La administradora del cementerio denuncia afán de dañar su gestión
La administradora del Cementerio General, Lilian Scott, aseguró ayer que existe un grupo de personas que tiene el afán de dañar su gestión.
“Se me está difamando en las redes sociales. Están en contra de la actual gestión porque estamos colocando orden. Este lugar fue tierra de nadie por mucho tiempo, pero ahora estamos nosotros, ordenándolo y normándolo, como debería”, explicó.
Scott contó que el problema surgió tras el desalojo de un extrabajador Pedro Escobar, que se apropió de un ambiente municipal durante 21 años y que gozaba de beneficios como luz y agua, e incluso alquilaba un pequeño espacio para que algunos comerciantes dejen sus cosas.
Asimismo, aseguró que Escobar intentó adueñarse de la infraestructura y, luego de su retiro, a finales de mayo, armó un sindicato para desprestigiar a la nueva administración.
“Son personas que están acostumbradas a tener el cementerio como negocio, porque roban lápidas y las venden, incluso robaron cráneos. Ahora que queremos controlar y hacer una buena administración, casualmente genera molestia. Nosotros no abusamos a los trabajadores de planta ni a eventuales ni a regantes del cementerio. No vamos a permitir irregularidades”, indicó Scott.
Escobar, en su defensa, negó las acusaciones y señaló que fueron otros funcionarios los que robaron las lápidas y otros materiales. Sostuvo que cuenta con fotografías que corroboran los hurtos.
Afirmó que vivió por varios años con el permiso de los administradores en curso en un pequeño ambiente atrás de las oficinas, porque ayudaba como sereno.
“Me cortaron el derecho al trabajo. No puedo ingresar, ya no tengo herramientas. Voy a seguir denunciando este atropello a la Defensoría del Pueblo y a las oficinas del adulto mayor”, señaló.
Scott aseguró que ya enviaron informes al alcalde Manfred Reyes Villa y ahora aguarda la determinación que Asesoría Legal tomará sobre esta situación. Dijo que la actual administración continuará con su trabajo.
























