Disipadores no eliminarán riesgo de desastre en Taquiña
La Gobernación invertirá 2,4 millones de bolivianos en la construcción de dos disipadores en el río Taquiña, pero alertó que el riesgo de un nuevo desastre, como el registrado con el aluvión del 6 de febrero, es inminente si los vecinos y el municipio mantienen la franja de seguridad que existía cuando se dio el fenómeno que cobró cuatro vidas y destruyó 40 casas.
El secretario de la Madre Tierra, Gonzalo Muñoz, informó que el inicio de las obras comenzó el 17 de agosto y se ejecutarán en 60 días, por lo que deberá estar terminado hasta el 18 de octubre.
“El objetivo es disminuir la velocidad del agua, la presión y atenuar el flujo de sedimentos. No así de retener una riada o aluvión”, explicó Muñoz.
Uno de los disipadores se ubicará en el sector de la fábrica Taquiña y otro, un kilómetro más abajo, por el barrio Juventud Chilimarca. Se trata de 2.300 metros cúbicos de gaviones con seis a siete metros de profundidad. Además de 40 metros de ancho y 80 de largo, informó el director del Servicio Departamental de Cuencas, Enrique Soria.
Cada disipador tendrá un costo de 1,2 millones de bolivianos. En total, son 2,4 millones, recursos que fueron destinados por la Ley de Emergencia.
“Hubiéramos querido hacerlos más amplios para tener mejores resultados, pero se aprobó la misma franja de seguridad. Entonces, la presencia de viviendas lo imposibilitó (…) Sólo se atenúa el riesgo, pero no se elimina”, agregó Soria.
Esto ocurre debido a que, a mediados de julio, el Concejo Municipal de Tiquipaya aprobó la Ley Municipal 62/2018. Su objetivo consistía en ampliar la franja de seguridad para evitar asentamientos humanos demasiado próximos al río Taquiña. Sin embargo, tras la presión de la misma gente afectada, se volvió a ratificar la que ya existía. Analistas explicaron que las viviendas en el lugar seguirán bajo riesgo de volver a sufrir por riadas.
Otros proyectos
Asimismo, Muñoz explicó que se están haciendo estudios adicionales para ejecutar más proyectos en esta cuenca. Uno de ellos se encuentra en fase de preinversión y consiste en el encauzamiento hidráulico del río Taquiña, que sigue sin tener un cauce definido.
Asimismo, se buscará hacer otros dos diques con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente y Agua.
EL RÍO TAQUIÑA ES DE LOS MÁS PELIGROSOS
El río Taquiña es considerado uno de las más peligrosos de la región metropolitana, según estudios realizados en los años 90. Este riesgo sigue latente y lo mostró con toda su fuerza en la mazamorra de febrero.
La gente de la zona señaló en varias oportunidades que, durante el año, este río suele tener un pequeño hilo de agua o estar seco. Sin embargo, en época de lluvia, su tamaño puede crecer abruptamente.
Por este motivo, se hicieron estudios que recomendaron ampliar la franja de seguridad, pero finalmente no se hizo. A partir de la cota 2.750, los metros de distancia de la máxima crecida se van reduciendo desde 60-40-25-15.























