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En el nombre del hijo: Decreto para establecer la PATERNIDAD

Por Redacción central | - Los Tiempos - 14/03/2009


En el nombre del hijo: Decreto para establecer la PATERNIDAD - Redacción central  | Los Tiempos

En el nombre del hijo: Decreto para establecer la PATERNIDAD - Redacción central | Los Tiempos

Desde mediados de febrero, un decreto obliga a todos los hombres a realizarse la prueba de paternidad   |   Se está trabajando en una norma para que las notificaciones sean confidenciales hasta que los resultados se conozcan. Una ley establece que estos exámenes deben ser gratuitos

Aunque Leandro R. ha vivido feliz durante dos décadas con sus tres hijos, está a punto de encontrarse con una verdad irrefutable. El mayor tiene 18 años y ha ingresado a la universidad. El de 12 lo tiene ocupado con los conflictos del ingreso a la adolescencia, y aún disfruta de la niñez del último, que tiene nueve años. Sin embargo, hay una sombra de duda. Los amigos le han deslizado algunas insinuaciones y mensajes entre picarescos y malintencionados acerca de su paternidad.


Está decidido a cortar los problemas con su esposa sin discusiones interminables. Las muestras que lleva al laboratorio de la calle Santa Cruz, en Cochabamba, arrojará resultados concluyentes. Su compañera no podrá negar el resultado. ¿Qué decidirá hacer este orureño cuando le entreguen el informe?


El decreto que se ha promulgado el 19 de febrero (un mes antes del Día del Padre) establece que la prueba de identidad es obligatoria. Aunque ha sido pensado para asegurar la identidad de los niños, también disminuye la carga que tenían las mujeres que intentaban inscribir a sus hijos -recién nacidos o no- en el Registro Civil. Además, puede ayudar también a los hombres, aunque a primera vista se vea como ‘peligroso’ para los varones, como bromeó el presidente Evo Morales al promulgarlo. Pero ésa parece ser la excepción.
La regla, hasta ahora, ha consistido en que sea la mujer quien deba seguir un proceso legal para inscribir a su hijo. Ese proceso podía demorar más de tres años, según explica Ana Clavijo, directora general del Viceministerio de Género y Asuntos Generacionales. Como abogada, Clavijo conoce el problema desde hace mucho tiempo.


Sin un acta de reconocimiento, la madre no podía otorgar ambos apellidos a su hijo. Por eso es frecuente que se utilice el apellido materno dos veces. Si intentaba utilizar ambos, la partida de registro se ponía en observación hasta que el hombre, que podía negar la paternidad, acepte. Clavijo dice que eso va contra los derechos del niño.


Si el padre, sea o no esposo de la madre, está de acuerdo con la inscripción, no hay ningún problema. Si después tiene dudas, puede recurrir a las leyes.


Mike Andrade, director de Identigene, una empresa cochabambina que desde hace ocho años trabaja en el mercado boliviano, realiza estudios de paternidad y genética forense; suele colaborar directamente con las cortes de justicia y con los juzgados de familia de todo el país. Tiene algunos reparos: “Critico personalmente este decreto porque no me parece justo. Es como si primero declarara culpable al varón y luego le diera la oportunidad de que se defienda. Actualmente, un varón tiene el derecho de defenderse y probar su paternidad o no. Le comento esto porque, según mi experiencia profesional, un hombre no sólo es exigido (económicamente), sino que sufre una gran presión psicológica”.


Andrade se refiere al repudio social que sufre el varón que abandona a sus hijos y a la ruptura de un hogar establecido cuando una mujer decide inscribir un niño con el apellido de quien, supuestamente, es el padre. “Entiendo que la mujer defienda los derechos de su hijo, pero olvida que no sólo es complicado para el hombre en el aspecto emocional, sino que, antes de que se pruebe la paternidad, ya se lo carga con la asistencia familiar y hasta la sucesión hereditaria. Ha ocurrido eso con hombres que fallecieron y no se llegó a establecer la paternidad, pero el supuesto hijo queda con los derechos”, protesta.

DERECHOS DE LOS HIJOS
Son precisamente los derechos de los niños los que entran en juego en los casos de filiación e identidad. En ese sentido, Andrade profundiza su crítica. “El decreto no es específico. La prueba no es asequible para todas las personas”, comenta, refiriéndose al precio.
En laboratorios Illimani, de La Paz, las muestras se envían a México, donde aplican una prueba de 16, 19 y 21 marcadores, explica Elizabeth Tapia, directora de ese centro de análisis. “Nosotros no tenemos reactivos porque se trata de un estudio muy delicado, que está a cargo de genetistas. La genética es un campo poco explotado en el país”, afirma. El costo de una prueba de 16 marcadores es de Bs 3.500. En Identigene la prueba puede llegar a costar $us 450. En ocasiones, el monto quedaba cubierto por la Fiscalía, aunque sólo en los casos en los que hay una figura penal como violación o incesto. Claramente no es una suma que esté al alcance de la mayoría.
Rossy Valencia es la directora de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia de Santa Cruz. La psicóloga señala que la mayoría de los problemas de este tipo ocurre entre personas de escasos recursos.


Tiene criterios similares para criticar el decreto del 19 de febrero. “Todas las leyes son buenas si garantizan su ejecución a través de recursos. Las políticas, que son las respuestas a una necesidad, se ejecutan con programas, proyectos y acciones. En la Defensoría el primer lugar de las denuncias está ocupado por la asistencia familiar”, asegura. Cuando hay una denuncia de esta clase, la Defensoría se convierte en instancia de defensa de los menores ante el juez de la niñez. “La única manera de demostrar que es o no el padre es la prueba de ADN. Lo que sucedía hasta ahora era que, si el informe resultaba positivo, el padre debía devolver estos recursos. Estamos hablando de personas que escasamente tienen dinero para su pasaje, y menos van a tener 200 dólares”, reflexiona.
Considera que el decreto debería completarse estableciendo una sanción para quienes se nieguen a realizarse la prueba y asegurando recursos para los reactivos. “Al principio, cuando leí el decreto, pensé que se establecerían centros de análisis o laboratorios para ayudar a restablecer el derecho a la identidad. Creo que el problema ha sido trasladado a los padres, pero falta la sanción. ¿Cómo se lo sanciona si se niega?”, comenta.


La directora ha visto muchas veces cómo en la disputa de las parejas los niños terminan relegados. En ocasiones, la relación entre hombre y mujer llegaba a su fin y después, el varón negaba ser el padre. Al crecer, el estado emocional del hijo quedaba afectado, puesto que el progenitor le negaba el derecho a recibir afecto.  “El pequeño, especialmente el hombre, necesita identificarse con la figura paterna, que es su héroe, su ejemplo. Los niños a veces son testigos de las peleas y conflictos, y después sufren porque se les niega el derecho a tener un protector y un amigo”, comenta.


La cadena de consecuencias no se hace esperar. Lentamente, en el niño se van formando conductas de rebeldía que luego se manifestarán en conflictos con el alcohol o drogas. “El niño siente frustración y rencor. Asume esas conductas rebeldes como un castigo a la sociedad y usa el alcohol como un escape de la realidad, que le resulta dolorosa”. Por supuesto, matiza la psicóloga, no es determinante, porque hay casos en los que la madre busca la forma de dar a sus hijos cariño y tiempo, y luego el pequeño, aunque haya crecido sin un padre, se convierte en un miembro útil a la sociedad y resulta siendo el sostén de su familia.


Como estrategia, en las sesiones en las que se discuten los temas de identidad y asistencia familiar (que suelen ir asociados), se hace notar no sólo los actos responsables que el padre tuvo con el hijo que empieza a ignorar, sino la necesidad que tiene su hijo de su guía y su ejemplo. “No hay que olvidar que la asistencia familiar se puede pedir incluso por anticipado”, comenta Valencia.


Según la Defensoría de la Niñez, es mínima la cantidad de casos de negación de paternidad. En ocasiones, se toman en cuenta ciertos antecedentes, como la asistencia al pequeño cuando la relación padre-madre era estable, la visita a la madre durante la gestación y otros detalles que muestran la inicial predisposición del padre.


Si bien algunas mujeres niegan luego al padre el derecho a ver a sus hijos, éste puede -y debe- solicitar verlos en cualquier momento. Si el menor ha sido reconocido por la nueva pareja de la mujer (es decir, lleva el apellido de quien no es su padre biológico), la ley ampara al padre. “No es válido que lo reconozca un tercero”, comenta Valencia.

EL DERECHO MAYOR ... DEL MENOR


Los legisladores, al diseñar el decreto, se apoyaron en el artículo 65 de la nueva Constitución Política del Estado. “En virtud del interés superior de las niñas, niños y adolescentes y de su derecho a la identidad, la presunción de filiación se hará valer por indicación de la madre o el padre. Esta presunción será válida salvo prueba en contrario a cargo de quien niegue la filiación. En caso de que la prueba niegue la presunción, los gastos incurridos corresponderán a quien haya indicado la filiación”. En otras palabras, si la madre mintió, debe pagar la prueba.


  Durante la discusión del artículo se puso en consideración esta posibilidad. Iván Morales es director jurídico del Ministerio de Justicia y recuerda que la posibilidad de mantener en el anonimato la identidad del padre hasta que la prueba genética se realice fue objeto de debate.


“Podría ocurrir que una mujer asigne la identidad a personas que no eran los progenitores. Ése fue uno de los temas que se discutieron. Se tuvo que analizar si el derecho del padre o el del niño era el priotario. Después de debatir, se llegó a la conclusión, siempre  yendo hacia atrás en el tiempo, que se violó el derecho del niño. La Constitución da prioridad a la identidad, por encima de los otros derechos. Los padres tienen derechos, evidentemente, pero haciendo un balance, era prioritario el derecho del niño”, comenta.


Aunque parece un avance, la legislación boliviana está retrasada respecto de otros países. Europa ha avanzado bastante en la legislación sobre los derechos del niño. Evitar un juicio de hasta cuatro años que era pesado para la mujer es, evidentemente, un progreso.
En Estados Unidos, la prueba puso en el tapete algunos dilemas éticos. Se ha formado un movimiento de varones que luchan contra lo que se ha llamado ‘fraude de paternidad’. Hubo casos en los que los hombres pagaron varios años de asistencia familiar y descubrieron posteriormente que el hijo fue, en realidad, engendrado por otro hombre, cuando sus esposas o novias fueron infieles.


Según algunos criterios, esto se puede considerar fraude, lo que se define como un acto criminal dirigido para asegurar una ganancia injusta. Cuando un fraude ‘normal’ se descubre, la víctima es compensada, pero no ha sucedido lo mismo en los casos de paternidad.
El problema es que siempre pierde alguien. Parece injusto que se obligue a una persona a pagar por un hijo que no es suyo. Por otro lado, resulta innegable que perder la ayuda es crítico para un niño, porque eso implica poner en riesgo su educación, su alimentación y sus posibilidades de desarrollarse en condiciones normales.


¿Por qué no determinar entonces con certeza quién es el padre para que comience a pagar? “En caso de que la prueba fuera negativa, y se haya equivocado la madre, o tal vez actuó de mala fe, la norma establece que esta persona tiene que pagar y daños y perjuicios. Hay un daño material, que consiste en gastos de exámenes y la demanda que se tuvo que hacer. También está el tema moral; es decir, los daños inmateriales”, sostiene Iván Morales.


Se ha pensado también en mantener el anonimato del padre mientras se lleva a cabo la prueba. El problema está en que si la notificación llega al domicilio de un hombre casado cuya amante ha dado a luz, se desencadena ya un drama familiar. Incluso si el hombre no está casado, las presiones psicológicas a las que alude Mike Andrade son reales.


“Estamos trabajando un reglamento en el que habrá algunos puntos para que por lo menos el padre conozca del proceso (sin que otras personas se enteren). Falta un reglamento, que será discutido entre la Corte Nacional Electoral y el Ministerio de Justicia”, comenta el director jurídico.


Hay más dilemas. ¿Qué sucede si un hombre que no es el padre cumple con los roles emocionales, psicológicos y sociales que implica la paternidad? ¿Debería excluirse de responsabilidad al padre biológico, o pedirle, como parece justo, un apoyo económico? Naturalmente, ser padre implica más que sólo proveer un poco de dinero y alguno que otro objeto. El rol de padre es algo más que un compromiso financiero. Ejemplos sobran, pero basta con el de Maradona. El actual técnico de la selección argentina enfrentó un juicio por paternidad interpuesto por una mujer que alega haber tenido una hija cuando aún estaba casado con Claudia Villafañe. Maradona nunca quiso someterse a la prueba genética, y tampoco manifestó interés en conocer al hijo que tuvo en Italia, que se llama como él, y tiene el rostro y la constitución física similares al del supuesto padre.


Hasta ahora, las consecuencias del decreto de Evo Morales se hicieron sentir. Según Jorge Tórrez Balanza, director del Instituto de Investigación Forense, cuya sede administrativa está en Sucre, el número de casos de laboratorio se ha elevado un 40% aproximadamente. Esto se explica porque una ley de la República, promulgada el año pasado, establece que la prueba de paternidad debe ser gratuita.


¿Y Leandro, con quien comenzamos la historia? Se enteró que sus dos hijos mayores fueron engendrados por otro hombre. El menor tuvo un padre biológico distinto. Él no es progenitor de ninguno, pero su comentario fue: “Ya los crié como a mis hijos. Así nomás va a ser”.

Detalles y consecuencias

LABORATORIO
Las pruebas que el laboratorio Illimani envía a México toman en cuenta 16, 19 y 21 marcadores genéticos. Bastan 16 para determinar la paternidad.

INMUTABLE
El principio se basa en las leyes genéticas de Mendel. El hijo hereda el 50% del material genético de la madre y el 50% del padre. El retoño es una mezcla perfecta de ambos.

IRREFUTABLE
La prueba de laboratorio busca coincidencias genéticas entre el padre, la madre y el hijo. Se requiere pruebas de los tres. “Si hay plena coincidencia, se da por cierta la paternidad, si no, así de simple y elegante, se la excluye. Correctamente realizado, el estudio es preciso en más de 99,99%”, dice Mike Andrade.
 
MATERIAL PARA LA PRUEBA
Se pueden utilizar cabellos o cualquier fluido corporal para buscar células. Cada célula contiene el material genético suficiente para realizar el examen. Se prefiere utilizar sangre, para poder almacenar los datos, que se guardan durante diez años y permanecen confidenciales.

PRECIO
En un laboratorio particular cuesta entre $us 400 y $us 500. Hay precios más elevados si se requieren tener los resultados en un tiempo menor.

COMPETENCIA
El costo para el laboratorio del Instituto de Investigación Forense es de $us 100 por persona. Algunos laboratorios, como el Illimani, han considerado dejar de realizar la prueba, porque el Estado la realizará gratuitamente.


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