El asombroso florecer del tajibo en la época más fría del año
Aunque la mayoría de los árboles están dormidos en el invierno en Cochabamba, con las hojas secas o en el suelo, hay uno en particular: el tajibo que florece en la época más fría del año y regala una paisaje único y lleno de color que contrasta con el tono gris de la temporada.
El tajibo blanco, rosado, amarillo y lila es un árbol nativo de las Américas que tiene una distribución importante en Bolivia, especialmente en Santa Cruz, donde es considerado un símbolo y pertenece al género de Handroanthus impetiginosus, explicó la ambientalista Karen Córdova.
En Cochabamba los tajibos en flor contrastan con gran parte del paisaje urbano. Toda esta época se pueden ver tajibos rosados, blancos, lilas y amarillos, principalmente. A un lado del río Rocha, por el puente Quillacollo, se halla una hilera de árboles con flores rosadas representando la resiliencia de esta especie para mostrarse a plenitud en el frío.
En Bolivia existen entre 10 y 12 especies, incluso, una endémica que fue descubierta recientemente en el sur de la Chiquitania, comentó Córdoba.
Se trata de una especie que solo existe en Bolivia llamada Handroanthus abayoy en la Chiquitania. En tanto, los más conocidos son: el tajibo amarillo (Handroanthus chrysanthus), el tajibo rosado (Handroanthus impetiginosus) y el tajibo blanco (Handroanthus roseo-albus).
La floración en el invierno está relacionada con el ciclo natural de la especie que se adapta a las condiciones climáticas, relacionadas con menos horas de sol en esta temporada y la disminución de las temperaturas. Sin embargo, florecerán hasta el inicio de la primavera, en septiembre.
En Cochabamba se pueden tajibos en el puente Quillacollo, en la avenida Beijing y la D’Orbigny. La ambientalista recomendó reforestar la ciudad con especies nativas locales, regionales y naciones en lugar de exóticas como el ficus, que se adaptan mejor y aportan a crear un paisaje único en las diferentes épocas del año, como el invierno.
























