Texto | Mónica Luján
Ilustración | Gastón Calbimonte
CRISIS MATRIMONIAL | Se origina a veces por una defectuosa comunicación. De hecho, esta crisis supone una ruptura de la comunicación y lo cierto es que lograr un diálogo respetuoso y transparente quizá no sea una tarea sencilla, pero es sin duda la clave del éxito
“Quizá muchos de ustedes recuerdan el final de los cuentos tradicionales que se relatan a los niños: Finalmente se casaron y vivieron felices para siempre… En cierta forma, cuando uno es joven tiene esa idea y crece pensando que toda la aventura y los conflictos se viven durante el noviazgo. Sin embargo, en la vida de pareja existen problemas y tal vez, muy por el contrario a lo que dicen los cuentos, muchos de los verdaderos problemas comienzan en la vida matrimonial. Sin embargo, esto no quiere decir que es la etapa de la infelicidad, sino que ante los conflictos que se presentan se debe tratar de encontrar soluciones”, explica Igor Améstegui, psicólogo clínico.
La comunicación es vital para la convivencia humana y más aún cuando se trata de una convivencia tan próxima y constante como es el matrimonio. Por eso es que la comunicación de pareja es imprescindible. Sin embargo, esto resulta difícil en la práctica, ya que el hombre o la mujer son muy distintos. Cada sexo tiene una manera de ser y de pensar. La mujer, por lo general, es más sensible y el hombre más frío, ella presta mucha atención a los detalles y él va al grano. A la hora de platicar, estas diferencias se manifiestan, pero si se tomarían en cuenta estos contrastes, sería más fácil comprender las reacciones y el comportamiento del otro.
“Una de las claves para que el matrimonio sea exitoso es la comunicación, pero la comunicación es un proceso complejo, ya que a veces es difícil transmitir las ideas y los sentimientos. Debemos estar concientes de que hasta el silencio comunica, es imposible no comunicarnos. Existen dos tipos de comunicación: la verbal y la no verbal; el simple tono de voz puede dar distintos significados a una oración. Las palabras por sí solas, comunican muy poco, lo que le da el sentido es el tono de voz y los gestos que acompañan las palabras. Por eso, cuando uno se expresa, todos estos elementos van a darle un fondo y forma a la comunicación. La incoherencia entre lo verbal y lo no verbal puede tener efectos destrozos”, explica.
Es necesario conocer a la pareja, sus gustos, metas, aficiones, intereses, modo de actuar y de pensar. La única manera de lograrlo es interesarse por sus cosas, preguntándole todo lo que le sucede. Así se logrará tener confianza el uno en el otro y un mayor apoyo mutuo.
Preocupaciones y estados nerviosos
Existen causas ajenas a la pareja que también pueden dañar el diálogo. Entre las más comunes están las alteraciones nerviosas, ocasionadas por preocupaciones de trabajo y/o dinero. En la actualidad casi todos vivimos presionados por esos problemas, pero se debe evitar que esto afecte en la relación de pareja. Para ello, se debe procurar que las dificultades sean más bien un pretexto de unión y la forma de lograr esto es mediante el diálogo.
Los apuros pasan de manera más liviana si la persona está acompañada y siente el apoyo de la otra persona. Será más fácil encontrar una mejor solución entre los dos.
Cansancio:
Los tiempos han cambiado; actualmente las personas viven con miles de obligaciones y tareas por atender. Es por esto que otro de los problemas más frecuentes en la comunicación es el cansancio. Sin embargo, se debe hacer un esfuerzo y aprovechar el tiempo libre con la pareja para dialogar tranquilamente. No hay que dejar que el cansancio forme una barrera. Si lleva una vida muy agitada, será necesario que reajuste sus horarios y encuentre momentos para hablar, ya que es necesario compartir tanto sus éxitos como sus fracasos con su pareja.
Niveles de comunicación
Según Améstegui, para lograr el éxito en la comunicación de pareja se debe lograr llegar al quinto nivel de comunicación. El primer nivel supone el simple saludo y el segundo es hablar a cerca de terceras personas. Compartir ideas, opiniones y sentimientos, ya implica entrar en un tercer nivel de comunicación, y el cuarto, que sería el ideal, trata de lograr la empatía, es decir, comprender lo que le sucede al otro, lograr ponerse en el lugar del otro.
Aplicaciones prácticas
El no buscar el momento oportuno para decirse las cosas, deteriora la comunicación; en lugar de mantener un diálogo respetuoso y transparente, se presentan las agresiones de doble vía y se puede terminar con la paz del hogar. Muchas veces también surgen las reconciliaciones poco duraderas, ya que ambos suelen caer en los mismos errores.
Améstegui recomienda algunas pautas a seguir para lograr una buena comunicación de pareja:
• Aprende el idioma de tu pareja.
• Elimina los mensajes negativos del diálogo.
• Practica el mensaje “yo” y no el “tú”: A veces aparecen frases como: "Tú nunca me ayudas, Tú siempre dejas la ropa tirada, Tú me contradices en todo, etc. Esto se debe evitar.
• Practica el escuchar de manera empática: Es importante tratar de ponerse en el lugar del otro, comprendiendo la situación por la que atraviesa.
• Se debe aprender a perdonar: un matrimonio feliz depende de que ambos unan esfuerzos, para lograr una relación respetuosa y transparente, en la que ambos deben saber perdonar.