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Construyendo un futuro desde el cine

Por Cortés María Renée - Periodista Invitado - 21/03/2010


 Julio Weiss junto al pionero del Proyecto Venus, Jacques Fresco - Rodolfo Goitia Cortesía J. A. Weiss Periodista Invitado

Julio Weiss junto al pionero del Proyecto Venus, Jacques Fresco - Rodolfo Goitia Cortesía J. A. Weiss Periodista Invitado

El séptimo arte, la conciencia social, el litio, el desarrollo mundial y un fascinante proyecto de una ciudad futuro se entrelazan con la esperanza de convertir al Salar de Uyuni y a Bolivia en un modelo de sociedad futura.

Es evidente que el mundo está pasando por un momento crucial y problemas de distinta naturaleza azotan a nuestro planeta. A pesar de los esfuerzos de algunos, de la compasión y la ayuda humanitaria de otros, lo que necesita el planeta es un esfuerzo conjunto hacia un fin común. La pregunta es, ¿cómo unir a las sociedades para que trabajen y unan esfuerzos para alcanzar un desarrollo sostenible mundial? La respuesta yace en la capacidad comunicativa. Y el boliviano Julio Alberto Weiss Palacios, en su labor de cineasta, busca comunicar la situación global actual y proponer soluciones al problema, no sólo tomando en cuenta un valor o un lugar, pero analizando la suma de las partes y Bolivia tiene el potencial de ser protagonista en este esfuerzo y de convertirse en sede y promotora de las ciudades del futuro, gracias a la inmensa reserva de litio del Salar de Uyuni.

Luego de meses de investigación, la iniciativa de Weiss va más allá de lo que en su vida y carrera como cineasta imaginó. Descubrió un nuevo mundo, literalmente, que para muchos puede asemejarse a una visión futurista o utópica, pero que es viable y toma la esperanza y los valores humanos como ingredientes esenciales.

Al unir todas las piezas del rompecabezas: arte, ecología, futuro, progreso, desarrollo sostenible, cine... Julio A. logró armar un proyecto esperanzador.

Desde el cine hacía el futuro
Julio Weiss tiene una visión muy clara de lo que es su responsabilidad como cineasta y la expresa con su arte.
“Como cineasta, soy consciente de lo que sucede a mi alrededor y de que mi acción tiene un impacto en el entorno. Como director siento responsabilidad con el mundo y conmigo mismo”, dice.

Estudió cine y desde niño su vida giró en torno al séptimo arte. No obstante, por esas “cosas de la vida”, estar en el lugar perfecto y en el momento adecuado, la historia de Weiss giró y tomó un rumbo inesperado que lo llevó al fascinante proyecto en el que hoy está embarcado.

Al finalizar sus estudios universitarios en Milán, Italia, Weiss comenzó a trabajar en el proyecto de una película que contara la historia de su vida en Milán, Los Ángeles y Sud América y se desarrollara en el futuro. Para concretar su ambicioso proyecto, debía llevar adelante un arduo trabajo investigativo.

Consciente de la situación actual del litio en el mundo, de las reservas bolivianas y del movimiento ecológico, asistió a una conferencia en Copenhague, Dinamarca, donde entrevistó a Jacques Fresco, diseñador industrial futurista, autor, inventor y pionero en el campo de la ingeniería de los factores humanos. Fresco, quien tenía la idea de construir una ciudad del futuro en un país sudamericano, buscaba contactarse con un boliviano.

“Todo se armó perfectamente y consideré la idea de una ciudad del futuro en Uyuni, lo que es una posibilidad. Además, al ser un país subdesarrollado, con tierras vírgenes y con la mayor reserva mundial de litio, podemos desarrollarnos de otra manera, apuntando a estas estructuras de ciudad futuro que propone Fresco”, cuenta Weiss.

La ciudad del futuro
Jacques Fresco es un precursor de los valores humanos, del diseño holístico de ciudades sostenibles, de la eficiencia energética y del manejo de recursos naturales enfocándose en los beneficios que traerá a las sociedades y a la humanidad. En los años 70 fundó The Venus Project (El Proyecto Venus), que busca integrar lo mejor de la ciencia y la tecnología en un plan cohesivo que apunta a una nueva sociedad basada en resolver los problemas humanos y ambientales, proponiendo un plan de acción para lograr un cambio social, apuntando a una civilización global, pacífica y sostenible. En si, una increíble visión para el futuro de la humanidad, que incluye un rediseño total de nuestra cultura y sociedad como ahora la conocemos.

El mundo actual: ¿Hacia dónde vamos?
Hay que ser ciegos para no darnos cuenta de que el mundo y la sociedad moderna atraviesan problemas serios y las crisis económica y ambiental son una preocupación constante, además del desempleo, el crimen y la violencia, la sobrepoblación, el declive de los ecosistemas, el calentamiento global, la pobreza, el hambre…. 

Como humanos, debemos ser capaces de enfrentar estos problemas, y es lo que propone el Proyecto Venus: se compromete activamente a la investigación, al desarrollo y a la aplicación de soluciones factibles y viables pensadas en la relevancia que tienen en el mundo actual y la sociedad emergente.

Aunque muchos no logran entender en qué consiste el final de la sociedad como la conocemos, es necesario modificar el comportamiento humano y trabajar a favor de una actividad constructiva. Y eso propone Fresco: dirigir la tecnología y los recursos hacia un fin positivo, para el máximo beneficio de las personas y las sociedades.

En la ciudad del futuro se construirían ciudades con capacidad energética, sostenibles y en las que se eliminen los trabajos automáticos del hombre, que serán realizados por máquinas; de esta manera, el hombre tendrá la libertad de crecer espiritualmente. Esta visión se asemeja a la de una evolución humana que muchos pensadores del pasado anhelaron; Tomas Moro lo llamó utopía.

No obstante, la visión futurista de Fresco es factible ya que la sociedad actual cuenta con todos los recursos necesarios y el “know how” para logarlo.

“Sin embargo, no usamos este potencial porque el sistema económico nos obliga a ganar dinero para sobrevivir, lo que no nos permite avanzar”, explica Weiss.

Por esta razón, Fresco propone una transición a un nuevo sistema económico; de una economía basada en la moneda a una basada en los recursos, el principio del génesis de una nueva civilización global basada en la humanidad y en la reclamación ambiental.

“La responsabilidad de nuestro futuro está en nuestras manos. Depende de las decisiones que tomemos hoy, no mañana”, enfatiza Weiss.
La primera fase del Proyecto Venus está siendo ejecutada y se ha completado la construcción de un centro de investigación de 25 hectáreas en Venus, Florida.

Asimismo, lanzaron el libro, “The Best That Money Can't Buy: Beyond Politics, Poverty, and War”, (“Lo mejor que el dinero no puede comprar: Más allá de la política, la pobreza y la guerra”) con el fin de informar sobre el proyecto y sus propuestas para una civilización sostenible global.

Por otra parte, el 2008, el director Peter Joseph sacó la película documental “Zeitgeist: Addendum”, continuación de su anterior documental “Zeitgeist”, y en él señala lo “absurdo” del actual sistema monetario y describe al Proyecto Venus como ejemplo de sostenibilidad para la humanidad, proponiendo producir una economía basada en recursos naturales y artificiales, utilizando la tecnología actual moderna y sugiriendo que se tomen acciones para una “transformación social”.

Weiss se suma a esta causa y busca proponer su plan de comunicación para el desarrollo y construcción de la primera ciudad del futuro en Bolivia al gobierno boliviano, y el contexto adecuado para hacerlo es en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, a realizarse este próximo abril en Cochabamba.

“Como boliviano me siento identificado con el esfuerzo del actual gobierno de fomentar nuevos valores al mundo que tienen como base el respeto a la naturaleza y al planeta”, dice.

Aun no es seguro si logrará presentarse en la Conferencia, pero logró dar un gran paso: plantear el problema y proponer soluciones viables.

“Esta propuesta engloba todos los problemas que tiene el mundo y depende de cómo se plantea la cuestión el gobierno. Sin embargo, dar la opción y comunicar estas soluciones ya es una nueva manera de pensar y ver las cosas”, dice Weiss.

En Uyuni: El nuevo modelo de una ciudad sostenible
La propuesta al gobierno boliviano, desarrollada por Weiss, plantea el ambicioso proyecto de construir en la zona Lípez de Potosí y en Uyuni, una ciudad del futuro.

“El dinero generado por el litio puede ser invertido para desarrollar los últimos avances tecnológicos; desde trenes que funcionan a levitación magnética a granjas verticales que permiten el cultivo de alimentos que nunca crecerían en las condiciones adversas que caracterizan a la región”, explica Weiss para añadir que todo sería alimentado por energía eléctrica “limpia”, generada por paneles solares y energía geotérmica y eólica, extraída en la misma zona.

“Una ciudad de estas características en Uyuni, no sólo es perdurable en el tiempo y asegura el bienestar de sus habitantes, pero es además un destino turístico auto-sostenible, económico-ambiental y un polo de investigación y desarrollo científico para mentes de todo el mundo. Tanto el turismo como la investigación aportarían un flujo económico importante para la región y Bolivia se convertiría en un centro mundial al ser líder, promotor y ejemplo de la sociedad humana del futuro”, dice.

Por otro lado, un proyecto así crea valor agregado al litio boliviano al dejar muy claro, a través de un plan de comunicación, que quien utiliza litio boliviano estaría fomentando este tipo de desarrollo tecnológico para el mundo.

En su investigación, Weiss no dejó de lado la posición de comunarios del lugar y concluye que existe una gran necesidad de transporte y abastecimiento de alimentos.

“La energía escasea a causa del crecimiento de la población y el acceso a una buena educación y a un desarrollo urbano es difícil porque muchos se rehúsan a vivir en esta zona por las adversas condiciones de vida”, explica.

Comunicando el proyecto
Con el objetivo de usar su arte y comunicar este proyecto, Weiss realizará un documental que girará entorno a cuatro personajes reales ubicados en diferentes partes del mundo.

“El hilo conductor que unirá estas historias será el impacto directo o indirecto que tiene en las vidas los nuevos sistemas de desarrollo sostenible y el impacto positivo que genera el uso del litio. Quiero comunicar, a través del lenguaje cinematográfico, la interdependencia que todos tenemos, entre naciones y personas, y cómo un desarrollo así puede ser beneficioso para todos y a todo nivel”, explica.

Al documental de Weiss se une Uli Gaulke, reconocido director alemán y documentalista.    

“Uli se interesó en el proyecto y será codirector. Su experiencia en documentales, que toma en cuenta la humanidad, ha sido premiada en todo el mundo. Es un gran honor trabajar y aprender de él”, expresa.

El propósito y objetivo del documental es compartir esta visión holística, en la cual la necesidad del desarrollo sostenible de nuestros recursos y el urgente llamamiento de respeto al entorno como seres humanos, se unen en una formula mágica y esperanzadora. 

JULIO WEISS P.

“Desde los 9 años soñé con hacer cine. Siento que puedo comunicar más cosas con imágenes que con palabras”, expresa Weiss, joven cineasta cochabambino que radica en Milán, Italia desde hace varios años.


Estudió dirección de cine en el New York Film Academy en Los Ángeles y tiene una licenciatura en Economía con especialidad en Gestión para el Bien Cultural, Cine, Arte y Espectáculo de la Universidad Católica del Sacro Cuore de Milán.


Ha realizado técnicas combinadas de filmación, imágenes en movimiento y efectos especiales para cine, documentales, vídeos musicales e instalaciones artísticas y sus trabajos han recorrido los circuitos internacionales.


Una de sus últimas colaboraciones fue la creación de una instalación audiovisual artística para el fotógrafo urbanista Vincenzo Castella, obra presentada en el Art Basel 40 en Suiza, una de las exhibiciones de arte contemporáneo más importantes del mundo. 


Realizó su primer cortometraje a los 17 años y fue comprado por la cadena Italiana Sky para su difusión en Sky Cinema por toda Europa.
Asimismo, colaboró con prestigiosas casas de producción cinematográfica en Los Ángeles y Milán y es miembro activo de la Agencia del Cine de Milán, ente público que promueve la producción cinematográfica en esa ciudad. 

La paradoja del litio

Grandes corporaciones mineras e interesados en la explotación de metales bostezaban cuando se hablaba de litio, un recurso de baja demanda utilizado principalmente en medicamentos para estabilizar el humor.


Sin embargo, los bostezos fueron remplazados por miradas de asombro a medida que el mundo veía que el litio es un “commodity” del futuro, debido a la fuerte demanda que comienzan a generar las baterías de automóviles eléctricos que se desarrollan en China, EE.UU. y Europa, sin contar el creciente uso de los amados “gadgets” tecnológicos.


Por esto y por mucho más, la caza global por las reservas de este metal ya comenzó y grandes empresas y fábricas automotrices están en búsqueda de proyectos, negociaciones y financiamientos.


El mundo enfrenta un gran cambio y es sólo el principio de un significante aumento en la demanda del litio gracias al creciente sector del transporte eléctrico.


Los “autos verdes” son la promesa futura y funcionan a base de batería de litio, la más adecuada gracias a su densidad energética y eficiencia; de modo que menos volumen y peso almacenan más energía, y por tanto, más horas para el uso tecnológico.


Asimismo, varias compañías automotrices prometen “autos verdes” para los próximos años; Nissan introducirá el “Leaf” y General Motors el “Chevrolet Volt”.


Sin embargo, el futuro de estos proyectos depende de cuán populares serán los autos eléctricos, eventualmente, y varias preguntas se mantienen abiertas; ¿los precios?, ¿las estaciones para recargar baterías?


Pero una verdad se mantiene irrefutable y es que la protección y preservación del medio ambiente es una corriente mundial cada vez más fuerte. El movimiento ecologista se mueve con rapidez y se espera que la demanda de litio se duplique en la próxima década, así lo confirmó Edward R. Anderson, presidente de TRU Group, consultora especializada en la industria del litio.


Mientras tanto, los cuatro productores más grandes, extraen el litio de Chile, Argentina y Australia, y buscan expandir sus proyectos gracias a la demanda creciente.


Bolivia, con la mitad de las reservas mundiales de litio, tiene un inmenso potencial. Sin embargo, los países extranjeros ven a Bolivia como inestable y hostil a la inversión extranjera. Por ello, se interesan en el litio argentino, chileno o australiano, aunque se mantienen escépticos por la cantidad de las reservas de esos países.


Pero el mundo busca soluciones ecológicas y viables, y se habla de reciclaje del litio de baterías usadas, lo que se convertiría en una fuente importante de litio (hasta un 50 por ciento) en caso de que la demanda por el material virgen se viera reducida.


De igual manera, la demanda se elevará dramáticamente. De acuerdo a un reporte de la consultora de inversiones, Byron Capital Markets, se predice un incremento de 40 por ciento en la demanda del litio de 2009 a 2014.


Sin embargo y a pesar de estas proyecciones prometedoras para el litio mundial, y para el país, muchas comunidades en Uyuni y la zona de Lípez no cuentan con la energía necesaria y la calidad de vida que llevan es lamentable.


Por generaciones, familias en Uyuni han sobrevivido recolectando sal y vendiéndola alrededor del país. Asimismo, los habitantes de la zona consideran que el litio boliviano es también nuestra pobreza y expresan que lo único que les interesa, al igual que a todos los bolivianos, es el desarrollo de las sociedad y la creación de trabajos valiosos.

El litio en cifras

50%
de las reservas mundiales de litio se encuentran en Bolivia, en el Salar de Uyuni.

 
5,4
millones de toneladas extraíbles en el territorio boliviano.

 
3
millones de toneladas extraíbles tiene Chile.


1.1
millones de toneladas posee China.

 
400.000
toneladas extraíbles en Estados Unidos.


1/4
de todo el litio producido es usado para el almacenamiento de energía. Para celulares, laptops, cámaras digitales, etc.


350
millones de dólares es la cantidad de dinero que el Estado boliviano planea invertir para construir una serie de plantas para procesar litio. Se espera que estén operando en 2013.

El Decreto 444 del 10 de marzo, declara a los yacimientos de litio que existen en el país como reserva fiscal permanente y estratégica para el desarrollo de Bolivia. La norma autoriza la creación de la Empresa Boliviana de Recursos Evaporíticos (EBRE) para el aprovechamiento de toda la cadena productiva del sector.

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