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Domingo, 12 de marzo de 2006
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Moda

París usa polleras

Texto y fotos | Javier Méndez Vedia de Extra, El Deber para ¡OH!

Moda 2006 | Una diseñadora boliviana hizo una pasantía con John Galiano, diseñador de Dior. El tipoi guaraní y la indumentaria de las cholas bolivianas llamó su atención

Claudia Jarandilla empezó a desarrollar su carrera como diseñadora de modas en México antes de irse a Santiago de Chile, donde vive desde hace un año. Nació en Santa Cruz de la Sierra y tiene 26 años. En las fotos de ella, que guarda su madre, se ve a una Claudia adolescente posando con diseños realizados por ella misma.

Su hermana mayor, Zulema, y su esposo, Christian Inchauste, fueron quienes depositaron toda su fe en la carrera que Claudia inició en México.

"Ellos la apoyaron porque habría sido difícil para nosotros ayudarla", cuenta su mamá. Estuvo en Santa Cruz después de concluir sus estudios. Poco después de marcharse a Santiago, la llamaron de una universidad local para que imparta clases de diseño.

Es fácil entender que la buscaran varias instituciones, puesto que no hay muchas personas que hayan realizado una pasantía con el equipo de John Galiano. Estar un mes y medio en el corazón de la moda y con el gurú del diseño es un sueño para muchos jóvenes.

La institución encargada de asignar esas pasantías es el Institut des Arts Appliqués (Instituto de Artes Aplicadas) de París. A ese lugar fue a estudiar la boliviana Claudia Jarandilla. Después de año y medio de haber trabajado en Santiago de Chile, se presentó como postulante a una pasantía con Galiano. Después de un concurso de méritos, quedaron seleccionadas dos estudiantes francesas y la boliviana.

"Tuvimos la suerte de hacer la pasantía más buscada de París".

ENCUENTRO CON EL GURÚ

El hombre es un rey Midas de la moda. Todo lo que toca se convierte en oro y, en este caso, en euros. Si John Galiano pintarrajea un sombrero, esa prenda será confeccionada primorosamente en sus talleres, de ahí saltará a las pasarelas y ya está: todo el "jet set" parisino, londinense y neoyorquino empieza a vaciar los bolsillos para conseguirla.

Galiano estudió en la escuela de diseño Saint Martin y se graduó con notas sobresalientes en 1983, en el desfile de fin de curso. En 1984 creó su propia marca, que invadió rápidamente el mundillo de la moda. En 1987, un premio lo consagró como el mejor diseñador británico. En 1990 se trasladó a París. Al fin y al cabo, ahí se cocinan tanto las corrientes intelectuales como la indumentaria de moda. Mientras Galiano brillaba, la casa Givenchy se opacaba. Givenchy lo contrató y fue todo un éxito. Al año siguiente, ya era el director creativo de Christian Dior. Esta casa también aumentó sus ventas desde que el diseñador se hizo cargo de ella.

La joven diseñadora estaba expectante durante el curso con el equipo de Galiano. "Aparece muy pocas veces y siempre lo hace de incógnito", cuenta Claudia, desde Santiago. El día que apareció, las pasantes se emocionaron. "Para nosotros, verlo es como encontrarse con un artista. Es emocionante. Habla muy poco español, pese a su descendencia andaluza". A una de esas reuniones, Claudia llevó una colección "primer grado" de diseños de la pollera de las cholas, mostró los tejidos andinos y orientales, y el tipoi de las guaraníes con un elegante moño en la cabeza. Es necesario aclarar que una "colección primer grado" es, en la jerga de la moda, un diseño sin estilizar.

"Me llama la atención que en lugares fríos se confeccionen tejidos coloridos y en lugares cálidos, sea lo contrario. El tipoi de la cuñataí le gustó mucho a Galiano", explica.

Los diseños de Jarandilla mostraban telas floreadas de seda para dar otro tipo de volumen a las polleras. Usó tonos negros y blancos, que corresponden a diseños de la vestimenta de la chola paceña de principios del siglo XX, que en la actualidad no se usan tanto. Sus bocetos hicieron énfasis en el sombrero borsalino de La Paz. "Se preguntaban por qué el sombrero es tan pequeño", recuerda la diseñadora.

Sus compañeras y el mismo Galiano vieron el muestrario de textiles bolivianos que llevó la pasante. Ahí se incluía una mantilla color calipso y fotos de varias cholitas bolivianas.

"Todo ese material debió servir luego de acabada mi pasantía en el 2004, ya que las colecciones y tendencias se preparan al menos con año y medio de anticipación", dice, con lo que se desvirtúa cualquier sospecha de que se trate de una onda más de la ola iniciada por la chompa de Evo Morales.

Además, Jarandilla siempre llevaba algún detalle boliviano en su propia vestimenta. Por ejemplo, lucía una faja de textiles de Charazani del norte de La Paz, que convirtió en cinturón. Los diseñadores le preguntaban si esos materiales provenían de México o India.

"Yo les explicaba que nuestros textiles eran mucho más complejos en el diseño y elaboración, porque requerían más tiempo de trabajo y sus figuras eran únicas y más refinadas".

Se interesaron por saber si se podía hacer vestimentas completas con los aguayos tipo Tarabuco o Jalq"a, de la zona de Chuquisaca. Ella respondía que lo mejor era utilizar detalles que incluyan esas figuras, porque al usar el aguayo, las diseñadoras tienden a sobrecargar su trabajo con esta tela, cuya elaboración es considerada un arte en Europa, puesto que, si antes se hilaban algunas similares, actualmente esa habilidad está desapareciendo.

A partir del material que ella difundió, el equipo del diseñador "top" empezó a investigar. Buscaron información en Internet, mezclaron colores y lo que era un "primer grado" terminó siendo un vestido de colección. Usó gasa e hilo de rafia para bordar, hizo vestidos negros y blancos e incluyó un detalle sugestivo: un corsé color piel, que permite apreciar la transparencia de las telas y otorga un toque atrevido y a la vez conservador al conjunto.

En la página web de Christian Dior se ve un vídeo con modelos que lucen polleras, blusas y sombreros borsalinos, con el acompañamiento de música boliviana. Una de ellas lleva, como para que no queden dudas, los colores rojo, amarillo y verde en los párpados.

Obtener un diseño realizado por Galiano o, lo que es lo mismo, espiar en sus archivos secretos, es imposible. "El mundo de la moda de Francia mueve miles de millones de euros al año. Al ser diseños únicos y paradójicamente inspirados en la vestimenta boliviana, el único que puede autorizar que los diseños se muestren es el propio John Galiano. Europa protege muy bien su propiedad intelectual, aunque en este caso la inspiración vino de nuestro país. Debemos empezar a aprender de ellos y a la vez proteger nuestra propiedad intelectual que como vemos en este caso, puede tener proyección mundial", comenta Claudia.

"GALIANO ENLOQUECERÍA EN BOLIVIA"

Según la diseñadora, es muy importante que John Galiano ubique la vestimenta de la chola paceña como un clásico de la moda, tomando en cuenta que en nuestro país se ignora o desprecia la vestimenta de nuestras raíces y mestizaje.

"Galiano accedió a través de mi pasantía a una mínima parte del patrimonio textil de Bolivia. Si John se diera una vuelta por los talleres de bordadores de la calle La Paz en Oruro o en la calle Illampu en La Paz se volvería loco. Pero lo mejor es que los diseñadores bolivianos tomemos este desafío de universalizar y difundir nuestra cultura".

Es importante explicar a qué nivel se ha presentado este clásico de la indumentaria boliviana. Hay, básicamente, dos tipos de desfile de modas. El desfile de ropa prêt-à-porter (lista para vestir), como su nombre indica, consiste en un vestuario utilitario, pero elegante. Cada una de estas prendas puede ser adquirida por 2.000 ó 3.000 euros. En Estados Unidos, estos modelos cuestan entre $us 4.000 y 5.000. Estas creaciones no llegan a América Latina, donde se envía otro tipo de colecciones.

El desfile haute couture (alta costura) consiste en colecciones exclusivas. Si alguien quiere comprar uno de estos vestidos, debe estar dispuesto a pagar entre 60 mil y 100 mil euros. Estos "vestidos de show" son buscados por ex modelos y famosas como Madonna o Gwyneth Paltrow. El vestido que ellas soliciten no se venderá a nadie más.

Estas prendas de desfile tienen un tono exagerado, pero las que se venden son más "suaves". Los cuellos pueden ser más pequeños o las faldas menos abultadas. En resumen, se convierten en aptas para usar en cualquier ocasión. Le preguntamos a la diseñadora si creía probable ver a alguna famosa usando la indumentaria boliviana. Su respuesta fue sorprendente: "Claro. Empecemos por nuestra primera dama, la hermana del presidente Morales. Pero ella no requiere ir con un modelo de Galiano, porque la ropa hecha en Bolivia es de alta calidad. En cuanto a los modelos de Galiano, son exclusivos y es probable que alguna esposa de la alta burguesía europea o invitados ilustres de los desfiles de Dior, que es gente la farándula, lo usen. Hay que estar atentos y ver las revistas de moda".

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