Pese a que la harina subió, mantendrán precio de pan
La Federación Departamental de Panificadores de Cochabamba (Fedepaco) descartó, por ahora, cualquier incremento del precio del pan de batalla, a pesar de que la crisis internacional de la harina impactó en el mercado boliviano, provocando que el precio del producto importado de Argentina se incremente hasta en 25 bolivianos el quintal de 50 kilogramos.
El secretario de Hacienda de la Fedepaco, Héctor Dueñas, explicó que debido a la baja producción de trigo en Estados Unidos y Ucrania, principales productores mundiales, la harina argentina subió de precio de 185 a 207 bolivianos la última semana.
En contrapartida, la harina que entrega al sector panificador la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) mantiene su precio en 145 bolivianos el quintal, pero el 60 por ciento de los panificadores emplea el producto de procedencia argentina.
“Mientras los acuerdos asumidos con el Gobierno para la dotación de harina al sector panificador se mantengan y se cumplan a cabalidad, creemos que el pan de batalla no va a tener ninguna modificación”, sostuvo a tiempo de especificar que habla del pan de 60 gramos y precio de 0,40 bolivianos la unidad en panadería.
Según el programa de apoyo al sector panificador, Emapa entrega a una mayoría de los 600 afiliados a la Fedepaco un promedio semanal de 28 quintales de harina nacional por persona a 145 bolivianos el quintal.
Comentó que “por su calidad, la harina nacional es utilizada en apenas un 40 por ciento para la elaboración de pan de batalla y el resto, un 60 por ciento es cubierto por producto importado, que en este caso está muy caro”.
En caso de registrarse mayor incremento de la harina importada, los panificadores de Cochabamba recomendaron al Gobierno disponer que, tanto Insumos Bolivia como EMAPA, garanticen los precios y calidad del pan de batalla, mediante la importación de volúmenes necesarios a precios, siempre por debajo de los empresarios importadores.


















