Texto | Ricardo Herrera F.
Fotos | Ángel Farell/ Archivo
La capital beniana registró en 2008 el nivel de inundación más alto de las últimos décadas. | La ciudad tiene más de 300 años y desde su nacimiento ha lidiado con esta dificultad. El asentamiento de personas en zonas denominadas negras agudizó el problema. Existen algunas propuestas para darle solución. Hay una experiencia pionera de reubicación.
Desde que la ciudad de la Santísima Trinidad nació sus habitantes tuvieron que ingeniárselas para lidiar con las aguas que todos los años inundaban sus casas y los obligaba a buscar refugio. Durante tres siglos la capital del departamento de Beni logró resistir los embates de la naturaleza, pero los últimos dos años los fenómenos climáticos del Niño y sobre todo de la Niña asestaron duros golpes a esa población y a todo Beni. Más de 70.000 personas fueron afectadas en toda esa región y la ciudad fundada por el jesuita Cipriano Barace (1686) llegó a niveles de agua que nunca antes había registrado.
Frente a este problema autoridades y diferentes instituciones han buscado soluciones y han generado propuestas para evitar nuevas tragedias.
HISTORIA Y UBICACIÓN
El jesuita Cipriano Barace fundó la ciudad a orillas del Mamoré, pero 83 años después otro religioso, Pedro de la Rocha, fue encomendado para trasladar la población a un lugar que estuviese lejos del área de influencia de las crecidas del Mamoré y que a la vez cuente con la suficiente agua como para abastecer a sus habitantes. Lo encontraron en una loma cercana al arroyo San Juan, que hoy es el patio de la catedral. A partir de ese lugar comenzó a crecer la ciudad. Pero, aunque se encuentra a 12 kilómetros, el Mamoré sigue siendo el principal causante de su anegación. A lo largo de su recorrido por el territorio beniano, este afluente, desborda ocasionando grandes inundaciones, las que han llegado a extenderse a 50 kilómetros de ancho.
Cuatro y hasta cinco meses tardan los rebalses en secarse, debido a que el terreno tiene poca pendiente y al ser arcilloso es menos permeable.
Los trinitarios más antiguos pueden contar innumerables historias de las inundaciones que les ha tocado vivir. Una de las más recordadas es la de 1947 (ver foto) en la que sólo quedaron libres del agua los alrededores de la plaza principal.
Con el aumento de la población y las nuevas construcciones, los que sufrieron más los rebalses fueron las personas que vivían hacia el oeste y sur del centro urbano.
Cabe indicar que uno de los primeros en realizar propuestas para este problema fue el ingeniero Formerio González de la Iglesia, que planteó tres soluciones. Una de ellas era trasladar la ciudad a un sitio más alto que no se pueda inundar. Otra era rellenar los lotes y calles. La tercera propuesta era construir un muro de circunvalación que encerrara 60 hectáreas y que utilizara un sistema de bombeo de las aguas de lluvia. Esta última propuesta recién tuvo eco en la Corporación de Desarrollo de Beni que en 1981 construyó una avenida de circunvalación de 60 hectáreas que es a la vez dique de contención y de represa de tierra con dos compuertas.
El funcionamiento de este sistema consiste en que la represa de tierra se encarga de que el agua no entre dentro de la ciudad. Para ello en el mes de diciembre se cierran las compuertas hasta abril, cuando nuevamente son abiertas, porque los niveles de agua bajan. El arroyo San Juan fue desviado por fuera de la circunvalación y se dejó por dentro un cauce más pequeño que fue adaptado como un canal capaz de recibir 570 metros cúbicos de agua de lluvia y que a través de motobombas extraigan lo acumulado allí. Este método funcionó bien por un tiempo, pero el barro que se escurre hasta el canal más la basura que botan los vecinos del canal ha provocado que se acumulen dos metros de lodo. "Además de ser un peligro por la contaminación que eso acarrea, también ha determinado que el canal sólo tenga capacidad de recibir apenas 200.000 metros cúbicos de agua. O sea que si las autoridades no proceden a hacer un proyecto de limpieza de lodo de ese canal, vamos a tener en el futuro problemas, ya no con el agua de las afueras, sino de la que rebalse del canal", advierte el ingeniero Rodolfo Pinto Parada, que además de haber trabajado en la construcción de las principales carreteras del departamento es uno de los referentes más importantes acerca de la historia de Trinidad.
Por otro lado, el oficial mayor de Desarrollo Territorial de la Alcaldía de Trinidad, Saud Yuja Gómez, explica que la ciudad ha crecido de una manera desordenada por una fuerte migración del campo a la ciudad, como suele ocurrir en muchos otros países. En1992 había más de 57.000 personas, pero ahora se estima que hay cerca de 100.000. Gran parte de esa gente se asentó en el área oeste y sur del anillo de protección que es la circunvalación. "En lo que se denomina áreas negras. Muchos aprovecharon que por un periodo de 15 años desde 1992 no hubo grandes inundaciones y pese a las advertencias no se logró controlar el asentamiento humano", explica Yuja, que agrega que la gran debilidad que tienen es no contar con un Plan de Ordenamiento Territorial, estudio que se está empezando a hacer y que permitirá prever problemas que a futuro tendrá Trinidad.
HACIA EL FUTURO
En la actualidad la municipalidad está trabajando en varios frentes para esperar las lluvias del próximo verano. Con el Gobierno se está construyendo un cinturón de emergencia que protegerá el lado oeste de la ciudad, mientras que con el apoyo de Estados Unidos se está creando un anillo de protección para los barrios Plataforma y Maná. En tanto, con la Prefectura se está construyendo la avenida Costanera, que servirá de barrera contra las inundaciones para los barrios Pantanal y Venecia. Con el mismo fin se construye otra avenida para el 13 de Abril y Arroyo Chico, que también fueron barrios afectados en las últimas riadas.
Pero además de los cinturones de protección actualmente se ha implementado un proyecto de reubicación de familias afectadas. Con el apoyo de organizaciones como Caritas, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la ONG Visión Mundial, se están construyendo nuevas casas para 500 familias de los barrios Villa Marín, Santa Anita y 23 de Marzo. "Los lotes para estas construcciones fueron cedidos por el municipio y cada organización colabora en la construcción de las viviendas, además de otro tipo de ayudas", comenta Juan Ferreyra, coordinador de Visión Mundial Beni.
Por iniciativa propia la Sociedad de Ingenieros de Bolivia (filial Trinidad) y el Colegio de Arquitectos de Beni ha presentado un proyecto que solucionaría de forma definitiva las inundaciones de la ciudad.
La propuesta es la construcción de un terraplén que estaría ubicado a dos kilómetros del centro urbano y que funcionaría como una muralla para detener los desbordes de las aguas del Mamoré, como lo explica el ingeniero Iñaki Echevarría en la revista de la Sociedad de Escritores de Bolivia. El dique tendría una altura de 3,60 metros superior y la plataforma un ancho de ocho metros “y encima del mismo debe construirse un cordón de seguridad con una altura de 1 metro, obteniendo un margen de seguridad de 2 metros”, indica Echevarría y agrega que “al excavar la tierra para el dique, quedaría un canal paralelo a una distancia no mayor a 100 metros para disminuir los costos de transporte del material”.
"La función de esta obra será la de desviar las aguas que vienen del sur hacia el norte, pero sin pasar por los alrededores de la ciudad. Las aguas serían desviadas hacia el río Mocoví", comenta Pinto, que apoya esta propuesta. "Si este terraplén se hace bien, podríamos tener la solución definitiva del control de inundaciones de la ciudad", afirma Pinto que además cree que ya es hora de que las autoridades y los representantes de todas las instituciones se reúnan, sin buscar confrontación ni réditos personales y sólo en beneficio de la capital beniana.
Quedan pocas semanas para que las lluvias vuelvan sobre Trinidad y siempre existe la amenaza de que las tormentas provoquen inundaciones como las de los últimos dos años. Para aminorar el impacto de las mismas y para que los trinitarios duerman tranquilos se está trabajando. Para esa fecha será claro si las previsiones tomadas fueron las correctas.