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Cochabamba - Bolivia
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Domingo 04 de Diciembre 2005 | Año VI, Número 341

 
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Verónica Córdova:

“El guión es el cimiento del cine”



Verónica Córdova nació en Cochabamba, tiene 32 años y actualmente vive en La Paz. Estudió en el colegio Irlandés, luego fue a Cuba a estudiar en la Escuela de Cine y Televisión San Antonio de los Baños, ahí se graduó como guionista. Posteriormente regresó a La Paz y trabajó en varios proyectos audiovisuales antes de recibir una beca para hacer una maestría en guión para Documental y Ficción en Noruega. Al culminar ésta, recibió otra beca para hacer un doctorado en Teoría del Cine.
El año 2003 regresó a Bolivia. Junto a su esposo y socio, Fernando Vargas, creó “Imagen propia”, una empresa productora para llevar adelante proyectos cinematográficos bolivianos, como la película “Di buen día a papá”.




“Di buen día a papá” es una virtuosa producción del cine boliviano que actualmente está en cartelera. En Cochabamba en el Cine Norte, en Santa Cruz en el Cine Center y en La Paz próximamente en el cine 16 de Julio.
Con un sólido guión, escrito por Verónica Córdova, quien es también productora de la película, el rodaje del filme se realizó en Vallegrande el año pasado, tocando humanamente algunas historias de sus habitantes, además de la huella que dejó el “Che Guevara” en sus vidas.
En esta entrevista con ¡OH!, Córdova habla de su experiencia como guionista y de algunos detalles del origen de la película.

¡OH!: ¿Cuántos de sus guiones fueron llevados a la pantalla?

Varios, entre ellos, junto a Fernando Vargas (director de Di buen día a papá) trabajamos en un medio metraje, que se llama “Tierra adentro” es la historia de la radio Pio XII que filmamos justamente en Siglo XX.

Trabajé como guionista con muchas personas como Antonio Eguino y Fernando Aguilar. También hice algunos proyectos propios. He dado cursos de guión en la escuela de cine La Fábrica en Cochabamba y en La Paz en la Escuela Audiovisual. Digamos que mi trabajo aquí en Bolivia está mucho más enfocado al área de producción dentro de “Imagen propia” y guión como docente, también enseño guión en Noruega, soy catedrática de planta pero enseño por Internet y dos veces al año voy a dar cursos presenciales.

¡OH!:¿Cómo surgió el guión de Di buen día a Papá?

Es interesante porque yo tengo una historia personal muy fuerte con el tema del Che Guevara. Por razones totalmente casuales, en el año 1994 cuando estaba en Cuba estudiando cine, fui a la Sierra Maestra para hacer documentales, estaba con un grupo de estudiantes de la escuela. Llegaba a cualquier comunidad campesina en medio de la nada con diez campesinos y cuando decía que era de Bolivia, todos me preguntaban sobre el Che, era un bombardeo enorme. Al final hice un documental sobre el Che que se llama “Comandante Octubre” que filmé allá y también aquí en la Higuera y Vallegrande, la primera vez que estuve allá fue con ese proyecto. Una vez estando en eso me pasó otra cosa más interesante, y es que a la Sierra Maestra llegó un grupo, donde estaba la hija mayor del Che, Hilda Guevara, con un periodista francés y otras personas que recorrían los lugares donde el Che peleó, entonces yo me uní a ese grupo y fuimos juntos a hacer el recorrido y al lugar al que llegábamos, la gente se enteraba que estaba la hija del Che y todos querían verla, como la memoria que existe del Che es de un hombre joven a nadie se le ocurría que esta señora de casi 50 años era su hija, todos pensaban que yo era la hija, porque era la más joven del grupo, yo decía que no era la hija del Che, explicaba que era de Bolivia y otra vez me hacían preguntas sobre él. De esa manera y al hacer ese documental es que empecé a entrar en el tema del Che y empecé a entender su trayectoria y me interesó mucho su paso por Bolivia. Cuando fui a la Higuera y Vallegrande, empecé a escuchar historias que me parecían increíbles, como que el Che era un alma milagrosa que les ayudaba con sus problemas y les daba lo que le pedían.

¡OH!:¿Por qué decidió enfocarse en los habitantes de Vallegrande?

Pasados los años, ya en sociedad con Fernando Vargas, empezó la búsqueda de los restos del Che. Cuando se dio la noticia de que el Che estaba enterrado en Vallegrande y se formó una comisión para buscar los restos, a nosotros nos gustó esta situación y fuimos a filmarla e hicimos un documental, pero al final este material nos ha servido para documentación de la película, porque estando ahí nos dimos cuenta de que ya se había hablado mucho del Che y que había que dar vuelta la cámara, había que dejar de filmar al Che para filmar a la gente del lugar sus percepciones, sus vivencias, sus historias y testimonios en relación al Che, y de esa manera empezamos el proyecto de este guión, desde el principio definimos que Fernando y yo íbamos a escribir el guión juntos, pero que él iba a dirigir la película. Entonces yo podía dedicarme más a la parte de estructura narrativa, desarrollo de personajes y Fernando a la parte más visual, de lo que es la puesta en escena.

¡OH!:¿Fue difícil el trabajo como productora?

Cuando ya teníamos un guión escrito empezamos a buscar un productor y fue una tarea imposible, después de mucho tiempo de tratar de encontrar a alguien que se anime a apostar por este proyecto, decidimos que lo teníamos que producir nosotros y asumí la tarea de productora del proyecto. No tengo formación en producción, no la tenía, pero he aprendido mucho en este proceso y me he dado cuenta de que en el medio en el que estamos el área de guión prácticamente no existe, hay muy pocos guionistas profesionales en nuestro medio, pero hay muchos menos productores, los pocos que hay están abocados a sus propios proyectos. Entonces uno de los objetivos que tenemos con “Imagen propia” es abrir esa posibilidad, no trabajar sólo con nuestros proyectos sino hacer una empresa de producción que pueda recibir proyectos, guiones de otras personas y producirlos, hemos puesto una empresa de producción justamente para poder hacer cine, hacerlo sustentable y generar espacios de oportunidad para la gente joven, que normalmente no los tiene. En la película ya eso se ha dado, todos los jefes de área de la película están haciendo su ópera prima y la verdad que con muy buenos resultados, porque son personas que estaban asumiendo que era una oportunidad y han puesto todo su esfuerzo, eso ha venido obviamente en beneficio de la película.

¡OH!:¿Cómo se logró encontrar el financiamiento?

Esta película sólo ha sido posible porque el guión era bastante sólido. Realmente nos hemos dado cuenta de que el guión es el cimiento de cualquier proyecto, porque es la garantía de que la película va a ser buena, no hay ninguna otra garantía en esa etapa de preproducción, más para una película como ésta que es una ópera prima, no puedes ir donde un financiador sin tener experiencia, porque, ¿cómo haces que confíen en ti? La única garantía es el guión.

Hemos trabajado mucho tiempo en el guión y cuando estaba listo lo enviamos a una serie de festivales y eventos que aceptan guiones, ahí empezó el recorrido, ganamos una mención del jurado en el Festival de Cine de la Habana en la categoría de guión. Después fuimos seleccionados para ir a Francia a un encuentro de productores jóvenes en el Festival de Nantes con este guión y ahí empezamos a hacer relaciones que después nos permitieron tener a los coproductores de la película, Matanza Cine, que es una productora argentina de gran renombre y el Instituto Cubano de Cine.

Aplicamos al Fondo Iberoamericano de Producción de Cine (Ibermedia) y ellos nos dieron el financiamiento para el desarrollo del proyecto, luego para la coproducción de la película, ya cada uno de los productores podía tener una contraparte para pedir dinero local.

El Conacine también nos financió la película a través del Fondo Cinematográfico que es un préstamo de fomento, que tenemos que devolver con intereses desde el momento del desembolso y tenemos que pagar el capital estrenando la película. Es bastante duro, la verdad, no se trata de que hubiera dinero a fondo perdido, porque se acabaría el dinero en tres películas, pero sí estamos luchando hace tiempo con la Asociación de Cineastas para lograr que bajen los intereses, que por lo menos sean de apoyo y también que los plazos de devolución del dinero sean más largos.

¡OH!:
¿Fue fácil encontrar a los actores?

Los personajes principales de Vallegrande son actores bolivianos y no fue difícil encontrarlos, los encontramos en Vallegrande, Santa Cruz, La Paz y Cochabamba. Escogimos a los actores que tenían el alma del personaje, sin importar su experiencia en el cine y a partir de eso Fernando Vargas hizo un trabajo minucioso con ellos. Los que no tenían experiencia fueron entrenados durante semanas, Jorge Ortiz también nos ayudó ensayando con los actores. El resultado es bastante impresionante, creo que hay que darse tiempo para cultivar los talentos que hay aquí. El nivel de actuación de la película para mí es impecable.

¡OH!:¿Y el equipo técnico?

Hay poco equipo y personal en el área de cine, hay para producir, pero no más de una película a la vez, nos tocó coincidir con American Visa, de Juan Carlos Valdivia, no coincidimos todo el tiempo, pero fue complicado porque no hay mucha gente y más o menos tenían que decir en qué producción trabajar, lo que es una pena porque cuántas más películas hagan los técnicos bolivianos, los capacita más para la próxima. No se trata de quitonearse a la gente sino de organizarse para que la gente se capacite más y se pueda trabajar mejor. Pero se dio la situación y trabajamos con la gente más disponible para irse hasta Vallegrande por dos meses para filmar, y nuestro equipo ha sido de primer nivel y hemos logrado una relación muy bonita con un equipo muy unido.

La cámara la trajimos de Argentina, fue el aporte de los coproductores y trajeron el equipo de sonido. De Cuba trajimos las luces, una tonelada de luces desde La Habana. El procesado de la película se hizo en argentina, porque aquí no hay laboratorios, y el sonido final lo hicimos en Chile, todo lo que se podía hacer y conseguir aquí lo hicimos aquí. A nivel de jefes de área, el único extranjero es el sonidista de campo.

¡OH!:¿Lograron hacer un buen sonido?

Sí, es muy bueno, porque además Ramiro Fierro es un profesional de primer nivel, él hizo toda la parte de post producción del sonido. Entonces yo creo que es una de las películas con mejor sonido, la pena es que cuando se hace un esfuerzo por ponerle Dolby y hacer un trabajo muy profesional, nos encontramos con que no todas las salas de cine están equipadas adecuadamente.

¡OH!:¿Qué proyectos tienen ahora con Imagen Propia?

Tenemos un proyecto que lo llevamos trabajando hace muchos años en coordinación con la Cinemateca Boliviana y el Conacine. Es la restauración de la película silente boliviana Wara Wara, es una película que la hizo Jose María Velasco Maidana en 1929, la única película de ficción silente que existe en nuestro país y los negativos de cámara de esta película se descubrieron en un baúl de una señora en La Paz el año 1989. Este material llegó a la cinemateca y estaba deteriorado, tomó años conseguir el financiamiento para poderla restaurar en un laboratorio en el exterior, al final lo dio el Gobierno Alemán y el material se envió a ese país para que se realice el trabajo, se envió en barco porque era material de nitrato. Cuando se restauró el material regresó a Bolivia tres años después, la cinemateca vio que no era la película terminada, sino el material sin editar y ahí entramos nosotros en este proyecto, Fernando Vargas y yo vimos el material y nos quedamos impresionados de encontrar eso, nosotros pedimos autorización para intentar armar el material. Fernando hizo su maestría sobre esto, armando la narrativa que podía tener esta película, investigando periódicos de la época y entrevistando gente. Fue un trabajo de dos años para armar Wara Wara, es un proceso maravilloso de rescate de la memoria visual boliviana. Ya está casi terminado, falta la parte final de laboratorio y mezcla para lo que buscamos financiamiento y si todo sale bien se termina hasta fin de año. Es una película donde actúan Arturo Borda, Yolanda Bedregal, el propio José María Velasco Maidana que es el director también. Es una joya del cine mundial.

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