EEUU se arrodilla 9 minutos y 29 segundos en memoria de George Floyd
Nueva York y Washington |
Autoridades y líderes comunitarios de Nueva York se arrodillaron ayer durante 9 minutos y 29 segundos en memoria de George Floyd, el afroamericano asesinado hace un año por asfixia cuando un policía blanco le hincó la rodilla en el cuello durante ese lapso.
El acto, encabezado por el conocido activista de los derechos civiles Al Sharpton, que dirige la organización National Action Network, contó con el alcalde de la Gran Manzana, Bill de Blasio; varios de los candidatos a sucederlo en el cargo y responsables locales que trabajan en la lucha contra el racismo.
"George Floyd no solo pasará a la historia como un mártir, también como un punto de inflexión para la vigilancia policial en EEUU", dijo Sharpton, quien destacó el movimiento "intergeneracional y multiracial" que se echó a las calles pese a la pandemia de Covid-19 para reclamar justicia racial.
Decenas de ciudades de EEUU recordaron ayer el luctuoso hecho, con la promesa pendiente de una reforma policial que elimine la brutalidad contra las minorías raciales del país.
El primero en hacer patente ese eterno anhelo por parte de los sectores progresistas de cambio fue el presidente estadounidense, Joe Biden, que recibió a los familiares de Floyd en la Casa Blanca para hablar de la Ley George Floyd de Justicia en la Policía, una propuesta legislativa que está estancada en el Congreso estadounidense.
"El presidente tiene todavía muchas esperanzas de que va a firmar la Ley George Floyd de Justicia en la Policía. Estamos trabajando muy de cerca con los negociadores", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.
En un mensaje en redes sociales, Biden dijo que EEUU "se enfrenta ahora a un punto de inflexión" y recalcó, aludiendo a este proyecto legislativo, que los líderes políticos tienen que actuar.
Uno de los hermanos de Floyd, Philonise, aseguró en una rueda de prensa en el Capitolio que el proyecto de ley es necesario en EEUU y "debe llegar al escritorio de Biden".
"Necesitamos que se encargue de eso", dijo en el Capitolio estadounidense acompañado de varios miembros de la familia Floyd, como la hija del fallecido, Pelosi y otros legisladores demócratas, como Karen Bass.
La muerte de Floyd desencadenó entonces la mayor ola de protestas y disturbios raciales en EEUU desde finales de la década de los sesenta del siglo pasado tras el asesinato de Martin Luther King con una única súplica: el fin de la brutalidad policial contra las minorías raciales.
La propuesta de ley a la que se refirió Philonise ante los medios de comunicación, redactada por los miembros del Caucus Negro, formado por demócratas, sigue estancada en los pasillos del Congreso estadounidense.
La legislación cuenta con el apoyo de Biden y pretende acabar, entre otras cosas, con el uso de técnicas de estrangulamiento, así como con la "inmunidad legal" para los agentes y la militarización de los departamentos policiales.
Otras ciudades recuerdan a Floyd
Más allá de las escenas de miedo vividas en Mineápolis, los homenajes a Floyd en otras ciudades, como Nueva York o Miami, transcurrieron con normalidad.
Un herido por disparos
Una persona resultó herida en Minneapolis ayer por disparos en el lugar de la muerte de Floyd, donde la gente se congregó para recordarlo.
Varias detonaciones sembraron el pánico y la gente corrió en busca de refugio. Varias vitrinas fueron destrozadas por balazos.
La policía se acercó tras recibir llamadas de testigos que decían haber visto "un auto saliendo del lugar a gran velocidad", dijo el portavoz policial John Elder.
Poco después un individuo herido de bala se presentó en un hospital cercano pero su vida parece no correr peligro, dijo Elder sin dar más detalles.
En Minneapolis el ambiente era de tensión, especialmente en la esquina que fue escenario de la agonía y muerte de Floyd, cuyas imágenes recorrieron el mundo.
Jamás reabierta a la circulación, la esquina está ocupada por activistas contra el racismo que la convirtieron en un memorial en el que se imponen pinturas murales.
La policía no es bien recibida allí. Durante la noche frecuentemente se escuchan disparos que, en un año, dejaron una decena de muertos o heridos, según la policía.
Para ayudar al resurgimiento de ese barrio, la familia Floyd prometió aportar medio millón de dólares a actores económicos o asociales locales. Esa donación saldrá de la indemnización de 27 millones de dólares que la municipalidad se comprometió a pagar a la familia.























