Gol
| Es una nueva aerolínea brasileña que operará
en nuestro país en pocos meses.
En un país donde los vuelos domésticos ofrecían
hasta hace pocos años un vaso de whisky gratis, una aerolínea
nacida de una empresa de autobuses está conquistando
a numerosos viajeros y sin bebidas de cortesía. La reducción
de costos generalizada de la aerolínea Gol se refleja
incluso en el sector de los ejecutivos, un edificio de cuatro
pisos sin elevadores donde los visitantes deben subir las escaleras
para reunirse con los directivos de la empresa. Después
de cuatro años bregando por tener seis aviones en vuelos
a horario para aprovechar la concurrida temporada veraniega
brasileña, Gol ha transportado 23 millones de pasajeros
en el país más poblado de América Latina
y ahora despliega sus alas hacia otros países.
Nuevos
destinos
Gol, que despegó por primera vez en el 2001 con vuelos
a sólo siete ciudades brasileñas, ahora cuenta
con 30 nuevos Boeing 737 que cubren 38 destinos por un país
de enorme extensión. La empresa familiar presentó
a los brasileños las ventas de pasajes por internet,
billetes electrónicos y emparedados fríos y jugos
en vez de comida caliente y alcohol en sus vuelos. Olvídese
de primera clase, clase ejecutiva o acumulación de kilómetros
por vuelos: son opciones que la empresa no ofrece. Y la compañía
está extendiendo sus alas: abrió su primera ruta
internacional en diciembre con vuelos a Argentina y anunció
que comenzará a volar a Bolivia en junio. Los analistas
anticipan que los próximos destinos de la empresa pueden
ser Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.
El crecimiento de Gol se produce después de superar una
serie de retos. La compañía despegó nueve
meses después de los atentados terroristas del 11 de
septiembre del 2001 que causaron una crisis en el mercado aéreo.
Luego la industria de la aviación de Brasil fue golpeada
en el 2002 por una masiva devaluación de la moneda brasileña,
el real, lo que colocó a otras aerolíneas al borde
de la quiebra debido a que los costos de los combustibles y
las tarifas de uso de instalaciones aeroportuarias están
amarradas al dólar. Brasil, con la economía más
grande de Sudamérica, casi llegó a la recesión
en el 2003 en medio de elevadas tasas de interés. Pero
la empresa, cuyo nombre completo es Gol Linhas Aereas Inteligentes
SA, logró incrementar poco a poco su participación
en el mercado brasileño ofreciendo a los pasajeros tarifas
más bajas que sus competidores durante la coyuntura económica.
"Pensamos que la gente sería más sensible
a los precios en ese ambiente" económico del país,
dijo el director ejecutivo de la aerolínea Constantino
Oliveira hijo. "Así que convertimos la crisis en
una oportunidad de crecimiento", agregó en una entrevista.
Tarifas
Gol afirma que sus tarifas están generalmente 20% por
debajo de las de sus competidores, pero un viajero frecuente
y ejecutivo de una empresa de programas de computación,
Miguel García, dijo que algunas veces consigue precios
de hasta 30% menores a los de otras aerolíneas. "El
servicio es básico, pero vale la pena por el precio",
dijo García después de un vuelo de Sao Paulo a
Porto Alegre, en el sur del país, que incluyó
un desayuno de un pequeño pastel, una galleta salada
y jugo de manzana y uva. No había ni jugo de naranja
ni café. Para reducir sus costos Gol recurre a las reservaciones
telefónicas, y utiliza un solo tipo de avión para
ahorrar en mantenimiento y entrenamiento de pilotos. Como regalo,
los niños reciben durante un vuelo pequeños avioncitos
de papel que lucen más como marcadores de libros. La
reducción de costos es algo que corre por las venas de
Oliveira, como herencia de su padre, un ex camionero que fundó
una empresa de autobuses en los años 50 y que llegó
a ser una de las más grandes del país. "El
siempre decía "si puedes ahorrar costos, ¿por
qué gastar?", dijo Oliveira de su padre.
El
despegue
El joven Oliveira, quien se convirtió en piloto a los
17 años y ascendió por toda la escala de la empresa
de autobuses antes de abrir la aerolínea Gol, aseguró
que su padre siempre quiso ofrecer en Brasil una alternativa
de vuelo de bajo costo. Pero se vio frenado por las estrictas
regulaciones aéreas, incluyendo la fijación de
tarifas por parte del gobierno en los años 80 y 90. El
clima regulatorio se aflojó a fines de los 90 justo cuando
florecía la internet en Brasil. Como una de las mayores
empresas del país, la aerolínea VASP comenzó
a despedir a trabajadores y cortar rutas, dejando disponible
un equipo de experimentados ejecutivos y pilotos. En el verano
del 200 los Oliveira sintieron que había llegado el momento
adecuado y aprovecharon el personal de la VASP para lanzar siete
meses después la nueva aerolínea con una inversión
inicial estimada por los analistas en 12 millones de dólares.
El primer vuelo partió un mes más tarde de lo
que quería Oliveira padre, pero a tiempo para capitalizar
la demanda anual de pasajeros de la temporada veraniega brasileña.
Concentrándose en viajeros de negocios y brasileños
que nunca antes habían viajado, el porcentaje de Gol
en el mercado doméstico creció de 12% en el 2002
a 24% en el 2004, colocándose en el tercer lugar detrás
de Varig y TAM y muy por delante de VASP, cuya participación
de mercado cayó a menos de 1% para fines del año
pasado. La reacción de los inversionistas no podía
faltar, y se apresuraron a adquirir acciones de la empresa en
su primera oferta pública bursátil en Sao Paulo
y Nueva York el año pasado, que le redituó 280
millones de dólares. Las acciones subieron un 60% desde
su oferta pública inicial y su colocación en bolsa,
y los analistas pronostican que podrían subir otro 20%
este año. "Consideramos a Gol como una de las mejores
inversiones a largo plazo en el universo de las aerolíneas",
afirmó William Greene, analista de Morgan Stanley, en
un informe a inversionistas. Los analistas agregan que la expansión
de Gol en Sudamérica incrementará la presión
sobre otras empresas para mantener sus precios bajos y creen
que la aerolínea podrá competir con similares
de su ramo como Sky, de Chile, Uair de Uruguay y la brasileña
OceanAir. "El único riesgo, que no veo en el caso
de Constantino hijo, es creer que puedan caminar sobre el agua",
opinó desde Miami Robert Booth, un consultor del mercado
aéreo y editor de boletín sobre aviación
enfocado en Latinoamérica.