonante para una larga serie de causas judiciales que se sucederían después en Chile.
- Bajo su autoridad, los organismos de seguridad hicieron desaparecer a unos 3.000 prisioneros políticos, decenas de miles de disidentes conocieron la tortura y la cárcel, y más de 30.000 chilenos tuvieron que exiliarse. Unos crímenes por los que acumula cerca de 300 querellas criminales por asesinato y secuestro en Chile y otros países, entre ellos España.
- De momento, ningún proceso ha fructificado, aunque varias son las demandas por enriquecimiento ilegal como es el caso de los 9.000 kilos de oro, valorados en unos 127 millones de euros, en un banco de Hong Kong, según una información publicada por los dos principales diarios de Chile y que ha confirmado el Gobierno.
- Hasta el cierre de esta edición Pinochet, cuyo cuadro clínico incluye además de las graves afecciones al corazón, la demencia subcortical moderada, episodio isquémico transitorio, presbiacucia, asma, rotura de disco intervertebral, artritis en la rodilla izquierda, diabetes, entre otras, se debatía entre la vida y la muerte.