Volver a Los Tiempos
Edición Semanal
ENTREVISTA
Cochabamba - Bolivia
Revista de Domingo Para Toda La Familia
Domingo, 19 de marzo de 2006
CONTENIDO
Entrevista
Alejandro Salazar y el misterio de Al-Azar
Actualidad
En el nombre del Padre
“La Fábrica”: cosechando frutos
Alemania
Tendencias
¿Dolor de espalda?
Elegante & exclusivo
Los mil placeres de la quinua
Paparazzi
Daza Salamanca & Soria Galvarro
Isabel Mazzi de Hinojosa
Valeria Rocabado Cossio

Staff

PRESIDENTE EJECUTIVO
| Gonzalo Canelas

CONSEJO EDITORIAL
| Fernando Canelas
| Alfonso Canelas

DIRECTORA EDITORIAL
| Maria Reneé Canelas


EDITORA DE ACTUALIDAD
| Mónica Oblitas

EDITORA DE TENDENCIAS
| Mónica Luján

EDITOR DE HABITAR
| Leonardo Terán



Galería de Fotos Miss Bolivia 2008
Elección Miss Universo 2008

Alejandro Salazar y el misterio de Al-Azar

Alejandro Salazar

Texto | Mónica Oblitas

Fotos | Jorge Landaeta

Empezó como dibujante casi de accidente (cómo él recuerda), cuando reemplazó por casualidad al caricaturista de La Razón, sus primeras caricaturas se publicaron en el suplemento “Tiempo Político” de ese matutino. Ha trabajado en La Razón, en La Prensa y ahora en el semanario Pulso. Su exposición se encuentra hasta el 24 de marzo en la Alianza Francesa de La Paz, y tiene como proyecto hacer otro Flip Book. A Alejandro Salazar, Al-Azar, le gusta narrar historias, dibujar, pintar y no es hombre que planifique, “sólo hago, se me ocurren las cosas”.

Nacido en Cochabamba en 1959, pero residente hace décadas en La Paz, tiene tres hijos de 18, 12 y 6. Curiosamente a sus hijos no les gusta que los dibuje, “dicen que soy muy sarcástico así que no quieren ser mis modelos.”, se ríe. Aunque dice que “el que pinta, pinta y el que no sabe, enseña”, y que no tiene talento para ser maestro, en esta entrevista comparte mucho de lo que sabe y sobre todo el secreto del humor.

¡OH!: Desde el primero al último de sus dibujos, ¿cuánto ha cambiado?

En la parte técnica he ido descubriendo varias cosas, he aprendido a usar el óleo, el acrílico, he ido adaptando la técnica a mis ideas, en la parte conceptual he podido ser más espontáneo, no me gusta planificar un cuadro, sino hacerlo al vuelo, que las ideas salgan frescas...

¡OH!: No es cosa de tiempo...

Depende mucho, como mis cuadros no son planificados, empiezo a trabajar y a veces las cosas me salen rápido, hay veces en que no se me ocurre nada y debo dejar a un lado el cuadro para retomarlo después.

Necesito estar concentrado en la obra, lo que es difícil porque hago trabajos de ilustración o caricaturas y a veces me cuesta concentrarme porque estoy pensando que tengo que entregar la caricatura, el boceto…

¡OH!: ¿Qué no puede faltarle?

Música. Siempre. Rock de los 70, Jethro Tull, Jimi Hendrix, esa música es como que acompaña mi obra.

¡OH!: ¿Cómo se define como persona? No tiene aspecto de ser muy bromista...

Tengo una faceta bromista, a veces soy sarcástico, pero también soy un crítico fregado porque para hacer mi trabajo hay que combinar las dos cosas.

¡OH!: Humor, sarcasmo, trazos, ¿Cómo se combina todo eso?

Como premisa tengo que uno debería poder reírse de todo, de todas las situaciones humanas, desde el nacimiento hasta la muerte. No puedo explicarte cómo hago porque ocurre en mi cabeza, es algo subjetivo. Pienso en algo que me ha impresionado en la semana y voy trabajando en mi cabeza, anoto ideas sobre el tema que son como pequeños bocetos, y sobre el que más me gusta es aquel con el que trabajo.

Escucho radio cuando estoy trabajando, generalmente no leo periódicos ni veo tele. Escucho cosas que me impresionan generalmente de la política y voy ‘craneando’ como plasmar una imagen para ese fenómeno. El día en que tengo que entregar me doy unas horas para hacer el dibujo, generalmente hago una lluvia de ideas y busco la que más me conviene, al estar dibujando voy mejorando la idea que tengo en mente.

¡OH!: Pero no siempre debe ser fácil estar de humor...

Claro, por cosas personales o porque estoy cansado y no puedo. Este es un trabajo esforzado, cansa y a veces el resultado no cubre mis expectativas, uno quisiera mantener un nivel siempre, pero es bastante difícil.

¡OH!: ¿Quién es su más acertado crítico?

Yo mismo, y los periodistas, cuando veo la cara del jefe de redacción por ejemplo sé si le gusta o no y se he hecho un buen trabajo. Veo la gente, sus reacciones y me doy cuenta, ese es mi trabajo ver a la gente…

Es parte del trabajo de ser artista: necesitas descubrir cosas que la gente no ve, las cosas que la gente corriente pasa para mí son importantes, como un rayo de luz en un tejado, el brillo de las piedras, o las reacciones de la gente, esa es la mitad del trabajo del artista, la otra mitad es crear sobre lo que ha visto.

¡OH!: El impacto de una imagen muchas veces es mayor, también la responsabilidad de quien dibuja...

Hay que saber manejarlo. Yo me considero artista, y el temperamento del artista es bastante fogoso. Uno se puede lanzar a hacer una cosa, pero a veces tienes que frenarte, eso es lo bueno de contraponerse con el ánimo de los periodistas que son más calculadores, por eso es bueno hablar con el director. Es lo que me pasaba antes con don Jorge Canelas, quien fue director de Pulso, con quien podía charlar bien, me explicaba las cosas. ¿Recuerdas esa caricatura de la Miss Santa Cruz? (Gabriela Oviedo) Hay que tener en cuenta el contexto, imagino que si esa caricatura salía en otra época donde las tensiones no eran tan fuertes entre occidente y oriente, habría pasado como una caricatura más, pero no supe calcular esas tensiones y lo tuve que aprender con la práctica. Es el poder del dibujo, del humor político, tú le puedes decir algo con humor, con dulce, y no les queda otra que tragárselo. Me han llegado cartas, me han insultado, pero no me afecta.

¡OH!: ¿Algún personaje favorito?

Mi trabajo no es tanto de personajes, a veces hago personajes políticos como Evo (Morales), que está de moda, pero prefiero caricaturizar situaciones, no un personaje que reconozcas, sino un hecho real.

¡OH!: ¿Alguna vez se topó con la censura?

Una vez me dijeron que podía dibujar todo menos curas, imagino que es algo sensible, según yo podía reírme de cualquier cosa, pero tengo que tener cuidado...

¡OH!: Hablando de eso, ¿qué opina de lo ocurrido con las caricaturas de Mahoma?

He pensando durante esos días acerca de qué es más importante, si la libertad de expresión o el derecho a la vida y obviamente la vida es prioritaria. Hay que tener en cuenta si vas a dibujar cosas en un contexto terrible que tienes que tener cuidado.

¡OH!: Han querido catalogar su arte de urbano y callejero, pero Usted no estaba muy de acuerdo. ¿Cómo lo define?

Yo pienso que al arte tiene que tener ciertas características, una de las cosas más importantes es el misterio, entendido como algo que no conoces pero quisieras conocer, eso es lo que te atrae a ver una obra de arte, es como una novela policíaca, mientras no sepas, el misterio te obliga a leer el libro, en el arte pasa lo mismo, yo no digo cosas, las sugiero, eso obliga al espectador a meterse en la obra porque quiere conocerla. Eso para mí es algo principal en el arte.

¡OH!: ¿Los bolivianos reímos lo suficiente?

El humor es una cosa pendiente, los bolivianos tenemos problemas de identidad, no nos reconocemos a nosotros mismos, no nos queremos, tampoco sabemos reírnos de nosotros mismos y por eso tenemos esos problemas de identidad, una vez que superemos eso, nos va ayudar a aceptarnos.

 
 
Untitled Document
© Cochabamba - Bolivia