Texto | Mónica Luján
Ilustración | Gastón Calbimonte
PRACTICAR UN DEPORTE | Debería ser una actividad continúa y no sólo de las vacaciones, ya que practicar un deporte desde la niñez ayuda a fortalecer la personalidad, formar buenos hábitos y crear disciplina. Un aspecto importante es dejar al niño elegir el deporte que le guste y no el que los padres crean conveniente para él.
No hay duda de que el deporte es una fuente para el aprendizaje de destrezas y mejoramiento de las capacidades físicas; también permite fortalecer el desarrollo de la personalidad, la autoestima, hábitos, disciplina y favorece al proceso de socialización. En síntesis, estar sano es uno de los resultados inequívocos de un deporte bien practicado, que permitirá a los niños y adultos tener una mejor calidad de vida.
El crecimiento de las ciudades ha cambiado la vida de niños, jóvenes y adultos en general y debido a esto son cada vez más los menores y adolescentes que están más horas frente al televisor y a los videojuegos. Por otro lado, la inseguridad ciudadana impide a los niños jugar en parques libremente como antes, haciendo que su vida sea cada vez más sedentaria y atrofiando el desarrollo de sus habilidades y destrezas físicas. La comida “chatarra”, que se ha apoderado de la dieta de nuestros jóvenes, ha incrementando la obesidad infantil de manera alarmante, creando otro problema de salud latente.
Según Marco Antonio Luque, psicólogo y entrenador diplomado de atletismo, otro problema actual relacionado al deporte es el privilegio que nuestra sociedad da al deporte competitivo, marcado además por el exitismo, dejando lo recreativo en un segundo plano y quitándole esta parte esencial de su práctica. Seguramente los padres se preguntan antes de elegir un deporte para sus hijos, cuál es el ideal y para ello es importante tomar en cuenta ciertos factores.
“El deporte debería ser una práctica continua y no sólo una actividad de vacaciones, para ocupar el tiempo libre su niño y en muchos casos para “librarse” de ellos. Este debe inculcarse como una práctica continua, como un hábito de las personas para el resto de sus vidas, así su efecto como elemento formativo, de mejoramiento de la salud y por tanto de la calidad de vida, será más efectivo que sólo practicarlo ocasionalmente”, explica Luque.
La elección del deporte que hacen los niños está sin duda orientada por los padres en primer lugar, pero también por amigos, parientes y por la influencia de los medios de comunicación. Sin embargo, lo importante es que el niño practique el deporte que desee y sea apoyado por sus padres. No es recomendable imponerles el deporte que ellos practicaron o que desearían que sus hijos practiquen.
“Otro aspecto importante es la frecuencia con la que debe practicarse un deporte en edad infantil y el deporte elegido. La norma general debe ser que mientras menos edad tiene, menos veces a la semana debe entrenar y mientras más complejo sea el deporte, como por ejemplo la gimnasia olímpica, más veces por semana debe ser practicado”, dice Luque.
Por razones comerciales, hay lugares que entrenan a niños más veces de las recomendables y esto puede ir en contra de la salud y el desarrollo del menor. Lo recomendable es que en niños menores de doce años que se están iniciando en un deporte, lo practiquen dos o tres veces por semana. Después la cantidad de días y horas de práctica podrá aumentar progresivamente.
Cuando se va a tomar la decisión de dónde llevarlos, debe ser la capacidad profesional de los entrenadores y su formación la que influya en esta elección, puesto que esto va a garantizar en alguna medida que sus niños sean adecuadamente formados no sólo deportivamente. Un profesional del deporte atenderá mínimos detalles para que su niño encuentre en el deporte una buena experiencia, y lo más importante para que éste se convierta en un hábito de toda la vida. La seguridad no puede dejarse hoy de lado, es decir que se deben tomar en cuenta aspectos como el lugar en el que se entrena, al ambiente físico, las instalaciones, pero también quiénes están a cargo de los menores. A pesar de todos esos cuidados, es importante también la vigilancia de los padres, estando alerta sobre toda actividad que ellos realicen.
“Los padres pueden jugar un rol positivo o negativo: la presión por el éxito es uno de los aspectos negativos que los padres ejercen con frecuencia, exigiendo en muchos casos que sus hijos realicen los sueños frustrados de su juventud o niñez. Se debe dejar al menor desarrollarse a través del deporte y en el deporte que ellos hayan elegido. “Tener éxito no es lo mismo que ganar y fracasar no es lo mismo que perder”. Por ello, no se debe actuar en el plano de exigir y destruir la motivación de los niños y jóvenes en el deporte, exigiendo sólo resultados positivos”, explica Luque.
Algo que nunca debe ser olvidado, añade, es que “los niños no son pequeños adultos” y es por ello que no deben entrenar con una simple reducción de la “dosis” (carga de entrenamiento) del adulto, sino que debe ser entrenado acorde a la edad que tiene y considerando la etapa de desarrollo físico y psicológico de cada uno. Un adagio africano puede explicar gráficamente esto: “El pasto no crece más rápido, si lo jalas por sus briznas”.
Consejos para los padres:
El apoyo de los padres es fundamental para lograr el éxito de sus hijos en el deporte que practican. Marco Antonio Luque sugiere algunos consejos valiosos:
• Proveerle apoyo emocional en todo momento y retroalimentación positiva
• Asista a sus partidos y/o torneos y comente con él o ella sobre lo sucedido después,
• Hágase expectativas realistas de su hijo o hija, no todos tienen hijos campeones,
• Si usted no conoce el deporte que practica su hijo, infórmese y apóyelo
• Hable y converse con su hijo(a) de las experiencias que vive en su deporte con su entrenador, compañeros (as) equipo.
• Ayude a su hijo(a) a manejar las frustraciones y a perder, demostrando que usted también es capaz de sobre llevarlas.
Es trascendental tener presente que mucho de lo que se aprende en el deporte perdurará en la vida adulta, de ahí la importancia de tener un buen aprendizaje y que el deporte sea una fuente buenas y lindas experiencias.