Empresarios advierten que Cochabamba está cercada, aislada y es rehén de los bloqueos
Cochabamba está cercada, aislada y convertida en rehén de los bloqueos. La interrupción de rutas estratégicas hacia el oriente, occidente y cono sur del país ha generado una situación de alta gravedad económica, logística y social, con efectos directos sobre el abastecimiento, la producción, el transporte, el comercio, la industria, los servicios, el empleo y el costo de vida de la población, remarcó la FEPC.
La Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC) advierte que la persistencia de bloqueos está provocando un deterioro acelerado de las condiciones mínimas de funcionamiento económico. Cuando se impide la circulación de alimentos, combustibles, medicamentos, materias primas, insumos productivos y carga pesada, se compromete la continuidad operativa de empresas, productores, transportistas, comerciantes y trabajadores.
“Esta situación afecta directamente a los sectores productivos, que constituyen el pilar del desarrollo del país. Sin transitabilidad, no existe producción sostenible; sin logística, no existe abastecimiento regular; sin seguridad jurídica, no existe inversión; sin inversión, se reduce la generación de empleo, ingresos y oportunidades para la población”, dice su comunicado.
De acuerdo con el reporte actualizado de la Unidad de Análisis Económico de la FEPC y el Observatorio Económico Empresarial, al 18 de mayo de 2026 Cochabamba registra 354 conflictos y protestas sociales, 22 días de bloqueo y una afectación económica acumulada de Bs 933 millones.
El dato más preocupante es la mayor frecuencia de los bloqueos en Cochabamba. En 2025, el departamento registraba un bloqueo aproximadamente cada 8,69 días; en 2026, al 18 de mayo, esa recurrencia se redujo a un bloqueo cada 6,27 días. Esto significa que los bloqueos están ocurriendo con mayor frecuencia que el año pasado, dejando menos tiempo para que las empresas, transportistas, productores, comerciantes y familias puedan recuperar su actividad normal entre un conflicto y otro. La presión sobre la economía departamental, por tanto, es más intensa y acumulativa.



























