Rocha, un río enfermo. Basura, llantas, espuma y aguas negras en el afluente
El río Rocha es uno de los afluentes más importantes de la región metropolitana de Cochabamba, que recorre desde Sacaba hasta Sipe Sipe. Sin embargo, es la más contaminada por los desagües de conexiones clandestinas con aguas residuales, desechos industriales, basura, plásticos y llantas que son desechadas a lo largo de este cauce.
El poco caudal que tiene el río en esta temporada seca del año hace que la contaminación de las aguas del rio Rocha empeore.
Cada día, todos somos testigos del mal estado de este afluente, que en algunos puntos, incluso, muestra la acmulación de espuma.
Basta con realizar un recorrido por las orillas del río, desde la planta de tratamiento de aguas residuales del municipio de Sacaba hasta las inmediaciones del aeropuerto en la zona de la Maica, para constatar que ya no corren aguas cristalinas.
En todo el trayecto se pueden apreciar muchos puntos con conexiones clandestinas que desembocan en el río Rocha. En ese recorrido se ven aguas negras que además emanan malos olores y son una muestra de la contaminación que sufre este cuerpo de agua, que en el pasado fue un lugar recreación, fuente de agua para riego y un símbolo de la ciudad del valle.
A pesar de que se puede apreciar bastante fauna, flora y lindos paisajes el lugar está “enfermo” por la contaminación que avance sin que se implementen medidas para mitigar o revertir el daño ambiental.
Pese a la contaminación, hay quienes llevan animales, burros, caballos y ganado, a alimentarse en las orillas. En otros, sectores se realizan actrividades económicas como los lavadores de autos, que acopian el agua a través de zanjas improvisadas. En la zona agrícola el agua se aprovecha para el riego principalmente de forraje.
En los últimos años se han hecho innumerables estudios de la cuenca del río Rocha sin que ninguno logre revertir el desastre ambiental. De hecho la situación del río está lejos de mejorar. Así lo demostró la última auditoría ambiental realizada por la Contraloría General del Estado en 2011.





























