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Tao, conocer el camino

Por Oblitas Mónica - Los Tiempos - 18/04/2010


Foto 1 - Cáceres Krishna  Usuario

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Iluminación   |  Lejos de ser una religión, el Tao es una corriente que unifica la esencia de todas las doctrinas. En la antigua China, la palabra Tao se comenzó a utilizar con un significado más espiritual y filosófico para hacer referencia al Camino de la Naturaleza o Camino de los Cielos.

El maestro Lin Chow Liang deja en claro antes que nada que el Tao no es una religión. Así que no se contradice con ninguna doctrina ni creencia. Recién llegado a La Paz para una serie de conferencias, Lin es uno de los 64 maestros de Tao que profesan la esencia de esta corriente en el mundo. Su objetivo es explicar el significado de esta corriente milenaria que empieza a conocerse recién y que se profesa hace miles de años.

De acuerdo al maestro, entender el Tao no sólo permite descubrir el centro de toda creencia religiosa, sino que además nos permite comunicarnos con el origen y el supremo poder de la naturaleza. De esta manera podremos asociarnos con la verdad sobre el universo. “La esencia del Tao es el fundamento de la naturaleza. La ley Suprema, el poder que existe y desde antes de que el universo se formara, se encuentra más allá de nuestra descripción ya que no existían civilización, idiomas ni criaturas que lo explicasen. Ese es el verdadero significado del Tao”, explica Lin. 

El Tao existió antes de la época primitiva y antes que el universo se congregara. Es el origen del mundo y nutre a todas las criaturas y todos los seres, siendo inmutable, no evoluciona en el tiempo, y se dice que es la verdad absoluta, lo que los santos y sabios han buscado a través de la historia humana. Y es además la prueba del orden existente dentro de la naturaleza, un orden que abarca la extensión del Tao hecho substancia y materia dentro de todo lo que existe y dentro de nosotros mismos.

“Tao es la cabeza de todas las religiones. Abraza la esencia de toda enseñanza y escuela religiosa. Por eso el Tao es superior. Es la misma naturaleza, el universo. Tao es Dios que representa la autoridad suprema y el poder de la naturaleza, es el manantial superior de todo, el principio inmutable”, dice Lin.

Anteriormente, durante la primera era (Lao zi, supuesto autor del Tao te ching, pilar del taoismo, contemporáneo de Confucio, 551-479 a.C.) estas enseñanzas eran reveladas solamente a la nobleza. Siglos después (142 d.C. Zhang Daoling, en el oeste de China, y en el año 184 Zhang Jue, al este, dan origen al taoísmo religioso con la fundación de la Secta del Maestro Celeste, por parte del primero, y de la subsecta de los Turbantes Amarillos, por parte del segundo), estas enseñanzas pasaron a los sabios y sacerdotes, que las enseñaban entre sus discípulos. Es recién a partir de 1947, que el Tao comienza a extenderse entre el común de la gente, siempre de forma no lucrativa.

Uno en el Tao
De acuerdo a Lin, el Tao no es algo que está muy lejano para alcanzar, ni muy misterioso para comprender. No es algo particular; sin embargo, tiene que ver con nuestro diario vivir, cada movimiento que hacemos para ver, tocar, sentir o pensar está asociado con él. “Por un momento consideremos cuántas maravillas están ocultas en nuestro cuerpo y cómo se realizan las funciones físicas internas y externas en una armonía total. Por ejemplo, cuando estiras las manos, esto conlleva coordinación de los músculos y las articulaciones, observamos el balance necesario que debe existir en la química del cuerpo, la transmisión de información a través del sistema nervioso y las acciones que ocurren cuando nuestro cerebro da órdenes haciendo juicios y análisis. Observemos el Tao en la transmisión de información mental y física a través del sistema nervioso y las órdenes producidas por impulsos mentales. Aun con los adelantos más avanzados de la tecnología, no podemos reconstruir estas funciones. Sin embargo, la habilidad de ejercer estos movimientos está allí disponible para todos los individuos”.


Según el maestro, la educación no es un factor determinante en el nivel de conocimiento de una persona, sea niño o adulto. Éstas son habilidades que tenemos desde que nacemos, sin tener la necesidad de aprenderlas. Existe algo que está dentro de nosotros y está a cargo de todo, es el Tao que nunca disminuye ni se expande.


El Tao está dentro y alrededor de nosotros, no necesita ser venerado ni discutido, su existencia es incondicional sin distinción de raza, nacionalidad, sexo, religión o estatus. “El concepto más importante sobre el Tao es que se le conoce intrínsecamente, es la sabiduría y habilidad con que todos nacemos sin recibir instrucciones o experiencia. Es nuestra naturaleza Divina e inmortal, el Espíritu de Dios en nuestra conciencia. Siendo invisible e intangible, es el “vacío auténtico” que va más allá de la nada y que se encuentra dentro de él. Esta existencia es la fundación del cielo, la tierra, los seres humanos, todas las criaturas y todo lo vivo”, dice Lin.


Nuestro cuerpo trabaja en armonía perfecta sin la necesidad de que nuestras intenciones estén involucradas, este es el efecto del Tao que está dentro de nosotros mismos. “Un hombre incapacitado por sus defectos físicos en las manos o en los pies puede llevar una vida completa. Nuestras células cerebrales cambian y se desgastan a cada segundo, desde el momento en que nacemos, por consiguiente se puede decir que el cuerpo físico es una residencia temporal del verdadero Ser. Aunque parezca tan real, sólido y vivo, eventualmente regresará a la tierra. Nosotros lo llamamos el “ser falso” por su naturaleza transitoria.”


Al reconocer la diferencia entre el verdadero Ser y el “ser falso” se llega a comprender la importancia y la razón de recibir Tao, lo cual se realiza mediante una ceremonia de iniciación a través de maestros reconocidos, como Lin.

La ceremonia
Cuando se efectúa el rito del Tao, el verdadero Ser es señalado, de esta manera logramos que la vida tenga mayor significado y más alegría. En la ceremonia, que incluye una meditación y una limpieza, el maestro transmite tres joyas personales y secretas que consisten en un mantra para despertar el ser interno, la puerta principal de la cuarta dimensión para comunicarse con la energía cósmica suprema y mudras en las manos que manifiestan la energía de Alfa y Omega. Estas tres joyas se deben practicar de manera conciente y todos los días una vez iniciada la persona y tienen que ver con una conexión directa y espiritual con nuestro ser interno.


“Después de recibir el Tao abrimos la puerta principal o el portal de nuestro cuerpo, esta entrada nos lleva hacia la piedad y la sabiduría. Cuando salimos de una casa, salimos por la puerta de entrada, si la puerta de entrada está con llave, podemos salir por la puerta posterior o romper la ventana o saltar por el balcón existiendo la posibilidad de hacernos daño. Nuestro cuerpo es la casa y nuestra alma residiendo en él, es el maestro de nuestras vidas. Cuando el cuerpo haya envejecido y esté cansado y el alma tenga que irse, ¿puedes imaginar el horror que sentirá al no poder salir por la puerta correcta? Esto es la incomodidad y el dolor que sienten los seres humanos sobre la experiencia de la muerte y después de la muerte. Después de recibir el Tao, las puertas de la vida y la muerte se abrirán y a partir de ese momento podremos utilizar los tres tesoros y tendremos la oportunidad de reconocer el verdadero Ser y el Tao dentro de nosotros, entonces trataremos al mundo y a las personas con consciencia y haremos que nuestras vidas tengan mayor significado, trascendiendo la vida y la muerte.”, explica Lin.

¿Qué se obtiene?
De acuerdo a la enseñanza, al recibir el Tao tenemos la oportunidad de actuar con más consciencia. Los problemas y las dificultades que enfrentamos en nuestro diario vivir se deben a que ignoramos nuestra verdadera naturaleza. “A través del rito se nos abre la puerta para que podamos reconocer el Tao que habita dentro de nosotros y de esta manera restauramos la belleza de nuestra naturaleza”, señala el maestro Lin. El explica que el Tao ha sido transmitido a través de las generaciones de maestro en maestro y que su trayectoria puede verse entretejida en las civilizaciones antiguas, incluyendo la China y la India. Pero en las recientes civilizaciones los seres humanos han estado atrapados por el materialismo y una falta de conciencia del bien y del mal. Al revisar los miles de años de historia humana, nos damos cuenta que en los últimos cien años han pasado dos guerras mundiales causando miles de muertes y tragedias. El abuso de la ciencia y la tecnología han contribuido a la destrucción de la ecología, causando daño a la capa de ozono y creando un desbalance climático. El Tao se hace accesible para tener mayor conciencia al respecto y una mejor relación con la naturaleza.


De acuerdo al maestro Lin, cuando el Tao se recibe, es necesario hacer las siguientes promesas: Se debe mantener el Tao en nuestra mente y ponerlo en acción en nuestra vida diaria. Lo que hagamos será en base a nuestra consciencia.


Al recibir el Tao se debe ayudar a que las demás personas lo conozcan y pueden beneficiarse con él. Las tres joyas que se reciben son secretas y no deben ser divulgadas; si llegan a ser conocidas, ya no tendrán efecto.


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