Vecinos del puente caído soportan inseguridad y una obra malograda
Los vecinos del puente caído de la avenida Independencia y 6 de Agosto viven desde hace seis años entre la inseguridad, el caos vehicular y una obra sin solución.
Las OTB Ferroviaria 6 de Agosto, Independencia y Kanata son las afectadas. La inseguridad se genera porque los bloques que quedaron del puente sirven como paradero de las personas en situación de calle. Esta situación genera zozobra.
Un grupo suele estar debajo de las gradas y otro limpia parabrisas de los vehículos que esperan que el semáforo cambie de color.
Además, que el lugar donde se cayó la plataforma, en octubre de 2015, se convirtió en un basural y un mingitorio. El hedor llega hasta las casas más cercanas.
El vicepresidente de la OTB 6 de Agosto, René Quispe, aseguró que en este espacio se encontró en varias ocasiones a personas teniendo relaciones sexuales.
“Es lamentable que vivamos en la inseguridad, en el temor. Este lugar se está convirtiendo en zona roja y las autoridades no hacen nada para cambiar esta situación. Hay temor por la integridad de los vecinos”, señaló.
La Unidad de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía, en coordinación con la Policía, desplaza desde hace más de dos meses a guardias municipales para patrullar en estos puntos y reportar cualquier hecho.
Sin embargo, sólo lo realiza por algunas horas. El director de Seguridad Ciudadana, Enrique Navia, reconoció que cuentan con personal limitado para patrullar por más tiempo, porque además deben hacer otras labores como controlar el horario de circulación, participar de operativos en locales, entre otras. Dijo que gestionan para el siguiente año la contratación de más guardias.
Hace tres meses uno de los vecinos fue atracado. El asalto provocó la ira de las personas y quemaron las cosas que había sobre la plataforma, como muebles, catres y otros objetos de los que viven en ese lugar.
Solución
“Pedimos de una vez que pongan una solución al puente. O lo hagan todo o repongan la plataforma. El perjuicio no sólo es para los vecinos, sino también para los choferes que son asaltados durante las trancaderas”, afirmó un vecino, Gabriel Quiroga.
Quispe dijo que los patrullajes de la Policía son escasos, porque se la ve en ocasiones esporádicas. “Los ahuyentan, sí. Pero, luego, nuevamente vuelven y están ahí como si fuera su casa”, recalcó.
El puente caído aún no tiene solución y otros sectores como la Sociedad de Ingenieros de Bolivia, la Asociación de Ingenieros Eméritos y la nueva gestión municipal insisten en reponer la plataforma. El juicio oral será recién el 10 enero del 2022 contra el exalcalde Edwin Castellanos y otros.
PROPUESTA PARA REPONER LA PLATAFORMA
La Sociedad de Ingenieros de Bolivia (SIB) y la Asociación de Ingenieros Eméritos (Asieme) presentaron su propuesta de reposición de la plataforma.
Incluso, la empresa que la construyó planteó su reposición. El presidente de la SIB, Carlos Ballón, aseguró que si se aprueba la construcción en un mes los vehículos ya podrían circular. El representante de Asieme, Gonzalo Maldonado, dijo que la reposición costaría alrededor de 2 millones de bolivianos. El puente demandó 11,7 millones.



























