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Pablo, un santo misterioso

apóstol Pablo

Texto | Mónicas Oblitas

Fotos | AFP

Hace algunos días, el Vaticano anunció al mundo, con bombos y platillos, que un grupo de sus arqueólogos había descubierto la tumba del apóstol Pablo, enterrada, de acuerdo con la historia, en la segunda iglesia más grande de Roma, en la basílica de San Pablo de Extramuros.

Desde siempre, esta basílica ha sido meta de fieles y peregrinos provenientes de todas partes del mundo, que acuden para venerar al "Apóstol de los gentiles". A fines del primer Año Santo, del 1300, fue incluida en el itinerario jubilar para obtener las indulgencias. En realidad, según la creencia cristiana, el sarcófago nunca estuvo perdido.

Según los documentos pertenecientes al Vaticano, desde que la iglesia se consagró, el 18 de noviembre de 390, se estableció que allí era donde había sido enterrado el discípulo más popular del cristianismo: un lugar fuera de Roma, donde se alza desde el siglo IV la abadía de Tre Fontane, (de las tres fuentes), cerca de donde había sido decapitado el discípulo.

Su cabeza, según la tradición, descansa en la basílica de San Juan de Letrán. No se discutió más, pese a varias circunstancias fortuitas o no, de si la tumba o los restos habían sido movidos de su lugar.

La iniciativa de encontrar los restos surgió porque muchos peregrinos, durante el Jubileo del 2000, preguntaban por la ubicación del sepulcro, así que se decidió hacer el pedido formal para iniciar los trabajos de investigación, una ardua tarea.

El año pasado, los arqueólogos, dirigidos por Giorgio Filippi, descubrieron el catafalco, aproximadamente medio metro por debajo de una antigua cubierta de mármol, mientras realizaban tareas de excavación. Aunque recién hace dos meses mostraron el sarcófago y el Vaticano, muy seguro, anunció a través del arcipreste del templo, el cardenal Andrea Lanza di Montezemolo, que había sido encontrado bajo el suelo de la basílica de San Pablo (...) el Apóstol. "No hay dudas", dijo Montezemolo. "Durante los últimos 20 siglos la tumba siempre estuvo aquí. Ha estado visible y no visible en varias ocasiones en el pasado, hasta que se enterró. Ahora hemos hecho una excavación en el suelo de la basílica para hacer visible parte de esa tumba", agrega el cardenal.

En 2002 se iniciaron unas excavaciones en la iglesia y se volvió a desenterrar para hacer notar a los peregrinos el apreciado sarcófago, que data al menos del año 390, el mismo que yacía olvidado entre los estratos de los templos que fueron construidos uno sobre el otro.

Filippi abrió una pequeña cavidad para no dañar el presbiterio y luego excavó un túnel horizontal de un metro de largo, con lo que consiguió descubrir el sarcófago.

Según Montezemolo, se ha intentado visualizar el contenido a través de Rayos X, pero el grosor de las paredes de mármol del féretro lo impide, por lo que se estudia la posibilidad de abrirlo. Bastaría, aseguran, remover la "tapa" para introducir una microcámara, claro que por el momento el arqueólogo opina que el ‘descubrimiento es suficiente’.

Se prevé que el hallazgo sea el principal protagonista de un programa de reordenación del complejo de San Pablo Extramuros, que permita, entre otras cosas, la creación de una zona para el museo que comprenda también el claustro. Alrededor de San Pablo se colocará una lámina transparente en el suelo, que permitirá ver el sarcófago y los restos del ábside del antiguo templo.

San Pablo nació judío entre el año 5 y el 15 de nuestra era. En su juventud frecuentó la escuela rabínica de Jerusalén y luchó contra la religión cristiana que comenzaba a difundirse. Por eso fue reprimido severamente. Sin embargo, luego se produjo su conversión al cristianismo y comenzó a viajar predicando la religión.

A partir del año 57 fue arrestado en varias ocasiones por la enorme influencia que tenían sus prédicas. La última de las veces fue tomado prisionero, lo llevaron a Roma, donde lo decapitaron en el año 65 ó 67. Predicó contra la idea de que los judíos fueran el "pueblo elegido", afirmando que con Jesucristo se había extendido una alianza a toda la humanidad.

Con estos antecedentes se puede entender el porqué de la importancia de su hallazgo y de las afirmaciones del Vaticano cuando dijeron que han recuperado a uno de sus símbolos más importantes y no se necesitan más pruebas.

Hechos, no creencias

Pero hay quienes no están convencidos de que allí se encuentren los restos de San Pablo. Un grupo de arqueólogos está decidido a comprobarlo, basado en pruebas exactas más allá de la tradición católica.

James Strange, catedrático y arqueólogo de la Universidad de Florida, considera que el mármol blanco del sarcófago muestra un trabajo tan elaborado que no puede pertenecer a la época en que fue enterrado Pablo.

Por su parte, Bruce Chilton, autor de varios libros acerca del apóstol, afirma que la inscripción en latín que tiene el nicho, "Paulo Apostolo Mart", no refleja el carácter de la comunidad cristiana a la que pertenecía, ya que ésta escribía en griego.

Los arqueólogos "disidentes" tampoco descartan la posibilidad de que el sarcófago haya sido encontrado y abierto cuando el templo fue recién construido y esté vacío. También recalcan el extenso periodo de tiempo que transcurrió desde la muerte de San Pablo hasta la misma construcción de la basílica: algo así como más de 300 años. Incluso el arqueólogo Filippi no garantiza que dentro del sarcófago se encuentren los restos del discípulo, ya que, según explica, en aquellas fechas se construían sepulcros en cuyo interior a veces se depositaban ‘las cosas más disparatadas’.

Asimismo, se expuso la teoría de que el sepulcro pueda ser un cenotafio (monumento funerario en cuyo interior no se deposita ningún cadáver), que asumía el mismo valor simbólico para los cristianos, tampoco hay que olvidar el incendio que devastó la iglesia en 1823.

El único que tiene la potestad de ordenar que se abra el sepulcro, y así revelar varios misterios, es el propio papa Benedicto XVI, pero no se ha pronunciado al respecto. Cuando en 1941 se descubrieron los restos de San Pedro en la basílica que lleva su nombre, la Iglesia demoró 35 años en determinar que los restos descubiertos eran los del Primer Papa. Parece que San Pablo también tendrá que esperar unos buenos años más. (Con datos de Times, Universal, La Vanguardia y la página de el Vaticano)

¿Quién era San Pablo?

San Pablo vino al mundo en Tarso (en la actual Turquía) y recibió de sus padres el nombre de Saulo, por el rey hebreo Saúl. Era hijo de judíos fariseos y contemporáneo de Jesucristo. Como joven judío de la diáspora, escogió el nombre latino de Pablo, por la similitud fonética de éste nombre con el suyo.

Dueño de una sólida formación teológica, filosófica, jurídica, mercantil y lingüística (hablaba griego, latín, hebreo y arameo), participó en las primeras persecuciones contra los cristianos. Se convirtió al cristianismo tras experimentar una visión de Cristo durante un viaje de Jerusalén a Damasco, acontecimiento al que se refiere sin emplear el término "conversión", que implica un cambio de una a otra religión.

Para Pablo, esta revelación suponía la señal del fin de todos los credos y, por tanto, de todas las diferencias religiosas.

En adelante fue el más ardiente propagandista del cristianismo. Sus escritos constituyen una de las primeras interpretaciones del mensaje de Jesús, por lo que contribuyeron de manera decisiva a su desarrollo teológico. San Pablo escribió más de la mitad de los libros del Nuevo Testamento. Su conversión fue uno de los mayores acontecimientos del siglo apostólico.

Santos detalles

- La tumba es una placa de mármol —formada por cuatro piezas irregulares y mide 2,12 metros por 1,27—tiene una perforación redonda y otras dos cuadradas.

- El agujero redondo servía para hacer llegar un pequeño incensario, una vez al año, en el día de la fiesta, hasta el sarcófago del apóstol.

- Las dos aberturas cuadradas permitían pasar sobre el sarcófago piezas de tela que se convertían en ‘reliquias por contacto’.

- La ‘envoltura’ de protección impedía ver el sarcófago, pero permitía tocarlo con objetos que no representasen peligro para las reliquias.

- La basílica de San Pablo Extramuros fue construida en el siglo V para sustituir una pequeña iglesia del siglo anterior, que fue instalada sobre lo que se cree era la tumba de San Pablo.

- Está situada a las afueras de la ciudad de Roma, cerca del Tíber, y es la iglesia más grande de Roma, después de la de San Pedro. Se amplió por orden de los emperadores Constantino, Teodosio, Valentiniano II y Arcadio.

- Hacia la mitad del siglo V, el papa León Magno elevó el pavimento, hundiendo aún más el sepulcro de Pablo. En el año 739, la basílica fue saqueada por los longobardos y en el año 847 por los sarracenos, en 1348 fue destruida por un terremoto y en 1823 por un incendio.

- León XIII inició la reconstrucción de la basílica. Los trabajos continuaron bajo el pontificado de Pío IX, que en 1854 consagró la nueva iglesia.

- Además de la tumba del apóstol, contiene los retratos de todos los papas de la historia de la Iglesia católica, comenzando por San Pedro y los medallones de los 264 papas.

- El sarcófago de San Pablo fue descubierto durante las excavaciones realizadas entre junio de 2002 y mayo de 2003.

- El lunes 21 de febrero de 2007, Filippi presentará oficialmente el descubrimiento en el Instituto Arqueológico Germánico de Roma.

 
 
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