Cochabamba 216 años, Augusto Guzmán
Docente, director de orquesta, fundador y director de la Orquesta Filarmónica de Cochabamba
Aspiro a dejar una Cochabamba que comprenda que el desarrollo de una ciudad no se mide únicamente por sus obras materiales, sino también por la cultura que es capaz de crear, preservar y proyectar. Una ciudad donde la formación artística sea parte esencial de la educación y donde nuestros jóvenes encuentren en el arte un camino de realización y de construcción colectiva.
Después de formarme fuera del país en Dirección Orquestal, decidí regresar a Cochabamba convencido de que todo ese aprendizaje debía convertirse en una contribución a mi propia ciudad. Desde la Orquesta Sinfónica Juvenil del Instituto Eduardo Laredo, pasando por la creación de la Camerata Concertante, germen de la actual Orquesta Filarmónica de Cochabamba que en breve celebrará veinte años, he procurado demostrar que es posible construir proyectos artísticos sostenibles y de calidad desde nuestra propia realidad.
Creo que la Cochabamba que dejemos a las nuevas generaciones debe ser una ciudad que confíe en su talento, invierta en la formación de sus jóvenes y entienda que la cultura no es un complemento, sino parte fundamental de su identidad y de su futuro.
Para lograrlo necesitamos continuidad, visión de largo plazo, instituciones comprometidas y, sobre todo, la decisión de creer que también desde el arte podemos transformar nuestra ciudad.























