8 corredores verdes son un alivio para animales silvestres en la zona urbana
Mariposas, murciélagos, ranas, lagartijas, conejos, zorrinos y hasta zorros son algunos de los animales silvestres que habitan en la ciudad de Cochabamba, el área más urbanizada del departamento. Esto es posible gracias a los corredores verdes y biológicos de Cercado.
Estos sitios permiten a los animales moverse entre áreas de distribución y acceder a agua, alimento y otros.
Los corredores biológicos más importantes en la ciudad de Cochabamba son los ríos Rocha, Tamborada y el Parque Tunari, y las islas verdes son la serranía de San Pedro, la colina de San Sebastián, las lagunas Alalay, Albarrancho, Quenamari. Pero también las plazas, parques, ciclovías y torrenteras preservan la vida silvestre, así lo señala el libro “Biodiversidad y naturaleza: la riqueza desconocida de la ciudad de cochabamba”, escrito por expertos de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS).
Especies
No hay estudios precisos acerca de la cantidad de especies silvestres y el número de individuos que pueden habitar o transitar en la ciudad. Pero expertos calculan que el municipio de Cercado alberga a más de cien especies de aves, el 38 por ciento de estas ha sido registrada en la laguna Alalay.
En cambio, la población de dos especies de murciélagos insectívoros habita en lugares como el cerro San Pedro, parques, los ríos Rocha y Tamborada, entre otros. Otra variedad de ranas vive en las torrenteras, canales y cuerpos de agua. Los cerros y las serranías refugian a los reptiles.
La fauna silvestre urbana es muy importante para el equilibrio ambiental, porque regula las plagas de insectos y roedores, polinizan las plantas, contribuyen a mejorar la salud y fertilizan el suelo.
La fauna silvestre también tiene otros beneficios para los seres humanos, como la protección contra el cambio climático.
“Los corredores biológicos son importantes para que la fauna pueda atravesar la ciudad. Hay bastante vida silvestre en la ciudad que puede desplazarse en estos corredores, pero la expansión del cemento les afecta”, dijo la bióloga y docente investigadora de la UMSS, Jennifer Cahill.
Para la especialista, Cochabamba es un área muy positiva para los animales silvestres por las áreas verdes que hay, además de lagunas, ríos, la cercanía al Parque Tunari y hasta los jardines en las aceras de la ciudad, que juegan un papel importante para preservar la vida de estos animales.
“Somos la única ciudad con un sistema de lagunas urbanas y que está a orillas de un parque nacional. Las torrenteras también son una especie de corredor biológico, importante para la fauna, por ello, es indispensable que continúen abiertas”, indicó.
Mancha urbana
El director del Centro de Biodiversidad y Genética de la UMSS, Luis Aguirre, explicó que en la ciudad de Cochabamba existen 30 especies de mariposas. Además, resaltó que el cerro San Pedro alberga una gran diversidad de especies, incluso en la serranía se ha logrado ver al zorro andino.
Pero el crecimiento urbano y la expansión del cemento pone en riesgo la vida silvestre, porque disminuye las áreas verdes y se expulsa de la ciudad a los animales porque cada vez hay menos condiciones para su sobrevivencia.
Río Rocha
Es un corredor biológico que permite el movimiento de aves, mariposas y otras especies, a través de la ciudad. El movimiento de los animales conecta los sitios donde se encuentra probablemente su población principal, como el Parque Tunari, la Serranía de San Pedro y las zonas naturales y agrícolas del valle bajo y alto que circundan la ciudad.
A pesar del alto grado de contaminación del afluente, la presencia de aves, mariposas y fauna es notable.
Cerro San Pedro
Es una gran isla con la vegetación original del valle de Cochabamba, rodeada por un “mar” de cemento. La ausencia de elementos urbanos en gran parte de ella, la convierte en sostén de la biodiversidad propia del ecosistema seco de la serranía y el refugio de la biodiversidad del área urbana brindando la mayor parte de los requerimientos de las especies para su sobrevivencia (alimento, anidación y descanso).
De esta manera, la serranía es uno de los componentes más importantes de la biodiversidad de Cochabamba, un patrimonio natural.
La Coronilla
La colina de San Sebastián es un sitio histórico, pero también tiene importancia biológica y ambiental, por sus características similares a San Pedro.
La colina preserva la vegetación original del valle de Cochabamba, es decir, lo que fue arrasado por la urbanización de la ciudad.
A pesar de estar en el centro de una caótica urbe, es un refugio para la biodiversidad porque permite el descanso temporal durante el movimiento, dispersión o migración de diferentes especies. Por ello, es muy importante su resguardo y conservación, manteniendo la vegetación natural y minimizando la actividad humana.
Laguna Alalay
El espejo de agua es uno de los hogares más importantes de la fauna en la ciudad. En ella habitan más de 100 especies de aves, roedores y anfibios, como patos, garcillas, garzas bueyeras. Además de roedores, culebras que actúan como reguladores biológicos. También se han avistado lechuzas, zarigüeyas, halcones, águilas y aguiluchos.

























