Un boliviano en Focus 10
Lo conocí una noche de poemas, yo no dije ninguno porque no los tengo, estuve callado como reo sin derecho a réplica, hasta que escuché su voz: “El apocalipsis te sorprendió durmiendo bajo el árbol en la primigenia. Soñabas ser yo, millones de años después, acurrucado en mi catre esperando el desenlace”. ¿Quién eres? Le pregunté. Me respondió con otra pregunta: “¿Y si te asesino de una vez?”. Y levantó el brazo dejándolo caer sobre mi pecho como un sable impulsado por un meteoro. Mi corazón se ruborizó al verse desnudo y todo en mi cuerpo abierto se puso colorado. Los machos no lloran, me dijo. Afuera Llovía…
Sí, es el poeta y fotógrafo boliviano Yarko Rhea Salazar. Antes de seguir dialogando, aquella noche, me mostró una foto mía tomada por él. La recuerdo en blanco y negro y me pareció ver a mi padre y no a mí.
Esta vez, Yarko es más fotógrafo, aunque poeta sigue siendo. Pertenece a Focus 10, un grupo fundado en Gotemburgo, la segunda ciudad de Suecia, que ofrece una muestra colectiva de fotografía en la Casa de la Cultura de Angered (Gotemburgo)
Yarko estudió fotografía, video documental y televisión en La Escuela Multicultural Finlandesa de Gotemburgo, pero llegó precedido de otros estudios y sobre todo de su poesía que mezcla zombis, thaparancus con hormigón de las grandes ciudades.
La temática de la exposición fotográfica es libre; las fotos de Yarko son “retratos metafísicos”. Según el boliviano, sus fotografías quieren indagar más allá de la imagen. Nos ofreció algunas de sus obras para mostrar a los lectores. Algunas reflejan el sentimiento de la singularidad y tienen la profundidad de las sombras y la proximidad de la luz.
Esa indagación de la que habla Yarko se ve muy bien en la foto de una pareja, porque las personas que posaron para el fotógrafo muestran, a través de la ropa y sus rostros, la intimidad y el lazo al país de dónde son. Claroscuros que permiten no inquirir el origen de la pareja, porque salta a la primera mirada tiene el sello afuerino, rostros andinos envejecidos en Suecia.
Junto con Rhea Salazar exponen el peruano Miguel Martinez y el sueco Renée Timplin.
Para la obra de Yarko no hay fecha de caducidad, seguro que volveré a escucharlo alguna noche de thaparancus: “Hola, hermanito, tú siempre luchando como la narcochola cachascán”.























