Tres incendios desnudan falta de prevención y falencias en la atención
Los últimos tres incendios estructurales registrados en la ciudad de Cochabamba y en el camino a Quillacollo provocaron daños de consideración y además desnudaron la falta de prevención y falencias para la atención oportuna de este tipo de siniestros, como la falta de hidrantes en puntos estratégicos y el mal estado de los carros bomberos de los voluntarios.
Las primeras investigaciones señalan que el incendio ocurrido en un restaurante de La Recoleta, el miércoles por la noche, se debió a la acumulación de grasa en los ductos de ventilación de la cocina del establecimiento.
Al lugar acudieron bomberos voluntarios de SAR Bolivia, junto a personal de GEOS y Bomberos de la Policía Boliviana, que trabajaron de manera conjunta para controlar el incendio.
El jefe de la sección médica de SAR Bolivia, Gabriel Veizaga, informó que el fuego se habría originado en la campana de la cocina y se propagó por el ducto de extracción debido a la acumulación de grasa.
“El incendio ha sido de clasificación tipo K, que consiste en aceite o grasa acumulada en los ductos de extracción del restaurante, lo que con la temperatura facilitó la propagación de las llamas”, explicó Veizaga.
El incendio que afectó a una tienda artículo eléctricos en la calle Avaroa, en el casco viejo de la ciudad, se originó dentro del comercio y movilizó a los bomberos. Sin embargo, el lugar terminó en cenizas y no se contaba con un hidrante cerca para realizar la sofocación.
El 6 de enero se registró otro incendio en un conocido restaurante de Quillacollo, que se originó en la cocina. Ante la recurrencia de estos hechos, desde SAR Bolivia se reiteró el llamado a reforzar las medidas de prevención en establecimientos comerciales y de atención al público.
‘‘Es fundamental realizar la limpieza periódica de los ductos de extracción, evitar la acumulación de grasa, contar con extintores tipo K y un plan de contingencia”, dijo Veizaga.
























