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Implantes

Por Méndez Vedia Javier - Los Tiempos - 18/04/2010


Foto 1, IMPLANTES  - Villegas  Rolando  Los Tiempos

Foto 1, IMPLANTES - Villegas Rolando Los Tiempos

Los implantes PIP llegaron a Santa Cruz, pero no se sabe cuándo, cuántos o si son defectuosos  |  Hay registros, que deben estar en el Ministerio de Salud o en el Sedes, que aconsejan a los médicos advertir a sus pacientes de que se hagan controles más seguidos

Ocurrió en Europa, pero nadie puede decir si en Bolivia no habrá problemas con los implantes mamarios PIP (Poly Implant Prothèse) que llegaron. Tampoco se sabe cuántos fueron colocados en el país, pero algunos vendedores están seguros de que estuvieron en el mercado local. Estas prótesis mamarias de fabricación francesa se distribuyeron en varios países sudamericanos (Colombia, Brasil, Chile) que, al igual que los europeos, decidieron retirarlas del mercado. La alarma se encendió este año, cuando aparecieron varios casos de rotura de esta marca. Cuando la fábrica fue investigada, los expertos encontraron que se estaba utilizando un gel que no correspondía al que declaraba.

El cirujano plástico Darío Suárez explica que el problema con este tipo de implantes estuvo en la cubierta más que en el tipo de gel. “Toque, por favor”, pide el médico y muestra un implante con el recubrimiento cortado. Al volcarlo, el gel no se vacía, pese a que tiene una apariencia líquida. El gel reacciona como una unidad, es decir, es un material con bastante cohesión. Eso no significa que no cause ningún efecto en el organismo. Incluso cuando no hay ninguna ruptura, el cuerpo forma una cápsula alrededor del implante. Es una reacción natural. Otra complicación que los médicos conocen es la formación de siliconomas, o migración del gel a la axila o a zonas circundantes. Esto ocurre porque, cuando hay un cáncer, por ejemplo, el cuerpo muestra actividad en los lugares de detección, y uno de esos lugares son los ganglios de las axilas. En esos casos, lo que se hace es cambiar la prótesis y su plano de colocación (ver infografía).

El cirujano Edgar Achá, por ejemplo, nunca ha visto una prótesis PIP. Entre las marcas que él conoce están la Silimed brasileña -muy popular en Santa Cruz-, la Mentor estadounidense y las llamadas eurosiliconas como Siliform y Cereform. Las ISD que se distribuyen en las ciudades del eje boliviano están ensambladas en China, según explica el médico. Las garantías que brindan estas prótesis consisten en cinco certificaciones mundiales de control de calidad y producción. Tienen una garantía de por vida por cualquier defecto de fabricación y una garantía post-cirugía para los casos en los que haya una contractura capsular. La contractura ocurre cuando la cápsula de tejido cicatrizal que se forma alrededor del implante lo apreta demasiado. Según los fabricantes, es más frecuente cuando se coloca la prótesis debajo de la glándula. Se manifiesta con incomodidad, dolor, deformación y desplazamiento del implante. El médico puede extraer el tejido que rodea la cubierta o sustituir el mismo.

También puede haber descuidos. Una modelo contó a EXTRA que, una semana después de la operación, sintió dolores muy fuertes. El médico le explicó que no era un rechazo a la silicona, que es muy raro, puesto que se debe tomar en cuenta que la silicona está en bronceadores, jabones, lociones para manos y hasta en chicles. “El médico me dijo la verdad. Al final de la operación él salió y terminaron el trabajo sus asistentes. Primero, no me hicieron un lavaje, porque queda algo de sangre después. Siempre te ponen una sonda, pero al ducharme, sin querer tironeé la sonda, y no era posible ponerla de nuevo. Por eso tuvieron que abrir nuevamente”, cuenta la modelo, que pasó días torturándose con las posibles complicaciones. Además, veía su cicatriz y se desesperaba más. “El doctor me dijo que podía operarme para que no se note nada, pero no quise volver. Me dio miedo. Pero igual quedé bien. Estoy feliz, en un 90 por ciento”.

QUIÉN VIGILA A QUIÉN

Bera González es la responsable de las marcas Mentor y Perthese. La primera de ellas es conocida como la número uno a escala mundial. Lamenta que el marketing distorsione la información que deben tener las mujeres, que deberían buscar información acerca de los implantes y las marcas. “Aquí llegan pacientes queriendo cambiarse la prótesis. A algunas les colocan prótesis que no tienen respaldo. En el caso de esta marca, hay respaldos si hay rompimientos en quirófano o alguna inconformidad técnica. En Estados Unidos, son las únicas que tienen aprobación de la FDA (organismo que regula los alimentos y las medicinas)”, afirma. El precio es un indicador relativo de la investigación que se ha aplicado a estas prótesis. Un par cuesta más de $us 750, mientras que las más baratas están alrededor de $us 250. Hay médicos de Brasil y Argentina que las compran para sus familiares y amigos, porque el precio de las Mentor que ofrece Bolivia es más reducido.

Quienes deben garantizar que todos los medicamentos y los centros de atención en salud cumplan con las exigencias de seguridad, son los funcionarios de la Unidad de Gestión de Calidad del Servicio Departamental de Salud (Sedes). Ellos no sólo acreditan a las clínicas especializadas, sino que, con su departamento de recursos humanos, lo hacen con los cirujanos plásticos.

El área de Farmacia, cuya responsable es Mery Quevedo, supervisa que los medicamentos tengan el registro sanitario que otorga el Ministerio de Salud. La exigencia se extiende a insumos médicos, productos odontológicos y ópticos, como los lentes de contacto. Si alguna industria o comercio no cumple con lo establecido, se decomisa el producto y se aplican sanciones, que son económicas inicialmente, pero llegan hasta la clausura.

Lamentablemente, se desconoce en qué lugares fueron distribuidas las 30.000 prótesis que salieron de Francia. Esa información, con el tiempo, debería salir a la luz, puesto que cada caja está seriada, por lo tanto, cada prótesis tiene un registro único de fábrica, que indica dónde fue distribuida y comercializada. “Si el médico conoce el origen de las prótesis, debe indicarlo a la paciente, para que se haga un cambio. La industria tiene que resarcir por daños y perjuicios, además de tener una nueva prótesis sin ningún costo. Pero estoy más que segura que no llegaron acá”, dice Quevedo. Pero a Chile, por ejemplo, llegaron. Desde 2001 se vendieron 1.100 pares de este implante a través de la empresa Medsurgical Ltda, que ya comunicó a sus clientes la decisión de no comercializar más ese producto y devolver los stocks a la fábrica.

Jimena Blanco vende prótesis de industria francesa, pero no ha visto nunca los PIP. La marca que ella comercializa es Cereform, que asegura haber realizado más de 20 pruebas de biocompatibilidad y 12 mecánicas para obtener sus certificados de calidad. Claramente consciente de que el escándalo de la PIP puede salpicarla, Cereform ha destinado un espacio en su web para explicar por qué su producto es seguro: se basa en dos barreras que impiden la salida de la silicona. “Hay que aclarar cuál es la marca. Las que yo vendo tienen un registro y un número de serie únicos”, insiste.

González reclama que las pacientes deberían, al menos ingresar a Internet para informarse acerca de la calidad de las prótesis que deben comprar. Algunas piden implantes muy grandes, sin tomar en cuenta la forma de su cuerpo y el tamaño del tórax. El resultado es un busto que rompe la armonía con el resto de su anatomía. “No colocamos las de 500 centímetros cúbicos porque consideramos que eso es gigantomastia”, aclara el cirujano Edgar Achá, que también aconseja escoger prótesis rugosas o ásperas, según el lugar donde deban ser colocadas. Asimismo se debe decidir si se quiere un perfil alto, medio, bajo o natural, lo mismo que la forma, que puede ser redondeada o en forma de gota. Esta última se usa en la reconstrucción mamaria.

Los varones deben informarse, porque algunos utilizan implantes de silicona en la zona malar, en el mentón y en los pectorales. Se utilizan cuando el paciente carece del pabellón auricular. Se coloca la silicona bajo la piel y luego  se moldea la oreja. Se usa también para devolver su forma a una nariz que sufrió algún trauma.

Hay algo que preocupa al cirujano Achá: es la publicidad inadecuada de estas cirugías, puesto que se muestran siempre a modelos para atraer clientela. “Hay médicos que no son idóneos para colocar las prótesis. Se hacen llamar implantólogos o médicos estéticos. Esas especialidades no existen. Hasta hay algunos cerca de esta clínica”, dice.  Achá trabaja en la clínica Urbarí.

Toda mujer que desee operarse debe estar segura de que el profesional está certificado por la Sociedad Boliviana de Cirugía Estética y Reconstructiva, sugiere Achá. Se pueden evitar problemas graves y garantizar una información transparente si la paciente lanza una sencilla pregunta al médico: ‘¿Está usted certificado?’..

La silicona es segura, pero puede haber problemas con las roturas

Hay médicos ‘implantólogos’ que están operando sin registro

INVITADA

“La prótesis no causa cáncer”

Lucía Paz Aguirre - Mastóloga

- ¿Puede una mujer amamantar si tiene prótesis?
- Puede hacerlo sin ningún problema. La prótesis no afecta a los conductos mamarios ni al tejido glandular, porque va implantada en el espacio retromamario o retropectoral. Se conserva la vascularización intacta.


- ¿Se debe continuar con la autopalpación de los senos frente a un espejo para buscar nódulos?
- Cuando tiene prótesis también se puede palpar, aunque si la mama es muy pequeña y le pusieron prótesis, a veces se llega a palpar el mismo implante. Si la mama era chica, casi es como palpar piel con prótesis. Hay mujeres que dicen sentir una bola y en realidad es la prótesis. Pero hay que hacerse el autoexamen.


- ¿Cada cuánto tiempo debe realizarse este autoexamen?
- Una vez al mes, cuando la mama esté sin la tensión premenstrual. Después de la menstruación, la mama está descansada. Es mejor hacerlo en la ducha mirándose al espejo.


- Si hay nódulos, ¿se debe retirar la prótesis?
- Este caso tiene que ser evaluado por un especialista en mamas.  Hay nódulos típicamente benignos y hay otros mal definidos que pueden ser sospechosos. También se podría operar sin necesidad de retirar la prótesis. Lo conveniente, antes de poner la prótesis, es una evaluación por un especialista en mamas, que hará una ecografía o mamografía.


-¿Qué pasa si hay cáncer?
- Si hay un nódulo altamente sospechoso, hay que retirar la prótesis y hacer una biopsia.


- ¿Se puede aplicar radioterapia con la prótesis puesta?
- Se puede. No es lo más aconsejable, pero se puede. No le pasa nada a la prótesis. Pero si el cáncer es avanzado, se necesita irradiar el pectoral mayor. En ese caso, es posible que no esté indicado hacer una reconstrucción inmediata con prótesis, porque se pierde la irradiación del pectoral mayor. Cuando el cáncer es avanzado no se debería colocar prótesis para la irradiación, sino después del tratamiento.


- ¿Aumentó el nivel de conciencia de las mujeres sobre el tema del cáncer?
-Parece que no, pese a las campañas que hacemos cada año. La gente viene, increíblemente, a la consulta con un desconocimiento total de que se tiene que cuidar todos los años, haciéndose un control mamario. Pese a la información que publican los periódicos y la televisión, vienen cuando la bola se palpa. En ese momento ya es un cáncer localmente avanzado.


- ¿Influye la prótesis en la aparición de cáncer?
- No, no influye. La prótesis no causa cáncer.


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