Estudio
| Un estudio publicado en la revista New England Journal of
Medicine, afirma que la anestesia en el parto no aumenta posibilidades
de cesárea.
Una
inyección de anestesia epidural durante las primeras
etapas del parto no aumenta las probabilidades de que se recurra
a una cesárea, según un estudio que publicó
la semana pasada la revista New England Journal of Medicine.
La anestesia epidural es una inyección que se administra
mediante un catéter muy delgado entre la segunda y la
tercera vértebra lumbar, o entre la tercera y cuarta,
y en el espacio entre la pared del canal espinal y la vaina
que recubre la médula espinal. Esta inyección
en el fluido que rodea la médula espinal anestesia el
área abdominal, los genitales y la pelvis.
Recomendaciones
El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos
de EEUU recomienda que, cuando sea factible, se demore la administración
de la anestesia epidural a las parturientas primerizas hasta
que la dilatación cervical llegue a 4 ó 5 centímetros.
Agregó que no sea hasta entonces, si es necesario, que
se usen otras formas de anestesia, como la opioide sistémica.
La recomendación del Colegio de Obstetras y Ginecólogos
se fundamenta en otros estudios que han hallado la existencia
de una relación entre la aplicación temprana de
la anestesia epidural y un aumento de la práctica de
cesáreas.
Los
resultados
Los investigadores de Northwestern University, encabezados por
Cynthia Wong, profesora de anestesiología en la Escuela
Feinberg de Medicina, examinaron 750 partos espontáneos
de mujeres primerizas con dilataciones cervicales de menos de
4 centímetros. Cuando las participantes pidieron anestesia
por primera vez, se las asignó, al azar, para que recibieran
la analgesia epidural (fentanil) o la anestesia sistémica
(con un compuesto similar a la morfina). La anestesia epidural
se administró a las elegidas para ese tratamiento cuando
pidieron anestesia por segunda vez, y a las que fueron asignadas
para la anestesia sistémica cuando la dilatación
cervical era de 4 ó más centímetros, o
a su tercera petición de anestesia. El objetivo fue determinar
la tasa de cesáreas. Wong y sus colegas encontraron que
la tasa de nacimientos por cesárea no fue significativamente
diferente en los dos grupos: 18 por ciento para las que tuvieron
anestesia epidural comparado con el 21 por ciento para las que
recibieron anestesia sistémica. Además, el tiempo
medio desde el comienzo de la anestesia a la dilatación
completa fue de 295 minutos en el grupo epidural frente a 385
minutos para las mujeres que tuvieron anestesia sistémica.
En los partos vaginales, el tiempo medio para las mujeres que
recibieron la anestesia epidural fue de 389 minutos, en tanto
que para las parturientas con anestesia sistémica, la
duración del parto fue de 479 minutos, según este
estudio.