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SIRENAS: ¿MITO O REALIDAD?

Por Redacción Central | - Los Tiempos - 17/04/2013


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Imagen del documental difundido por Discovery Channel. -   Archivo Periodista Invitado

Imagen del documental difundido por Discovery Channel. - Archivo Periodista Invitado

La difusión de un documental de Discovery Channel, en el que varios científicos presentan evidencias sobre la existencia de “sirenas”, provoca asombro y deja un sinfín de preguntas sin responder. La desconfianza crece aún más cuando encontramos en Internet algunos sitios web que aseguran que las sirenas existen e incluso muestran fotografías de seres grotescos con apariencia humana y con cola de pescado. Tampoco faltan las páginas en las que hay personas que dan “testimonio” de haber visto a una de esas criaturas, lo que contamina aún más esa información.

Asimismo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) difundió en su portal un comunicado en el que afirma que "no se ha encontrado nunca evidencias de la existencia de estos humanoides acuáticos".  El motivo de este inusual anuncio se dio después del estreno del documental titulado “Sirenas: el cuerpo hallado”, en 2012, en el que se da a entender la posibilidad de que existan las sirenas. A pesar de todo, el comunicado de la NOAA es ambiguo y plantea un cuestionamiento: "Entonces, ¿por qué las sirenas ocupan el inconsciente colectivo de casi todos los pueblos marineros? Esa es una pregunta que es mejor dejar que la respondan los historiadores, filósofos y antropólogos". La NOAA también hace un repaso a la historia de estos legendarios seres: "En el antiguo lejano Oriente, las sirenas eran las esposas de los poderosos dragones marinos, y servían de mensajeras de confianza entre sus cónyuges y los emperadores en la tierra", y recuerda que Homero ya habló de ellas en “La Odisea”.

"Las sirenas aparecieron por primera vez en las pinturas rupestres en el Paleolítico tardío (Edad de Piedra), periodo de hace unos 30.000 años, cuando los hombres modernos ganaron el dominio sobre la tierra y, presumiblemente, comenzaron a navegar por los mares", detalla el comunicado. Documental de Discovery Channel En un programa especial del canal Animal Planet, de la cadena Discovery Channel, varios científicos plantean la existencia de criaturas humanoides acuáticas y exponen su teoría de cómo evolucionaron estos seres marinos para mantenerse ocultos de la humanidad. La historia se relaciona con la hipótesis del simio acuático. El relato se inicia en 2004, cuando un grupo de ballenas muertas fue localizado en una playa de Washington. El programa mezcla hechos reales y fenómenos no explicados con la historia de dos científicos que cuentan que encontraron los restos de una criatura marina nunca antes identificada y describe cómo las sirenas pueden haber evolucionado a partir del árbol genealógico humano temprano.

En el documental también se revela que, en 2004, unos jóvenes de Washington fueron los primeros en observar uno de los encallamientos de ballenas en Estados Unidos. Pero, los adolescentes, antes de reportar aquel hallazgo, grabaron por varios minutos a aquellos mamíferos.

Uno de estos chicos poseía una cámara con la que grabó detalladamente hasta que, inesperadamente, se percató de la presencia de un ser extraño. Este descubrimiento fue descrito de muchas maneras en los informes oficiales y aquel video no se hizo público hasta la difusión del documental.

El Departamento de Pesca de Estados Unidos envió a la zona al biólogo marino Bryan Mccormick, quien se encargó de la investigación. El investigador publicó en 1999 un estudio en el que relacionaba los encallamientos de ballenas con experimentos militares con sonar, pruebas que cesaron el año 2000.  El doctor Mccormick y su equipo sospechaban que la Marina de EEUU había retomado el uso del sonar (acción que sería la causa de estos varamientos).  En el documental aparecen dos miembros del equipo de investigadores que decidieron revelar lo que descubrió la Marina, pero que ocultó durante años.

El doctor Paúl Robertson, asistente de investigación, menciona que cuando llegaron a la playa donde estaban las ballenas muertas, sólo se encontraban ciertas personas de la Marina, quienes habían cerrado la zona donde se encontraban personas con trajes protectores. Por su parte, la doctora Rebecca Davis relata que nunca había observado un fenómeno por el que las ballenas sangraban por las orejas, razón por la que los tres científicos decidieron no retirarse del lugar hasta examinar los tejidos orgánicos. Se cree que el alto sonar de la Marina asustó a las ballenas y provocó el encallamiento.

Páginas consultadas: http://expedienteoculto.blogspot.mx/2008/01/el-mito-de-las-sirenas.html http://www.muyinteresante.es/iexisten-las-sirenas http://es.wikipedia.org/wiki/Sirena.  http://analuisacid.com/?p=11505 /www.eluniversal.com.mx/articulos/71916.html

Historia de los seres fabulosos

Su nombre se ha insertado en el lenguaje corriente para acuñar frases como "cuerpo de sirena", para referirse a la mujer de armoniosa figura, o "escuchar cantos de sirena" para aludir a quien oye algo bello aunque de tramposo fundamento.

Las sirenas (en griego antiguo “encadenado”, relacionado quizá con el sánscrito Kimera, “quimera”) son seres fabulosos, originarios de la mitología griega y ampliamente extendidos en las narraciones fantásticas de la literatura occidental, cuya función y representación han variado con el tiempo.

Aunque en su forma original eran genios marinos híbridos de mujer y ave, posteriormente la representación más común las describe como hermosas mujeres con cola de pez en lugar de piernas. Es por ello que muchas lenguas no latinas distinguen la sirena original clásica (inglés siren, alemán Sirene) de la sirena con cola de pez (inglés mermaid, alemán meerjungfrau).

Las sirenas en mitología griega son criaturas ligeramente difusas debido al remoto y rico trasfondo de su origen, probablemente ligado al mundo de los muertos.

Según los mitos originales, se trataba de seres con cuerpo de pájaro y rostro o torso de mujer, que inequívocamente se distinguen siempre por el hecho de tener una voz musical, prodigiosamente atractiva e hipnótica. La tradición las hacía habitar en una isla del Mediterráneo frente a Sorrento, en la costa de la Italia meridional.

 

El misterioso bloop y los hidrófonos

El doctor Bryan Mccormick se dio cuenta que no sólo necesitaba el tejido de las ballenas muertas halladas para probar su teoría, sino que podían usar los hidrófonos que la NOAA instala en las bollas de profundidad para grabar el sonido de la fauna marina y actividad sísmica.

Él esperaba encontrar sonidos de ballenas, lo cual fue así, pero también había lo que hoy se conoce como el detonador de sonar. La grabación presentaba un sonido de otro animal no conocido y su equipo se dio cuenta que se trataba de un “bloop”, el que ya fue detectado en 1997.

En los meses posteriores, los varamientos fueron aumentando y creció la alerta contra la Marina sobre la explosión sónica.

Además, el departamento de la NOAA supo de otros acontecimientos, informes de cuerpos que aparecían con las ballenas y las autoridades asistían a revisar cada escena de aquellos incidentes.

Para resolver el misterio buscaron al doctor Rodney Webster, un especialista en comunicación animal, específicamente en la relación que existe entre delfines y ballenas.

El estudioso dijo que descubrió muchos significados, relacionándolos con patrones ya existentes, y que además de escuchar el sonido de la detonación del sonar, descubrió un sonido especial que llamó su atención y es lo que se denominó “bloop”.

 

Misteriosa criatura hallada en Sudáfrica

La NOAA investigaba la misteriosa aparición de peces con lanzas clavadas, cuando encontró en un varamiento de Sudáfrica a una criatura que estaba comiendo el cadáver de una ballena.

Más tarde este ser fue devorado por un tiburón que poseía un aguijón de mantarraya incrustado cerca de su boca. La criatura, que no estaba en buenas condiciones, fue llevada al laboratorio, y se recuperó de ella sólo un 30 por ciento.

Tomaron muestras de ADN para establecer la estructura genética. Tenía caninos incisivos y molares, una dentadura omnívora, mientras que un mamífero acuático tiene homodoncia; es decir, sus dientes tienen la misma forma y tamaño. Y ningún mamífero marino es omnívoro.

De las partes que se recuperaron, lo que estaba en un mejor estado era la aleta de su cola y se parecía a un manatí. Se usaron rayos X y encontraron que tenía extrañamente huesos en la cola. El cráneo tenía un agujero en el hueso frontal y pensaron que sería un hueso respiratorio, relacionándolo a un delfín.

El aguijón de mantarraya encontrado en el tiburón que devoró a este ser, encajaba perfectamente. El hueso había sido claramente esculpido y manipulado para sostener algún objeto.  Por lo tanto, este espécimen había aprendido a usar partes de otro animal como herramienta para matar peces.

 

Investigación con partes de cuerpo

Posteriormente se trabajó con la falange, la que no era una aleta sino una mano. Luego se encontró resto de huesos de pelvis, suponiendo que era el de una foca, pero la de ellos es más pequeña. Este ser poseía las mismas caderas que el de un animal erguido.

Por otro lado, se descubrió un ácido graso nunca antes visto, que se mantiene líquido y conserva sus propiedades aislantes en aguas heladas. Además, se encontraba una hemoproteína que guarda oxigeno en los músculos y una red de vasos sanguíneos que mantienen funcionando los órganos vitales: La mioglobina (presentes en los mamíferos acuáticos). La fisiología de la criatura aportó datos de su comportamiento, se encontró un vaso, el que se usa como reserva de oxígeno y sangre, lo que permite sumergirse a grandes profundidades.

Por otra parte, la doctora Leanne Visser, antropóloga forense, reconstruyó la apariencia del individuo basada en fragmentos del cráneo y otros huesos. La restauración reveló que las órbitas del cráneo eran más grandes que la de cualquier humano contemporáneo.

 

Las diosas de la la literatura

Distintos relatos las hacen descender de los dioses fluviales Aqueloo o Forcis, sea sin intervención femenina o con la de las musas Estérope, Melpómene o Terpsícore, relacionadas con el canto y el baile.

Desde Homero, que "La Odisea" relata encuentros entre Ulises y las sirenas, hasta en las aventuras de Jason y los Argonautas, podemos encontrar no sólo en la cultura griega mencionar a esos seres. Cuentos japoneses mencionan a “hijas del océano” no especifican si son o no sirenas, pero sí dicen que son seres que viven y respiran bajo el agua.

También nos podemos encontrar más adelante a Christian Hans Andersen, en su famoso cuento de “La sirenita”, donde la protagonista es una sirena.

Asimismo, James Matthew Barrie, en su cuento de Peter Pan las vuelve a aparecer en la historia, hasta llegar con JK Rowling que menciona a unas en su saga de Harry Potter.

Entrando en el siglo XVI, periodo de mayor tráfico marítimo entre Europa y América, las bitácoras de abordo dan cuenta de la aparición repentina de bellas mujeres que seducían con su voz a toda la tripulación y tenían la extraña característica de ser mitad pez y mitad humano.

Al canto de las sirenas se atribuía tan poderoso hechizo que nadie podía sustraerse a su atracción y era la perdición de los navegantes.

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