La feria más popular de El Alto pasó por días de zozoba por los bloqueos
El puesto de venta de doña María Ticona se redujo a un nailon de color azul tendido en el suelo, sobre el que tendió ropa para vender y un cartón improvisado en el que se siente. “No puedo armar mi tarima, porque me da miedo que los bloqueadores nos saqueen”, comentó antes de señalar que los comerciantes de la Feria 16 de Julio atraviesan por una crítica situación. Los bloqueos y los paros afectaron a este sector del comercio en la ciudad de El Alto.
La feria más popular de la urbe alteña se vio afectada por los bloqueos, que se apostaron en el peaje de la autopista que conecta La Paz con El Alto, durante todo mayo. Los feriantes estaban a unos metros de ese lugar, por lo que temían sufrir saqueos. “Hace dos semanas intentaron llegar y nos unimos para decirles que se vayan. A partir de ese día nos organizamos para defendernos, con palos y fierros”, complementó María, quien agregó que colocó su puesto así para escapar rápidamente y sin sufrir pérdida, si fuera el caso.
La mayoría optó por exponer lo necesario en sus puestos y no todos sus productos. “No queremos arriesgarnos a armar los puestos, por ahí vienen los bloqueadores y se llevan todo. Ya pasó eso alguna vez, por eso nos cuidamos”, agregó doña Feliciana, otra vendedora asentada en el lugar, quien complementó que la mayoría de los feriantes no salieron a vender: porque viven lejos y no quieren arriesgarse.
Esta feria reúne a comerciantes provenientes de todos los lugares de La Paz, algunos llegan desde Viacha o sitios más alejados, por lo que los bloqueos les impidieron acercarse al espacio ferial. Es por eso que la feria lució con menos puestos de los habituales. La mayoría de los comerciantes se sentó en el suelo para poder huir de inmediato en caso de vandalismo, pues grupos organizados en dos intentaron provocar estampidas y saqueos en los puestos habilitados.
Los vendedores se organizaron y dispusieron que algunas personas cumplan tareas de vigilancia para alertar sobre movimientos extraños y se reúnen para defenderse.
“El anterior domingo les hemos botado, porque nos perjudican, no podemos vender”, sostuvo otra de las comerciantes, quien tiene a su lado palos y fierros para emplearlos como armas defensivas.
Los gremialistas afirmaron que desde hace tres fines de semana el nivel de ventas se redujo en la Feria 16 de Julio. No es una caída poco notoria, es considerable y no ocultan su inquietud.
“Las personas están más preocupadas en comprar alimentos que otras cosas o ropa y eso nos afecta, porque ya no vendemos mucho, a veces venimos (al puesto) en vano”, aseguró doña María. El bajón, según las vendedoras se observó desde inicios de año y la situación empeoró en las recientes semanas, desde cuando la situación política incide en la asistencia de personas a la feria. Ya no se observa el entusiasmo de los compradores de algunas semanas atrás.
Más datos
Es considerada uno de los mercados populares más grande de Latinoamérica, se lleva a cabo los jueves y domingos. Se extiende a lo largo de más de 200 cuadras y ofrece una amplia variedad de productos.
























