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Armando Villafuerte: "Si no fuesen acatados nuestros fallos, el Tribunal no tendría razón de existir"

Por Redacción Central - Los Tiempos - 28/02/2010


Armando Villafuerte:

Armando Villafuerte: "Si no fuesen acatados nuestros fallos, - Foto | Los Tiempos Los Tiempos

Una de las más reconocidas personalidades del ámbito del derecho, ex presidente de la Corte Suprema es hoy presidente del Tribunal de Ética de la ANP nos habla de la importancia de tener un ente que ayude a la autorregulación de los medios escritos, de las metas y aspiraciones del mismo y del ejercicio de la verdad y responsabilidad en la información.

¡OH!:  ¿Cuál es el papel del Tribunal de Ética de la Asociación Nacional de la Prensa?

Como usted sabe, el Tribunal está compuesto por cinco personas, tres son premios nacionales, me refiero a Jaime Humérez, Harold Olmos y Alberto Zuazo que los conoce el periodismo en nuestro país, y  dos abogados, el Dr.  Willman  Durán que presidió el Tribunal Constitucional en una época y el que habla que también tuvo el privilegio y el honor de presidir la Corte Suprema del país, entonces yo quiero destacar que ninguno de nosotros tiene compromiso político alguno, por lo que  nuestra tarea es totalmente imparcial, tiene que caracterizarse por esa forma de trabajar.

Nos basamos en la autorregulación de los medios, este es un sistema al cual están recurriendo en otros países, y por su misma significación indica que cada medio debe regularse por sí mismo, para evitar el perjuicio a terceras personas y a los mismos periodistas, contando con los recursos necesarios humanos, profesionales, en cada una de las secciones, ya sea de redacción, edición, etc.

¡OH!:  ¿Cómo se manejan las denuncias?

El Tribunal cuenta con un correo electrónico al cual pueden hacernos llegar todos los datos: su identificación, C.I., domicilio, etc., y luego respaldar con los documentos originales que llegarán mediante la ANP o directamente al tribunal. De esta manera, tener la seguridad de la seriedad de la denuncia y de que podremos admitirla, y notificar luego al denunciado, que puede ser cualquiera de esas personas que le he mencionado anteriormente.

¡OH!:  ¿Cómo deberían sancionarse a los responsables, es suficiente una sanción moral?

La sanción es exclusivamente ética y moral, no podremos reconocer denuncias que entallen, por ejemplo, delitos comunes, difamatorio, injurias o cualquier hecho o acto que esté tipificado como delito en las leyes del país; eso corresponderá a otros órganos: judicial, tribunal de imprenta. Nosotros vamos a actuar simple y llanamente en la esfera ética.

¡OH!:  ¿Usted cree que es suficiente, como precedente ante un comportamiento errático de un periodista, una sanción ética?

Tenemos confianza de que va a ser así, porque las resoluciones que emitamos han de ser publicadas íntegramente en la prensa nacional  para que conozca la opinión pública, los mismo medios, compañeros de trabajo, directores, en fin, todos quienes forman parte del medio periodístico de la prensa, afiliados a la ANP.

¡OH!:  Desde el punto de vista del Tribunal de Ética, ¿cuál es la evaluación que hacen sobre la libertad de expresión y el proceder de la prensa escrita en Bolivia?

He notado en los medios que acostumbro leer que ya hay un autocontrol, ya hay una autorregulación, he visto que cuando un ciudadano reclama porque se ha publicado una noticia o se ha dado un dato, o se ha referido a una persona indebida o inadecuadamente o se ha tergiversado la verdad, que muchas veces corrigen inmediatamente en el órgano respectivo, en el medio respectivo. Eso es parte de la autorregulación.
 
¡OH!:  ¿Va a haber alguna forma de que los medios de comunicación puedan hacer denuncias a través de Tribunal de Ética sobre la intervención o la coerción a la libertad de expresión por parte del gobierno?

Ese es un tema delicado que, de acuerdo a las atribuciones que tenemos nosotros como Tribunal de Ética, no tenemos nada que decir al respecto; nuestra misión es simplemente avocarnos a juzgar, a conocer, resolver los problemas éticos que se dan entre la opinión pública, las personas particulares y los medios.

Esas son hipótesis, que pueden o no pueden darse. En mi criterio, yo creo que se si es que se dan, tendrá que ser en el marco de la disposición constitucional que está previendo la autorregulación, pero es un criterio personal, y yo no puedo hablar en nombre del tribunal sobre temas que no nos corresponden.

¡OH!:  ¿Cuáles son sus expectativas como tribuno sobre las metas que quisiera cumplir este 2010?

La meta indudablemente es poder cumplir adecuadamente, correctamente, las funciones que nos han encomendado, pese a ser bastante delicadas. Los medios de comunicación se han sometido voluntariamente a este autocontrol, a esta autorregulación, y suponemos que han aceptado el procedimiento que se ha de seguir, de manera que confiamos en que hemos de tener éxito.

Si no fuesen acatados nuestros fallos, entonces el Tribunal no tendría razón de existir; pero si estamos de acuerdo en que nuestras resoluciones serán publicadas en los medios de comunicación y que anualmente se hará una publicación, posiblemente de todas las resoluciones, estupendo, porque eso servirá de guía, de antecedente, de precedente, una especie de jurisprudencia del Tribunal con relación a estas contingencias que se presenten entre unos y otros.

¡OH!:  Tenemos la mala costumbre de no quejarnos, todavía no sabemos utilizar este mecanismo de denuncia, hay un temor. ¿Cuál sería ese llamado?, ¿qué les diría usted a los ciudadanos, a los periodistas, a los lectores para que puedan acercarse a este Tribunal y hacer su denuncia?

Yo empezaría por decirle que así como la opinión pública confía en los medios, asumiendo que se está expresando la verdad, pienso que la ciudadanía debe confiar en el sistema de autorregulación y en el tribunal de ética.

Por nuestra parte trataremos, en lo que se refiere al tribunal, de actuar con la mayor prudencia, porque se trata de la moral, de la ética de los periodistas profesionales, de los empleados de un medio, de la opinión pública, entonces  esa es una tarea muy delicada. No estamos para imponer sanciones de orden penal ni multa, simplemente morales, éticas; éste es nuestro criterio y la esperanza de que contribuyamos de esa manera a mejorar el servicio que presta la prensa en el país, particularmente por medios que forman la ANP.

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