Texto | Javier Méndez Vedia/ de el deber El Extra para ¡OH!
Ilustración | Mark Erdmann, G.R. Allen, J. Jeffers
Conversamos con el líder de una expedición que descubrió 56 nuevas especies en Indonesia. | El reportaje muestra los latidos del corazón del triángulo de coral, el sitio con mayor diversidad marina del mundo. Ahí vive el celacanto, un pez que se consideraba extinto hace 70 millones de años
No es frecuente que a estas alturas de la ciencia se produzca el descubrimiento de 56 nuevas especies en un planeta que creemos conocer. Lo que ha ocurrido hace pocos meses en las aguas de Indonesia muestra que el mar esconde, al menos por ahora, los últimos misterios por develar en este planeta azul.
En el corazón del Triángulo de Coral, en una zona llamada Cabeza de Pájaro (Bird"s Head), trabaja el equipo formado por biólogos de Conservación Internacional, WWF y The Nature Conservancy (TNC). EXTRA contactó a Mark Erdmann, líder de la expedición y doctor en arrecifes de coral.
El nombre de Erdmann dio la vuelta al mundo en 1997, cuando él y su esposa descubrieron un pez que se creía extinto hace 70 millones de años. La primera vez que se encontró un celacanto vivo fue en 1938, pero el que la pareja Erdmann encontró, nada menos que en una pescadería de Indonesia, a 10.000 kilómetros de su hábitat más cercano, pertenecía a una nueva especie (Latimeria menadoensis), conocida ahora como el celacanto indonesio. El pez atrajo la atención al parque nacional Bunaken -que también se encarga de los arrecifes de coral- y despertó el turismo marino, que deja un poco de sus ganancias al parque.
La primera expedición de Conservación Internacional al lugar se realizó hace cinco años, en la zona de Raja Ampat. Los resultados mostraron que éste era, en palabras de Erdmann, el epicentro u "ojo de la tormenta" de la biodiversidad marina global.
En 2004, Conservación Internacional, TNC y WWF establecieron un programa de conservación marina de gran escala concentrado en Cabeza de Pájaro. En ese momento, pese a que la diversidad del lugar estaba bien documentada y WWF tenía una larga historia de trabajo en la Bahía Cenderawasih, identificaron la clara necesidad de inspeccionar áreas mayores fuera de Raja Ampat, incluidas Bahía Cenderawasih y la región FakFak-Kaimana.
"Anticipamos que estos lugares podrían revelar altos niveles de biodiversidad, debido a su proximidad a Raja Ampat, pero nunca imaginamos el alucinante número de especies sin describir o nuevas que descubrimos", dice, sorprendido, el biólogo.
John Briggs, del Museo de Historia Natural de la Universidad de Georgia, considera que desde hace más de 60 años los científicos admiran la diversidad del Triángulo de Coral, considerada como un "centro de origen" en términos evolutivos.
Comparada con la Gran Barrera de Coral de Australia, Cabeza de Pájaro tiene aldedor de un 50% más de especies (600 contra 405), en un área que es aproximadamente una décima de la Gran Barrera de Coral.
En cuanto a peces de coral, la Gran Barrera tiene más especies registradas (1.464 contra 1.233 en Cabeza de Pájaro), pero es importante notar que Cabeza de Pájaro ha recibido sólo una fracción de la atención científica a la dirigida a Gran Barrera, y que hay indudablemente muchos más descubrimientos que realizar ahí. "Que nuestra inspección haya descubierto más de 50 nuevas especies de coral, peces y camarones mantis en menos de seis semanas de trabajo es insólito en nuestros días y época", sostiene el científico.
El récord mundial de registro individual en un solo sitio es otro indicador de la diversidad del lugar. El doctor en biología Gerry Allen registró 330 especies de peces de coral, mientras que Lyndon DeVantier y Emre Turak registraron más de 250 especies constructoras de coral en seis de los sitios de una hectárea, tanto en FakFak como en la Bahía Cenderawasih. Un curioso tiburón, que usa sus aletas para "caminar" sobre el fondo marino, y percas son algunas de las especies encontradas. Entre los nombres científicos están Paracheilinus walton (con curiosas formaciones semejantes a plantas marinas), Pomacentrus (con ojos falsos para engañar a los depredadores) y Pseudochromis sp (de color azul y naranja). Algunas variedades lanzan destellos intermitentes.
¿Por qué se reunieron en un solo lugar tantas especies, al punto que se lo ha llamado una "fábrica de peces"? Según las conclusiones del equipo de investigadores, esta región está indiscutiblemente en el epicentro de la biodiversidad marina global. Tan importante afirmación está apoyada ampliamente por científicos marinos, no solamente en Cabeza de Pájaro, sino también en el gran Triángulo de Coral. Esta región, formada por las aguas de Indonesia, Filipinas, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón, es el "centro de origen" para muchas de las especies marinas tropicales encontradas en los océanos Índico y Pacífico.
El hecho de que esta área produzca tantas especies ha sido objeto de discusión y debate por los científicos durante más de tres décadas, pero una idea generalmente aceptada es la siguiente:
El área tiene una gran cantidad de hábitats costeros. Sólo Indonesia tiene 17.000 islas, mientras que Cabeza de Pájaro tiene alrededor de 2.500 islas y parches de coral que proveyeron el "sustrato" para la evolución durante mucho tiempo. Además, esta zona es tectónicamente muy activa y tiene un gran número de profundas cuencas oceánicas que han sido alternativamente cerradas y luego reconectadas a través del tiempo geológico.
Por ejemplo, la Bahía de Cenderawasih en Cabeza de Pájaro parece haber sido repetidamente cerrada, convirtiéndose esencialmente en un gran lago marino, durante los últimos 14 millones de años; esto ocurrió debido tanto a la caída del nivel del mar como a los movimientos tectónicos. "Durante los periodos de clausura, creemos que la selección natural y las variaciones genéticas pueden haber dado como resultado varias especies”, aclara el biólogo.
Luego, cuando la bahía se reabre por elevaciones en el nivel del mar o islas que se mueven, estas nuevas especies quedan libres para dispersarse. Hay muchas cuencas como ésta en el Triángulo de Coral, incluyendo el Mar Banda, Mar Sulu, Mar Sulawesi y otros. “Esto ha generado, probablemente, un gran número de especies a lo largo de los milenios", sostiene Erdmann.
DELICADO TESORO
La relación biológica entre humanos y corales es distante. Humanos y corales están en el reino animal, pero los corales son animales muy primitivos (relacionados con las medusas). En el caso de Cabeza de Pájaro e Indonesia en general, hay una conexión estrecha. Los pobladores de las costas son muy dependientes de los arrecifes de coral como su principal fuente de proteínas. Los comunitarios ingieren peces del arrecife y otros invertebrados como pulpos, calamares, almejas, etc.
Los arrecifes forman una barrera natural de rompimiento de aguas que protege a los pueblos costeros de tormentas y olas, e incluso de tsunamis. Sin ellos, las olas podrían fácilmente arrastrar muchos pueblos de la costa. "Desafortunadamente, no es raro que los humanos muestren su aprecio por los arrecifes con algunas divertidas actividades como explosiones y pesca con cianuro o minería de coral. Esto destruye los arrecifes. Los humanos son muy dependientes de los arrecifes saludables; por lo tanto, realmente necesitan detener las actividades que los destruyen", insiste el investigador.
Hay tres amenazas para estos maravillosos arrecifes. La más visible es la pesca con dinamita y cianuro, que realizan principalmente pescadores inmigrantes que llegaron al área. Las explosiones se usan para atrapar rápidamente un gran número de peces, matándolos con la onda expansiva (que también destruye el arrecife que está debajo); el cianuro se usa para "noquear" a los peces que se exportan vivos a los mercados de China. Uno de ellos, llamado Napoleon Wrasse, puede costar hasta $us 10.000 si pesa 40 kilos. Sólo sus labios, considerados una exquisitez, cuestan $us 250. Mientras este pez desaparece, el precio aumenta, lo que estimula a los pescadores a atrapar a los ejemplares que aún quedan.
La segunda amenaza es potencialmente peor y es el plan para la intensificación rápida de pesca comercial en la región. "Estas áreas del arrecife son particularmente frágiles y tienen crecimiento lento y las especies que se reproducen lentamente, simplemente, no pueden sostener la presión de la pesca comercial; esperamos que el Gobierno indonesio lo reconsidere", concluyen los estudiosos.
La tercera amenaza es la minería y la actividad maderera en las empinadas pendientes costeras que van hacia el océano. Esta actividad puede causar una fuerte erosión y depositar sedimentos que sofocarían los arrecifes.
"Los planes para trasladar las presiones de pesca hacia el este de Papúa han comenzado a desarrollarse, pero estamos alertando al Gobierno de Indonesia. Esto no sólo causará malestar en los indígenas, los cuales sienten que sus recursos son explotados por extraños, sino que es también biológicamente insostenible considerar estas áreas como objetivo para la pesca comercial. Colapsarán tal como ya lo hicieron en el este de Indonesia", pronostica Erdmann.
Las zonas marinas protegidas llegan a un 11%, aunque los biólogos consideran ideal del 20 al 30% para proteger mejor la biodiversidad. Casi todo el 11% está en una gran área protegida (Parque Nacional Bahía Cenderawasih, que tiene 1,5 millones de hectáreas). Éste es un parque importante para Cabeza de Pájaro, pero no es suficiente. Los investigadores esperan añadir reservas y parques marinos en Raja Ampat y en las áreas FakFak y Kaimana de la Cabeza de Pájaro. En el proyecto se han involucrado la Universidad Estatal de Papúa, el Ministerio de Bosques y los funcionarios del Parque Nacional de Teluk Cenderawasih.
Es probable que el interés suscitado en todo el mundo logre revertir las prácticas peligrosas de pesca. El Instituto Indonesio de Ciencias, el Museo Leiden de Historia Natural de Holanda y el Museo de París de Historia Natural están fijando expediciones a Cabeza de Pájaro para trabajar en los próximos dos años. Y no sólo bajo el mar, porque esta zona tiene hábitats críticos para especies amenazadas, como el área de anidación más extensa de la tortuga laúd (la más grande del mundo), tortugas carey, cetáceos migratorios, orcas, ballenas de Bryde y numerosas especies de delfín. Cabeza de Pájaro también puede presumir de tener saludables poblaciones de cocodrilos, mantarrayas y almejas gigantes. La biodiversidad terrestre de la zona incluye aves del paraíso, canguros de árbol, cuscus (un marsupial), ranas, serpientes y murciélagos. El bosque se luce con orquídeas endémicas, palmeras y otras plantas. Para terminar de sorprendernos, a unos pocos kilómetros, tierra adentro, están las montañas Foja de Papúa. Otro equipo de investigadores, de CI y del Instituto de Ciencia de Indonesia, descubrió el año pasado un mundo perdido de nuevas especies de aves, mariposas, ranas y otra vida salvaje. Ésa es otra historia que probablemente contaremos.
sorpresas
1. Celacanto, pez que se creía extinto hace 70
millones de años
2. Cirrhilabrus cenderawasih
3. Tiburón de epaulette
4. Pseudochromis sp
5. Pterocaesio sp